Lo que se anuda en las almas no lo desata un decreto

¿Sería factible sanear Miami?  Solo el tiempo lo dirá.  Serán responsables las autoridades norteamericanas que han permitido al parecer de mi interlocutor que se apoderen de la Florida personas con mucho poder económico pero con un odio sin límites. Y este sentimiento es destructivo. Cuando la sociedad norteamericana lo vea, querrán limpiarlo irremediablemente de su suelo.