Intencionalmente, el gobierno de Donald Trump y su palanganero de la OEA ofrecen un obsequio de fin de año a los cubanos al viejo estilo de las historias de Robert Louis Stevenson, con sus personajes que bordan la perfección criminal, sacan a pasear al doctor Jekyll y usan los manoseados comodines de la libertad y la democracia. Pero Washington ha recibido de vuelta un regalito que no espera.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo