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Si va a ver a los curadores sin fe, nada cambia en usted

Son múltiples los modos de tratar las enfermedades, y las prácticas de curación se vinculan con las formas culturales o las cosmovisiones de quienes las ejecutan. El hecho de que un individuo enferme, se convierte de inmediato en una cuestión sociocultural con todas las implicaciones que sobrelleva. Tendremos oportunidad en esta sección de poner a disposición de los interesados algunos tópicos vinculados con los procesos de curación, para debatir o compartir.

Converso hoy con Yuriel, joven cubano de 55 años, que ha dedicado buena parte de su vida a curar y a proporcionar bienestar a los que llegan a él.

Rosa María- ¿Conoce la medicina popular porque hace uso de ella?

Yuriel- La utilizo con bastante frecuencia.

Partera guatemaltecaRM- Las personas hablan de medicina popular, medicina tradicional y medicina alternativa indistintamente, ¿para usted es lo mismo?

Y- Por supuesto que no. La medicina alternativa es toda la medicina que se pone frente a la medicina de hospital o científica, aunque desde mi punto de vista es también científica en muchos casos. Existe hace milenios y he oído hablar de los principios éticos en los que se apoya, le confieso que me gustaría conocer mucho más sobre ella. La medicina popular es la medicina de nuestras abuelitas, es la que se practica en la casa, con los familiares, los vecinos, los amigos y que está más vinculada al alivio de malestares que a curar enfermedades severas. Y la medicina tradicional (o la sabiduría tradicional vinculada a la curación) es la que concentra las formas de curación de acuerdo a las tradiciones de las diferentes culturas, por ejemplo, aquí se agrupan a los curanderos, los santeros, los chamanes, las parteras, etc., etc.

Chamán MayaRM- ¿Y usted?

Y- Mis padrinos dicen que si las personas tienen confianza en los curadores, siempre hay una solución para los males del enfermo.

RM- ¿Confianza?

Y- Bueno, eso es lo primero. Si va a ver a los curadores sin fe, nada cambia en usted. Yo no soy médico de carrera, pero le puedo decir que la mayoría de las personas que atiendo desde mi condición de babalao, vienen aquejados de cuestiones que no se resuelven con pastillitas, ni tratamientos hospitalarios.

RM- Explíqueme por favor.

Y- Yo hablo a partir de mi experiencia, y de la experiencia de colegas que como yo trabajan como babalaos, y sólo eso. Las personas cuando se enferman del corazón, de virus conocidos, de los riñones y de otras cuestiones que su cura es práctica cotidiana del médico de hospital no dudan ni un minuto en ir detrás de la bata blanca, o cuando las complicaciones llevan aparejado una asistencia técnica y especializada, porque en esa decisión le va la vida. Igual hacemos nosotros, que somos seres humanos como todos. Pero, en cuanto los problemas que traen las personas tienen que ver con temores, enfermedades somáticas, alergias, inseguridades, desajustes psíquicos, estreñimiento, esterilidad, agotamiento, cefaleas, stress, entre otras que ahora mismo no tengo en mente; de este lado de la cerca,  hay muchas opciones de solución que no conllevan ni una sola pastilla. Y eso atrae a los que conocen, han oído hablar, realizan o estudian las prácticas alternativas. Fíjese que le digo que atrae...

Santera en proceso de curaciónRM- Esa lógica la comprendo, porque cuando la gente enferma, cualquier ofrecimiento de cura es tentador.

Y- Y más aún le digo, muchos de los que nos visitan no son religiosos, no he contabilizado, pero le aseguro que hasta un 50%, lo que a nosotros no nos predispone para nada. Aquí se cura un  religioso igual que un ateo, o un hermano de cualquier otro credo, ese no es el asunto; el problema se plantea en el individuo en concreto. Si tiene o no conocimiento de las capacidades curativas de las prácticas curanderas y si tiene o no predisposición para curarse. Sobre este punto creo que gira todo.

Fíjese, estoy descartando aquí los simuladores de curanderos. Sobre lo que pudiéramos estar hablando cuando usted quiera. Porque a esos "personajes" le debemos la mala reputación que para algunos compatriotas tenemos.

(Hace un silencio no muy breve...)

Mi padrino hablaba a finales de los 80 de gente que venía a verlo para probarlo como curador. Y me decía que lo percibía en cuanto la persona intercambiaba con él tres minutos. Pero, él sólo estaba para hacer el bien y no para enfrentar criterios. Nunca se le oyó discutir con nadie sobre este particular. Y criterios tenía, como todo el mundo. Luego lo hablaba con nosotros, sus ahijados, para que aprendiéramos a conducirnos en nuestro trabajo. "Sobre gustos y creencias nunca riñan" -era su contraseña. Se le veía satisfecho cuando conseguía curar algún caso difícil. Siento que eso se lo trasmitió a todos sus ahijados.

RM- Igual que los médicos.

Y- Igual.

RM- La medicina es un sacerdocio, decía Galeno. Y sabemos que en toda la extensión de la palabra. En este sentido...

curanderoY- Hay muchas maneras de actuar. No todos los médicos son dechados de virtudes. Se ve mucho en la medicina capitalista, y no estoy queriendo introducirme en la política, pero es la verdad.

RM- Introdúzcase en la política ¿por qué no?

Y- Conocemos de chistes asociados a médicos de países capitalistas que viven de las enfermedades de sus pacientes y no les conviene sanarlos. Como tampoco todos los curanderos tienen dones innatos. Esos se adquieren con el tiempo y la práctica. Y pienso que la medicina es un sacerdocio como usted mencionaba, porque hay que entregarse por entero a esta actividad. Siga detrás de un médico de hospital los 30 días del mes, que igual que un curandero o un chamán o una partera están siempre en la disposición de salir en ayuda del necesitado.

RM- De acuerdo. ¿Continuamos en breve? Es un tema apasionante.