La perversa historia que se repite

El 1 de octubre de 1962, el gobierno de los Estados Unidos prohibió la ayuda a todo país que prestara asistencia a Cuba (Ley Pública 187-565, 301), si este vendía, suministraba o permitía que buques y aeronaves bajo su matrícula transportaran a Cuba artículos incluidos en dos listados aprobados en virtud de la Ley de Asistencia para la Defensa Mutua, conocida como Battle Act. Uno de los dos listados incluía el petróleo entre los materiales estratégicos.
Cincuenta y siete años después, tras diez administraciones diferentes, la historia vuelve a repetirse. Estados Unidos utiliza nuevamente los combustibles como arma de presión y chantaje contra la Cuba Revolucionaria. Amenaza, sanciona, persigue embarcaciones y empresas navieras sin descanso, con el macabro propósito de apagar a Cuba, causar serias limitaciones al pueblo, soliviantar a los ciudadanos contra el Gobierno.
Como resaltara hoy el Canciller cubano Bruno Rodríguez en entrevista con la agencia AP: “... las acciones de bloqueo más recientes de EEUU contra los embarques de petróleo a Cuba han sido brutales, inéditas, no convencionales, no propias de una situación de normalidad internacional.”
Más ahí no acaba la historia. Este 1 de octubre, el Departamento de Estado negó las visas a la delegación cubana al 57 Consejo  »