El talismán de Arnaldo: "Dejar a un lado la mediocridad, el rencor y el odio"
El día que pudo contemplar las estrellas luego del paso de aquel meteoro de mil demonios por el pueblecito de Ceballos, en Ciego de Ávila, Arnaldo Rodríguez se sintió feliz, y desde siempre, se juró que aquellos astros luminosos serían como su talismán, su amuleto para toda la vida. Con el paso de los años, aquel mulato acelerado, bailarín, comparsero y artista circense… apuntó su proa hacia la música y hasta el sol de hoy no ha abandonado el universo de los pentagramas y las corcheas.
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