
Los Biden llegan a Maui, asolada por violentos incendios forestales/urbanos. Foto FEMA
Maui es la segunda isla más grande del estado de Hawái (EE.UU.) con 1 883 km², algo menor que la Isla de la Juventud. Maui es la principal de las cuatro islas del condado homónimo, que incluye Molokai, Lānai y la despoblada Kahoolawe. En 2020, Maui tenía 168 307 habitantes, la tercera población más alta de las islas hawaianas, detrás de Oahu y Hawái.
A principios de agosto de 2023, se produjeron una serie de incendios forestales en el estado de Hawái, principalmente en la isla de Maui. Los incendios impulsados por el viento provocaron evacuaciones, causaron daños enormes, mataron al menos a 115 personas y dejaron más de 1 100 desaparecidos en la ciudad de Lāhainā . La acelerada propagación de los incendios forestales se atribuyó a las condiciones secas y fuertes vientos por una zona de alta presión al norte de Hawái y el huracán Dora, al sur.
El 8 de agosto se firmó una declaración de emergencia que autoriza varias acciones, incluida la activación de la Guardia Nacional de Hawái, las acciones necesarias por parte de la Administración de Manejo de Emergencias (FEMA) y el uso de fondos de reserva del estado para socorrer a los afectados por los incendios.
Solo para el incendio de Lāhainā, el Centro de Desastres del Pacífico (PDC) y la FEMA estimaron que más de 2 200 edificios habían sido destruidos, en su abrumadora mayoría residenciales, incluyendo muchos monumentos históricos. Los daños causados por el incendio se han estimado preliminarmente en unos 6 000 millones de dólares. El gobernador del estado, Josh Green, calificó los incendios forestales de Lāhainā como el "peor desastre natural" en la historia de Hawái. Es el incendio forestal más letal en EE.UU. desde el incendio de Cloquet de 1918, que mató a 453 personas.
Tardía respuesta a la tragedia
El presidente estadounidense, J. Biden, llegó a Maui el lunes 21 de agosto, 13 días después de que el incendio arrasara la parte occidental de la isla y matara a no menos de 115 personas.
Dijo a los sobrevivientes que la nación “está de duelo con ustedes” y prometió que el Gobierno federal ayudará “durante el tiempo que sea necesario” para que Maui se recupere. Impresionante tardanza, visitar el lugar del siniestro casi dos semanas después de ocurrida la tragedia.
Decenas de personas se reunieron en las calles de Lahaina para ver cómo la caravana de Biden avanzaba por la comunidad. Algunos saludaron al presidente con entusiasmo, pero otros le mostraban el dedo medio. Residentes de la isla sostenían carteles instando a Biden a “escuchar al pueblo de Lahaina” y enviar más ayuda. El presidente reconoció la devastación “abrumadora”, pero dijo que Maui perseveraría a través de la tragedia.
"Hoy está quemado, pero sigue en pie", dijo señalando a un árbol centenario semiquemado.
Poco después, la Casa Blanca anunció que J. Biden nombró a Bob Fenton, líder regional de FEMA y coordinador principal de respuesta federal a los incendios forestales de Maui, supervisando la recuperación de la isla a largo plazo. Declaró que se “necesitarán años para reconstruir Lahaina”, donde casi todos los edificios fueron destruidos.
“Vamos a reconstruir de la forma en que el pueblo de Maui quiere reconstruir”, dijo Biden, añadiendo que su Administración se centraría en respetar las tierras, culturas y tradiciones sagradas.
El senador Brian Schatz, demócrata por Hawái, dijo que hasta el domingo se había registrado alrededor del 85% del área afectada y que casi 2 000 personas seguían sin electricidad y 10 000 sin teléfono ni internet. El agua en las áreas del oeste de Maui no era potable.
Si bien la ayuda inmediata, como agua, alimentos y mantas, se distribuyó a los residentes, Schatz dijo que en los incendios se quemaron teléfonos celulares, identificaciones y otros documentos que las personas necesitan para inscribirse en programas de ayuda a más largo plazo, lo que aumenta los desafíos en medio de la situación.
Un ejército de equipos de búsqueda y rescate con decenas de perros cubrió el área para ayudar en los esfuerzos de recuperación. La asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca, Liz Sherwood-Randall, dijo que entre 500 y 800 personas siguen desaparecidas, mientras que el alcalde Richard Bissen estimó el número de desaparecidos en 850. Sherwood-Randall dijo que el FBI envió especialistas a Maui para ayudar en las tareas de identificación.
Según la Casa Blanca, más de 1 000 funcionarios federales permanecen en el terreno para responder a los incendios forestales. Y ahora viene lo más importante: La Administración de J. Biden ha distribuido más de 8.5 millones de dólares en ayuda a unas 8 000 familias afectadas, incluidos 3.6 millones en asistencia para el alquiler, dijo la administradora de FEMA, Deanne Criswell.
Cuando leí esto, de inmediato pensé que estaba confundido, porque esas cifras son miles de veces menores que lo que se ha enviado a Ucrania para sostener una guerra que EE.UU. ayudó a formar desde el golpe de Estado del 2014. No estaba confundido, el Gobierno de Biden ha asignado al desastre de Maui (que ha matado cientos de ciudadanos estadounidenses) una mínima fracción del presupuesto que ha dedicado a mantener la tristísima guerra en la lejana Ucrania. Ojo, estas no son las únicas partidas monetarias de ayuda a los damnificados de Maui; también hay dinero del propio estado de Hawái (probablemente el grueso de la ayuda) y de otras agencias no federales, organizaciones no gubernamentales, etc. Aun así, las cifras no guardan proporción con lo que se ha dedicado a matar ucranianos y rusos.
Si bien la última solicitud de presupuesto suplementario de la Casa Blanca para la financiación de Ucrania se aprobó fácilmente en 2022, a pesar de las reservas de los republicanos, esta vez hay una dinámica diferente. El presidente Biden pidió el 17 de agosto al Congreso que aprobara 20 600 millones de dólares en fondos adicionales para Ucrania. En una carta a los legisladores, la Casa Blanca pidió 13 000 millones de dólares en nueva ayuda militar y 8 500 millones en asistencia económica, humanitaria y de seguridad adicional para ese país.
De enero de 2021 a la fecha, Estados Unidos ha proporcionado más de 44 000 millones de dólares en armamento y entrenamiento para demostrar su "compromiso firme y duradero con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania". El Departamento de Estado de EE.UU. lo explica mejor: “Desde 2014, Estados Unidos ha proporcionado más de 46 100 millones de dólares en asistencia de seguridad para entrenamiento y equipo para ayudar a Ucrania a preservar su territorio, asegurar sus fronteras y mejorar la interoperabilidad con la OTAN”.
Con vistas a mostrar de manera mas clara lo que significa esto en términos de armamento y técnica militar entregados a Ucrania, presento debajo una lista oficial del departamento de Estado de EE.UU. que evidencia su descomunal magnitud.
Defensa aérea
- Una batería y municiones de defensa aérea Patriot; 12 sistemas avanzados de misiles tierra-aire (NASAMS) y sus municiones; sistemas de defensa aérea y municiones HAWK; misiles AIM-7/RIM-7 para defensa aérea; más de 2 000 misiles antiaéreos Stinger; sistemas de defensa aérea Avenger; VAMPIRE sistemas aéreos no tripulados (UAV) y sus municiones; cañones y municiones antiaéreas; equipos para integrar lanzadores, misiles y radares occidentales con los sistemas de Ucrania; equipo para apoyar las capacidades de defensa aérea existentes de Ucrania y 21 radares de vigilancia aérea.
Medios de apoyo de fuego
- 38 sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad y municiones; lanzadores de bombas de pequeño diámetro y cohetes guiados lanzados desde tierra; 198 obuses de 155 mm y más de dos millones de proyectiles de artillería de 155 mm; más de 7 000 proyectiles de artillería de 155 mm guiados con precisión; más de 20 000 rondas de 155 mm de sistemas remotos de minas antiblindaje (RAAM); 72 obuses de 105 mm y más de 500 000 proyectiles de artillería de 105 mm; 10 000 proyectiles de artillería de 203 mm; más de 200 000 proyectiles de artillería de 152 mm; unos 40 000 proyectiles de artillería de 130 mm; 40 000 proyectiles de artillería de 122 mm; 60 000 cohetes GRAD de 122 mm; 47 sistemas de mortero de 120 mm; 10 sistemas de mortero de 82 mm; 67 sistemas de mortero de 81 mm; 58 sistemas de mortero de 60 mm; más de 400 000 granadas de mortero; más de 70 radares para fuego de contra batería y 20 radares multivisión.
Fuerzas terrestres
- 31 tanques Abrams; 45 tanques T-72B; 186 vehículos de combate de infantería Bradley; 189 vehículos blindados de transporte de personal Stryker; 300 vehículos blindados de transporte de personal M113; 250 vehículos blindados de seguridad M1117; más de 500 vehículos protegidos contra emboscadas resistentes a las minas (MRAP); más de 2 000 vehículos de ruedas multipropósito de alta movilidad (HMMWV); más de 100 vehículos tácticos ligeros; 200 vehículos blindados de tratamiento médico; 68 camiones y 124 remolques para transporte de equipo pesado; más de 600 vehículos tácticos para remolcar y transportar equipos; 131 vehículos tácticos para recuperación de equipos; 10 vehículos de puesto de mando; 30 vehículos de transporte de municiones; 18 sistemas de puentes blindados; ocho vehículos y equipos de apoyo logístico; 239 camiones cisterna y 105 remolques de combustible; seis camiones utilitarios blindados; munición para cañones de tanques de 125 mm, 120 mm y 105 mm, y más de 1.8 millones de cartuchos de munición de 25 mm.
Aeronaves tripuladas y no tripuladas
- 20 helicópteros Mi-17; sistemas aéreos no tripulados (UAV) Switchblade; UAV Fantasma Fénix; UAV CyberLux K8; UAV Altius-600; Salto-20 UAV; Avispón UAV; Puma UAV; UAS Eagle; UAV Pingüino; dos radares para UAV; misiles antirradiación de alta velocidad (HARM); municiones aéreas de precisión; más de 6 000 cohetes de aviones Zuni; más de 10 000 cohetes de aviones Hydra-70, y municiones para UAV.
Armas antitanques y armas pequeñas
- Más de 10 000 sistemas antiblindaje Javelin; más de 80 000 otros sistemas antiblindados y municiones; más de 7 000 misiles guiados por cable, con seguimiento óptico y lanzados por tubo (TOW); más de 35 000 lanzagranadas y armas pequeñas; más de 300 millones de municiones para armas pequeñas y granadas; sistemas de cohetes guiados por láser y municiones, y minas antitanque.
Marítimo
- Dos sistemas de defensa costera Harpoon y misiles antibuque; 62 lanchas patrulleras costeras y fluviales; buques de defensa costera no tripulados y equipos de seguridad portuaria.
Otras capacidades
- Minas antipersonales Claymore M18A; explosivos C-4, municiones de demolición y equipos de demolición para la eliminación de obstáculos; equipos para la colocación de obstáculos; capacidad de contraataque de defensa aérea; más de 100 000 conjuntos de chalecos antibalas y cascos; sistemas tácticos de comunicaciones seguras y equipos de apoyo; cuatro antenas de comunicaciones por satélite (SATCOM); terminales y servicios SATCOM; equipos electrónicos de interferencia; servicios de imágenes por satélite; dispositivos de visión nocturna, sistemas de vigilancia e imágenes térmicas, ópticas y telémetros; equipos de eliminación de artefactos explosivos y equipos de protección; equipos de protección química, biológica, radiológica, nuclear; suministros médicos, incluidos botiquines de primeros auxilios, vendajes, monitores y otros equipos.