Imprimir
Inicio » Opinión, Economía  »

Incremento salarial en Cuba: ¿Debajo de qué colchón estaba la guanaja?

En este artículo: Cuba, Economía, Presupuesto, Salarios
| 114 |

Foto: Archivo.

La peculiar costumbre criolla de guardar o esconder alguna «tierrita» debajo de los colchones se nos devuelve por estos días en forma de pregunta, cuando algunos intentan responderse de dónde salieron los millones que hacen posible el ya disfrutado, por muchos, incremento salarial en Cuba.

Para no pocos contertulios es evidente que la "guanaja estaba echá". Una referencia muy típicamente jodedora para decir que alguien nos estaba escondiendo la bola; y no hay que ser muy avezado para saber a quién se refieren con ese "alguien".

Pero más allá de cualquier inquietud o picardía cubana acompañante, lo cierto es que en la contestación a esa interrogante están algunos de los detalles más llamativos de una de las últimas decisiones gubernamentales para evitar que nuestra economía vuelva a precipitarse hacia otro período especial, con las duras y subsiguientes precipitaciones que ello conllevaría, así como para energizar los incentivos y la esperanzas en un momento tan singularmente delicado.

Basta seguir atentamente las numerosas explicaciones públicas para descubrir que la susodicha "guanajita" no estaba "echada" en otra parte que en las millonarias inejecuciones del Presupuesto estatal.

Después de tanto tiempo y tanta tempestad, es evidente el descubrimiento de que en esas partidas que no alcanzan a concretarse había un potencial inexplorado que podía servir para algo más que lamentaciones, como las escuchadas, de entre otros importantes funcionarios, a la Contralora General de la República.

En el espacio de debate Catalejo, de la Unión de Periodistas de Cuba, escuché hace un tiempo a Gladys Bejerano insistir en la poca frecuencia con que discutíamos las implicaciones de que dejaran de ejecutarse sustanciosas partidas del Presupuesto.

La Contralora insistía en que la no concreción del destino de esos dineros derivaba en falta de eficiencia del Estado para cumplir los propósitos que se había proyectado en sus planes y en ausencia de servicios o producciones básicas que dieran mayor vitalidad al país.

Como sabemos, y es ahora frecuentemente examinado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y el titular de Economía y Planificación, algunos de nuestros planes terminan en planazos, en unos casos porque la cubana es una economía acosada y asediada con virulencia inhumana, y en otros porque debilidades de la planificación y diversos errores internos complejizan el panorama.

La anterior es una de las razones que hace resplandecer la decisión de que, en vez de poner a recircular los montos de esas partidas, como venía ocurriendo, sin mayores beneficios, ellas se convirtieran en la base para resolver unos de los reclamos más justos y postergados de la sociedad cubana.

Después de tanto indagar qué debería ser primero: ¿el huevo o la gallina?, con relación al viejo dilema de los bajos ingresos, con la medida se hace evidente la respuesta de los más importantes tomadores de decisiones. Se le da especial fertilidad política, económica y social a un tesoro que estaba resultando infértil.
Adicionalmente, al salir el dinero del que ya estaba previsto ejecutar en el Presupuesto, la disposición no afectará el ya comprometido déficit fiscal de la nación.

Los escenarios que siguen tras una providencia tan arriesgada como oportuna tampoco serán fáciles. Como mismo son mayoritarios y entusiastas los beneficiarios de la medida, se corren peligros, esbozados también con claridad, tanto por las más altas autoridades de Gobierno como por cuestionadores y críticos, entre los que no faltan algunos que no entienden suficientemente las peculiaridades del proceso socialista y la sociedad cubana.

Estas disposiciones, como otras rotundas transformaciones en las que nos empeñamos para ajustar el modelo socialista, nos obligan a hacernos incluso preguntas más complicadas que la de la inusitada "guanajita".

Una de estas es cómo movernos, equilibradamente, por el filo cortante de postulados muy atrevidos de la actualización económica, como el papel del mercado y el sector privado en nuestra economía, para que rinda los frutos esperados.

En ese último filo se juega ahora, por ejemplo, la amenaza inflacionaria, que, es bueno remarcar, no se detiene solo con intervención sobre los precios, como tanto se machaca, sino con otras intervenciones defendidas por el Ejecutivo nacional, como el incremento de la producción y de surtidos en el mercado, además de la apertura de nuevos servicios.

Otra interrogante sería casi igual a la que se hizo el fundador del primer proyecto socialista del mundo, Vladimir Ilich Lenin: ¿Qué es el Estado, cuál es su naturaleza, cuál es su significación?

Para Lenin el tema del Estado era uno de los más complicados y difíciles, y tal vez aquel en el que más confusión han sembrado los eruditos, escritores y filósofos burgueses. Y como sabemos, las confusiones y los "confusionistas" nos acompañan hasta hoy, por lo que, para el líder marxista, aquella tenía que ser una interpelación en permanente respuesta.

Así que no es fortuito que entre los grandes dilemas del socialismo cubano aparezca cuál debería ser el cuerpo exacto y la función de esa institución. La interrogante leninista devino dura prueba —ante la que no pocos se desvanecieron— para la teoría y la práctica socialistas. También desde los primeros días nuestro proceso fue perseguido por el "fantasma" del tipo de Estado sobre el cual se estructuraría, y la forma en que se relacionaría con el resto de las instituciones y los ciudadanos.

Se trata de una puja histórica sobre el Estado, entre los que pretenden fundamentar su carácter perturbador y quienes resaltan su imprescindible condición de regulador.

Un dilema que parece haber encontrado en la nueva Constitución cubana una respuesta de más de 60 años. Esa ha sido una institución insoslayable para la justicia, la libertad y la soberanía. Lo inadmisible sería entonces el salto de un Estado que, en algunos casos, resultó omnipresente, a otro absolutamente ausente. Esto último equivaldría a botar no solo la guanaja, sino también sus necesarias, esperadas y promisorias echaditas.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 114 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Octopus dijo:

    Pienso que deberian revisar en el caso de Salud Pública, se están ,cometiendo atrosidades con el fin de ajustar el incremento al nivel educacional con respecto al contenido de trabajo o plaza que se ejecuta. ses están bajando de categoria ocupacional a Licenciados solo para que no esten dentro de los eslabones beneficiados. Esto debe ser analizado profundamente y supervisado de cerca, Ah, y sin previo concenso con los implicados!!

  • El cubano de a pies dijo:

    Es muy bueno,que subieran los salarios,el Estado poco a poco se quedavan sin trabajadores en muchas rama,si ay que controlar precio,no sólo al particular,el Estado tiene muchos productos que deben de vajar y no un centavo como hacen ay que predicar con el ejemplo

  • Alberto dijo:

    Muy bueno, muy esclarecedor de muchas cosas, aunque, por qué no, pueden haber otros puntos de vista o críticas, pero no tratar de buscarle "las guindas" a la "guanajilla", hablando de que si la palabra lamentaciones, que si los funcionarios, que si la Contralora...y que me disculpen los alérgicos a la franqueza, pero no veo ataque, ofensa ni nada y sí un "diversionista" intento de criticar forma y no contenido.

  • El cubano de a pies dijo:

    El salario lo subieron,muy bien,lo que no estoy deacuerdo,porque tienen que subirle las patente a los cuenta propista ,para sacarle el salario que subieron la culpa es, TCP, por eso cuenten cuanto se dan de baja porque es aprieta ,para que gane como un salario ,no le interesa lo que usted gaste o invierta ,muy muy mal ,así con esa mentalidad no podemos mejorar ni podemos pensar como país ,sólo piesa para unos poquito que lo coje todo fácil sin Ver el sacrificio de otro , esa es mi opinión y soy cubano de a pies no e vivido de nadie ni del estado,nada mas de mi sacrificio trabajo ,desde 13año que yevo,, trabajo en mucho lugares buscando mejoría subsistencia GRACIA

  • sarmiento dijo:

    No considero que el problema se resuelva incrementando salario, en mi punto de vista el problema se resolvería aumentando la producción y disminuyendo precios, con eso no me arreiesgo a botar más circulante para la calle sin respaldo productivo y que nos lleve a una inflación mayor; y no sigamos echándole la culpa a la ley de oferta y demanda, esta ley, un cachumbambé, se cumple cuando ambas, la oferta y la demanda se equiparen y hasta ahora tenemos mucha demanda y muy poca oferta por lo que en realidad la ley no se cumple. Es mi modesta opinión al respecto.

  • Mjgp dijo:

    Excelente articulo. Gracias.
    Aparte a este tema, una pregunta: donde esta el papel sanitario producido en Cuba, ausente en las tiendas?
    En algunas, hay solo los paquetes de mayor precio. No toda la popblacion puede darse el lujo de pagarlo.
    Por favor que Cuabdebate nos ayude a que se brinde la informacion.
    Sldos cordiales.

  • Migue dijo:

    Excelente reflexión Ronquillo muy bien de su parte, hojala y sea leida por las personas de en un futuro tengan que tomar decisiones importantes para este país, a ver si no tenemos que seguir rectificando errores gracias.

  • Variche dijo:

    En consonancia de los que hablan de los TCP, pienso que en ciertas medidas el estado ha tenido parte de responsabilidad en cuanto a las contrataciones que se hacen a cooperativas TCP para realizar trabajos en instituciones estatales que se pudieran realizar con el personal de la propia entidad. Aparte de que se le pagan sumas importantes en miles de pesos, esto además se presta para la corrupción de las personas encargadas de contratarlos. Algunos de estos cooperativistas en muchos casos se dan el lujo de presumir de tener mucho dinero y cambian la mentalidad con una facilidad extraordinaria, lo cual se ve reflejado en su forma de vivir y de pensar.Nuestro Presidente nos ha llamado a pensar como país y darlo todo por nuestro país en aras del desarrollo y el bienestar de la sociedad.

  • Ray dijo:

    Me parece contradictorio lo que expresa el articulo. que guanaja ni ocho cuartos , ha sdo explicado que ese dinero proviene de partidas que en lo que va de ano no se podran ejecutar y ademar la recaudacion del aumento de los bienes y servicios que no estaban en los planes de las entidades pero que se saben que se van a generar y por otra parte incrementar el deficit del presupuesto.
    Pero creo firmemente que era muy necesario. fundamentalmente porque se trata de entidades que deben jugar un rol fundamental en la actividad de desarrollo del pais.
    Por algun tiempo estuve estudiando macro y microeconomia y veia como se adoptaban medidas que no estaban en la logica de las leyes economicas, al final de cuentas compredi que no tenia toda la informacion necesaria para tal critica. Por lo que nuestra posicion debe ser mas bien TENER CONFIANZA EN NUESTROS MAXIMOS DIRIGENTES y bueno cuando sea el momento de rendir cuentas critiquemos porque no dio los resultados.
    De todos modos les explico que el dinero sigue un orden que nadie pude cambiar.
    Si aumenta el circulante y no hay bienes y servicios que los respalde o bien aumentan los precios o va a parar bajo los colchones o en el banco.
    Mi opinion es que ese papel que se llama dinero debia cumplir su funcion y para ello creo seria necesario y conveniente que se permitiera la inversion. es posible que en primera instancia en pequeñas y hasta medianas empresas, donde el mayor porciento de acciones estuviera en manos del estado. Quizas por ejemplo la inversion de maquinarias, el derecho de las propiedades, pero la otra parte como son el capital de trabajo y demas partidas sean confomadas por capital propio de inversionistas cubanos.
    Solo habria que pensar por ejemplo: no hay escobas pues bien las maquinas y materias primas el estado el resto el inversionista.
    Estoy seguro que muchos de los encadenamientos productivos prodrian resolverse de esta forma.
    Creo que las pequeñas empresas con objetivos en la cadena de los objetivos de desarrollo daran al trate con los problemas que hoy existen.
    Solo es mi opinion. Pensemos como pais de negocios.

Se han publicado 114 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ricardo Ronquillo

Ricardo Ronquillo

Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba. Premio Juan Gualberto Gómez. Fue subdirector editoral y columnista de Juventud Rebelde.

Vea también