De Céspedes, siempre, el ímpetu

Fue un irrefrenable quijote, arrebatado de amor, y desbordante dignidad. Fue un hombre solar.La Cuba indoblegable de Céspedes y del pueblo humilde y resuelto que lo acompañó en la gran aventura de la independencia, vive orgullosa de su pasado de gloria y su presente de lucha, resistencia y victoria.