
Yulieski Gourriel
Algunas temporadas atrás, dos auténticos cracks como Víctor Mesa y Lázaro Vargas eran los hombres más injuriados en la pelota nacional. Sus respectivos y personalísimos comportamientos dentro del terreno los pusieron en el foco de la crítica, y a la par que cosecharon un sinfín de partidarios, también se granjearon una legión de detractores.
Idos ellos, la plaza del "más atacado" quedó vacante brevemente, y hace alrededor de cinco años pasó a ser propiedad exclusiva del espirituano Yulieski Gourriel, a quien lo acompañan las ofensas -y aun las mofas- en casi todos los estadios del país.
Quién sabe con qué razones por nosotros ignoradas -diría Raúl Ferrer-, el mejor pelotero de la Isla es el más vituperado por un considerable grupo de fanáticos. Y conste que el calificativo de "mejor" no solamente se lo atribuye este comentarista, sino que lo sostienen numerosos jugadores, especialistas, managers... No por casualidad, los propios narradores de la cadena ESPN lo bautizaron con el sobrenombre de El Fenómeno durante el primer Clásico Mundial.
El asunto es que el hijo de Lourdes es un all around, dotado con los recursos más notables que hacen notable a un pelotero. Dispone, como suelen llamarse, de las Cinco Herramientas, y esa virtud es fruta escasa en el mundillo beisbolero.
¿Cuáles son esos "hierros" infrecuentes con que Natura recompensó a Yulieski? Un poderoso brazo, habilidades defensivas, bateo de fuerza, altos promedios con el madero en ristre y suficiente velocidad en el corrido de las bases.
Esas demandas forman el quinteto de armas que diferencian al portento del pelotero bueno. Y muy de vez en vez se conjugan en un solo individuo.
Tanto es así, que en el béisbol mundial ha habido pocos casos, y en todos ellos el "elegido" ha resultado objeto de veneración. Digamos, por las Grandes Ligas norteamericanas han pasado Willie Mays, Ken Griffey Jr., Vladimir Guerrero, Alex Rodríguez y un cortísimo etcétera.
Por nuestras Series Nacionales, mientras tanto, han desfilado maravillas genéticas del tipo Omar Linares y Luis Giraldo Casanova, y ahora mismo contamos con un par de figuras con todo el arsenal: Alexei Bell y este mismo Yulieski que, un día sí y otro también, es rechiflado ferozmente por la incomprensión.
Ojalá que mañana, la gratitud lo indemnice con aplausos.