
Si Haaland quiere triunfar, opciones le van a sobrar. Foto: Goal.
Como si fuera un cuadro de Rembrandt o un corcel de la mejor alcurnia o un documento firmado por cualquiera de los tipos más geniales que ha tenido la humanidad. Como si no fuera un rubio de alta estatura, con cara de susto y expresión pálida, pero al fin y al cabo, un tipo de carne y hueso, con la única gran virtud de meter goles con la misma facilidad con que sonríe. Erling Haaland está en subasta y la novela parece que tendrá un desenlace tenso.
Estas son las otras historias del fútbol. Hubiese sido una ingenuidad, en su momento, pensar que el espigado delantero noruego solo sería noticia dentro de la cancha. Y si así fuere, es comprensible, muchas veces la sonrisa infantil de un jugador engaña: nos recuerda a los jóvenes que crecen con las bufandas de sus clubes amarradas al cuello y ya no les interesa tanto el dinero como entretenerse con una pelota en los pies.
Lo que nos devuelve a la realidad del fútbol —y de Haaland— es que su agente es “un tal” Mino Raiola, auténtico “chupasangre” temido por los más poderosos presidentes de clubes por su facilidad para arrancar hasta el último fajo de billetes por sus jugadores. Este detalle hará la trama más interesante y, probablemente, más sucia, más de bancos y menos de posibilidades deportivas.
Dejemos el romanticismo. Si Haaland quiere triunfar, opciones le van a sobrar. Esta semana, por ejemplo, Raiola y el padre del joven delantero escandinavo estuvieron de gira por España. Para esconder las pistas dejaron huellas en Madrid y en Barcelona, como quien anuncia a los cuatro vientos que la puja la ganará el que más ofrezca. Y por ahí anda también la sombra de los dos equipos de Manchester, o el mismísimo PSG.
El Real Madrid parecía el mayor favorito. Lo anunciaron con su típica “exclusividad” algunos medios en España y, a decir verdad, a nadie sorprendería que Florentino Pérez intente de una vez remover el mercado. Los merengues necesitan un nueve, alguien capaz de mandar al fondo de las redes todo lo que huela a peligro, de ser un “compinche” adecuado para Benzema y concretar todas las que el francés empieza, pero no termina.
Sin embargo, la aparición de Joan Laporta en la presidencia del Camp Nou convierte de cuajo al Barcelona en aspirante, aunque todavía aseguran las fuentes más confiables cercanas a la entidad blaugrana que económicamente los culés están lejos de su mejor momento. Por ello deberán confiar en el inexistente raciocinio de Raiola para buscar un proyecto deportivo a la altura de su representado, más que un salario estrafalario. Aunque con Messi en la rampa de salida, ¿quién sabe?
De cualquier manera, Haaland es un jugador que debe encajar a las mil maravillas sea cual sea su destino final. Su capacidad goleadora está al alcance de pocos y con su juventud y el ambiente adecuado pudiera hacer historia en algunos años. ¿Lo hará en Madrid, en Barcelona, en Manchester? Esa es la incógnita que todos quieren ver respondida, mas por el momento la única certeza es que, al rubio noruego, Dortmund hace rato se le “quedó chiquita”.
La frase:
“Me levanté por la mañana, jugué un rato a la Play Station y, más tarde, fui campeón del mundo”. (Andrea Pirlo)