Lo que Ida dejó

Aún no salía el sol este sábado y todos preguntaban: “¿Qué te pasó?”, “¿Qué te llevó?”. Y es que junto a esa cultura ciclónica también está la solidaridad. Sí, esa misma solidaridad que hizo que en medio de la tormenta las personas del barrio se asomaban en la ventanas para ver si Jesús, el hombre que vivía en la casa de madera estaba ahí, o si la casa seguía en pie. Y sigue, ahí está, con una tabla de menos.‌ ‌Desde las 6 de la mañana desgajaba los árboles caídos con machete en mano.