
Sin duda alguna , lo ocurrido el 23 de junio de 2021 en los pasillos de Naciones Unidas, representa una victoria diplomática cubana por excelencia, una victoria de la razón frente a la falsedad, de la verdad contra la mentira y la hipocresía, del bien contra el mal. Los límites de esta victoria no se detuvieron en las fronteras territoriales de Cuba, fue una victoria para todos los hombres libres, honorables y amantes de la paz del mundo, quienes gritaron fuerte y rotundamente que llegó el momento de que cesen estas políticas injustas.
La actual administración estadounidense debe darse cuenta de que los intentos de subyugar a un pueblo libre, orgulloso, valiente, militante y cohesionado a su dignidad y una fe ilimitada en su país y su revolución , no puede ser sometido . Es cierto que los recursos de este país son limitados, pero la dignidad y la autoestima de que goza el pueblo de este país no poseen límites.
Estados Unidos se ha enorgullecido siempre de ser el más poderoso del mundo militarmente y cuenta con más de 800 bases militares repartidas en más de 80 países y territorios, que poseen miles de soldados equipados con las mas sofisticadas letales y destructivas armas. A través de esto (por la fuerza e intimidación), Washington ha podido imponer su control y hegemonía a los gobiernos de estos países, a cambio, Cuba, esta pequeña isla, también pudo enviar miles de sus soldados y establecer bases en decenas de países y regiones del mundo, soldados vestidos de blanco, como el corazón blanco del ciudadano cubano común, espontáneo, honesto. Bases que son hospitales y centros de salud que brindan servicios de salud a los pueblos del mundo independientemente de su raza, religión y color . Soldados cuya arma es un estetoscopio y no una ametralladora o una granada . Soldados que se han ganado el respeto del mundo entero con su trabajo, dedicación, sinceridad y humanidad y no a través de la persuasión e intimidación.
Lo ocurrido en la Asamblea General de Naciones Unidas confirma este hecho indiscutible: Fue la cumbre de la humanidad frente a la cumbre de la hipocresía
Embajador
Dr. Idris Mayya