Una marcha política dirigida contra los pobres

La marcha en Honduras, convocada para el 16 de agosto por sectores religiosos y aliados políticos, busca presentarse como un movimiento por la paz, pero su trasfondo apunta a presionar al gobierno en un contexto electoral. Financiada por élites y con vínculos a intereses externos, pretende generar una narrativa de crisis para deslegitimar al oficialismo.