
Foto: Tomada del muro de Gerardo Hernández en Facebook.
Este modesto homenaje póstumo a uno de los revolucionarios cubanos mas importantes en la historia de Cuba nace de una profunda admiración y del agradecimiento por sus enseñanzas y su ejemplo. Compartiré vivencias y anécdotas de diferentes etapas y sobre todo en la que estuve bajo su dirección directa en el Grupo de la Electrónica, siendo yo director del CENSAI, que era una de las entidades perteneciente a dicho Grupo.
La primera vez que estuve junto a él fue en la visita de Fidel a la Universidad de La Habana, el 27 de marzo de 1971. Entonces yo estaba recién electo como presidente de la FEU de la UH. Al marcharse de dicha visita, Fidel nos invitó a Julio Cesar Castro Palomino, primer secretario de la UJC y a mí a montar en el automóvil Alfa Romeu, para ir hasta la sede de su oficina en la Plaza de la Revolución. En el asiento trasero íbamos el Comandante Ramiro, Palomino y yo.
Fue un encuentro de casi dos horas en plena madrugada. Fidel nos hizo muchas preguntas y de vez en cuando miraba a Ramiro para observar sus reacciones. En particular, cuando nos preguntó si ya nosotros habíamos comido, y Palomino sin titubear le respondió que sí; dijo:
“Ramirito, vamos a preguntarle al de la FEU, que son mas desinhibidos”
Y Ramiro con una sonrisa cómplice le dijo que estaba de acuerdo. Sobre mi respuesta y lo sucedido después, ya lo he contado en otras ocasiones. Al marcharnos, en el parqueo Ramiro me dijo:
“Te salió bien eso de preguntarle si quería que le dijeras la verdad. No olvides nunca su respuesta: La verdad por dura que esta sea”.
La otra anécdota de aquella etapa se relaciona con la actividad de la elección de la estrella y los luceros de la FEU, en que él apareció y me dijo si podía participar. Claro que sí comandante, fue mi respuesta inmediata. Pero no me estén anunciando, acotó enérgicamente. Ramiro era un hombre enamorado de la belleza externa e interna de las mujeres.
Voy a dar un salto largo hacia adelante.
1-Cuando el Comandante de la Revolución Ramiro, dejo de ser un dirigente de primer nivel en el PCC y en el Gobierno, comenzó a trabajar al frente de la Empresa COPEXTEL, teniendo como segundo al destacado ingeniero, Luis Carrasco, uno de los indispensables en el surgimiento y el desarrollo de la computación electrónica en Cuba. Se inicia un proceso de confrontación con el INSAC, organismo de la administración central del estado, de cuyo equipo de dirección yo formaba parte. Al poco tiempo se extingue el INSAC y sus funciones pasan al SIME, creándose el Grupo de la Electrónica presidido por el Comandante Ramiro.
En esa etapa tuve la oportunidad de acompañarlo en encuentros bilaterales y colectivos. Haré una selección de las anécdotas que considero más relevantes, con sus respectivas lecciones aprendidas.
Cuando el joven camarero le dijo señor en un almuerzo en el CSO José Luis Tassende
Estuve sentado en la misma mesa del Comandante, éramos cuatro. Llega un joven mesero y le pregunta: ¿Usted que va a tomar señor? El Comandante lo mira muy serio, y le dice que los señores se acabaron, que es un compañero; que él había luchado mucho para que se acabaran los señores en nuestro país.
Aquel muchacho dio media vuelta y se perdió. Al ver que nadie volvía, el Comandante nos preguntó si se le había ido la mano con el muchacho; yo le dije que pensaba que lo había espantado y pedí permiso para salir un momento al baño, y realmente fui al salón de los meseros para averiguar. El director del CSO, Víctor, se encontraba dándole psicoterapia al joven para que volviera. Pero estaba asustado. Yo le pedí que volviera, que yo hablaría con el Comandante, y lo que él debía hacer era llegar con paso firme y con voz fuerte, decirle. Compañero Comandante qué usted desea tomar. El muchacho confió en mí y lo hizo muy bien. Ramiro me miro con cara de conspirador y se sonrió. Se puso de pie y le dio un abrazo al joven ya empoderado. Y con voz tierna cual padre, le explicó. Y el joven realizó un excelente trabajo en lo adelante.
Lección aprendida: El Comandante Ramiro era suficientemente sensible para enmendar lo que no hizo bien.
2-Cuando saliendo de una reunión con el ministro del SIME, me invito a regresar con él en su carro, manejado por él, ya que su chofer condujo mi Lada.
Me percate que quería hacer trabajo político conmigo sobre unos asuntos que le preocupaban. Me advirtió que debía responderle con total sinceridad y sin rodeos. Cada vez que hubo que parar en un semáforo, alguien comentaba, quien será ese joven que tiene al Comandante Ramiro de chofer. Y yo presto respondía, que no se confundieran, que yo era uno más, que el personaje seguía siendo él. Me dijo:
“ tranquilo Néstor, que la humildad es una virtud que se disfruta.”
Lección aprendida: El Comandante Ramiro no hacia nada por gusto, siempre tenía un propósito bien pensado. Y disfrutaba comunicarse con las personas sencillas del pueblo.
3-La reunión en JUCEPLAN sobre la introducción de las microcomputadoras en la educación primaria cubana.
Se iba a producir un debate sobre una propuesta para Fidel. Si comprar monitores para las microcomputadoras monocromáticos o a color, para la escuelas primarias. A mi me pusieron entre dos fuegos. Por una parte el Comandante Pedro Miret, Jefe del Frente de la Electrónica, que era partidario de que fueran monocromáticos porque eran menos caros y era muy grande el número de escuelas primarias; y el Comandante Ramiro que opinaba que debían ser a color.
Cuando el debate estaba al rojo vivo, el Comandante Fernando Vecino que estaba presidiendo la reunión, me emplaza para que me pronunciara, por mi experiencia en la informática educativa. Yo fiel a ser sincero y apegado a mis convicciones defendí la propuesta de que fueran a color, ya que a esa edad los niños estaban aprendiendo a identificar los colores. Que en Secundaria Básica se le podía pedir una abstracción, para que se interpretaran como colores diferentes, diferentes símbolos.
Se sometió a votación y se aprobó proponer la variante de monitores a color. El Comandante Fidel, lo aprobó y busco una fuente adecuada para dicho financiamiento.
Lección aprendida: El Comandante Ramiro tenía la sabiduría para preparar el terreno con sus colaboradores, en la batalla de ideas.
4-Cuando Milagros, especialista en software del Grupo dijo en una reunión que había que pagarles mejor a los desarrolladores de software; y el Comandante Ramiro le dijo que eso era diversionismo ideológico.
Aquello se puso tenso. Yo le pedir hablar, y me dijo vas a hablar, pero no creo que vayas a salir en defensa de la muchacha. No le entre de frente. Dije que a mi me preocupaba mucho que grandes cirujanos tuvieran que hacer trabajos manuales por falta de dinero, cuando el cuidado de sus manos era decisiva para salvar vidas. El Comandante me interrumpió, y dijo que yo tenia mucha razón, que conocía a un cirujano que tenia heridas en sus manos reparando el carburador se su automóvil, porque los mecánicos cobraban muy caro. Y siguió profundizando hasta llegar a la conclusión, que era necesario también pagarles mas a los que tienen que dedicar mucha materia gris para hacer software competitivo. Y se disculpó con Milagros.
Lección aprendida: El Comandante Ramiro tenia la suficiente astucia para convertir una idea ajena atinada, en un argumento de superior consistencia.
5- Cuando en una reunión presidida por el ministro Ignacio, se discutían las medidas para incrementar la producción y exportación de software, y los funcionarios del MTSS iban a presentar sus propuestas.
Uso de la palabra y les dijo que no se fueran a aparecer con el ridículo incremento de 15 pesos a los desarrolladores de software, que con 15 pesos no se resolvía nada. Recuerdo la reacción de Beatriz Alonso, ya directora de CITMATEL, que estaba sentada a mi lado, y me dijo, pellízcame que yo creo que estoy alucinando.
Lección aprendida: El Comandante Ramiro siempre estuvo claro de lo que funciona y lo que es idea peregrina.
¡Gloria eterna al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez!