Julian Assange imperdonable para el imperio

El caso más evidente de doble rasero fue uno que implica directamente a la Administración de Biden: la persecución de Julian Assange: “a los tres minutos de su intervención en los festejos…, Biden declaró: “El periodismo no es un delito”. La formulación parecía una perversa reformulación de una declaración emitida por media docena de los principales periódicos del mundo, incluido el /New York Times/, el pasado diciembre, cuando pidieron al gobierno de Biden que retirara los cargos contra Assange porque “publicar no es un delito”.