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Díaz-Canel: “Las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra” (+ Video)

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El presidente cubano Miguel Díaz-Canel durante la clausura del Congreso de la UNEAC. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IX Congreso de la Uneac, en el Palacio de Convenciones, el 30 de junio de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Queridos escritores, artistas, creadores;

Compañeras y compañeros de la Presidencia;

Ministros y viceministros presentes:

Ante todo, reciban el cálido saludo del General de Ejército, del cual soy portador.

Ha concluido su IX Congreso. No digo estos días de análisis y debate en el Palacio de Convenciones, sino los largos meses de intercambios y aportes desde las bases. ¡Cuánta inteligencia y talento, cuánto se aprende de ustedes!

Es un proceso que hemos seguido de cerca en frecuentes encuentros con la Comisión Organizadora, tratando de aproximar, en lo posible, soluciones a las insatisfacciones más generalizadas, y confirmando, una vez más, el valor de ir a lo profundo del extraordinario caudal creativo del pueblo cubano. Allí siempre nos espera la verdad.

Permítanme sentirme uno más de ustedes: en la insatisfacción y también en el compromiso, soy un apasionado del arte y de la cultura en sus más diversas expresiones, sea de Cuba o universal.

Los temas que aquí se han tratado suelen ser pan de cada día en nuestra familia y entre amigos. Por las profesiones de mis tres hijos y de mi esposa, la cultura está de manera casi permanente en nuestras vidas. Por imperiosa necesidad del espíritu, no sabríamos vivir sin acceso a las artes.

La emoción más profunda, junto con la gloria patria, nos la provoca constantemente el contacto con la creación artística. Personalmente no puedo separar el sentido de plenitud, incluso de felicidad, de un disfrute estético determinado. Y si es cultura cubana, el goce se multiplica.

Lo que quiero decirles es que durante estos meses, estos días, estas horas, más de una vez nos hemos sentido entre ustedes, compartiendo lo que expresan y comprometidos con lo que hacen.

Y por lo que dicen y lo que hacen, sé que muchos de ustedes, alguna vez, pueden haberse sentido en nuestro lugar, desafiados a dar continuidad a un proceso histórico único, de un impacto y alcance universal y de un liderazgo solo comparable a la grandeza de la Revolución misma, hecho cultural superior que transformó desde la raíz a una nación pequeña y atrasada en una indiscutible potencia mundial, no por sus recursos materiales, sino por sus recursos humanos y sentimentales.

Nosotros cuando miramos al mundo y repasamos la historia podemos decir: ¡Qué milagro de país, en qué gran pueblo nos hemos convertido! Es lo que nos ocurre cuando asistimos a una función de ballet o danza, a conciertos de música, lo mismo en un gran teatro que en uno de nuestros barrios; a obras teatrales, a estrenos de cine, a ferias del libro, de artesanías, a galerías, a descargas de rumba o a escuelas de arte.

Un país bloqueado durante seis décadas, perseguido con saña y alevosía hasta en la gestión de medicamentos infantiles, acribillado mediáticamente por los medios más influyentes del planeta, no se ha conformado con resistir y sobrevivir. Como ya dije una vez:

“Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.

“Y así seguirá siendo. Intelectuales, artistas, periodistas, creadores, nos acompañarán siempre en el empeño de que este archipiélago que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo y venciendo”.

Quizás aún no hemos aprendido, y en algunos casos hemos desaprendido, a contar esa maravilla, pero nadie puede ya quitarnos el orgullo de ser una nación para respetar, gracias a una Revolución que siempre ha puesto al ser humano en el centro.

Es algo que nuestra generación les debe a los fundadores en primer lugar, desde Céspedes a Martí. A los creadores que continuaron sus luchas y fundamentalmente a Fidel, el indiscutible intelectual y guía de la generación histórica que, junto con la entrega de la tierra y las fábricas a los que la trabajaban, alfabetizó al pueblo, universalizó la enseñanza, creó poderosas instituciones culturales y en los momentos más difíciles nos enseñó que “la cultura es lo primero que hay que salvar”.

¿Por qué insistía Fidel en esa idea, que repitió tantas veces? Ustedes lo saben seguramente, pero no está de más recordarlo. Porque “no hay proa que taje una nube de ideas”, diría Martí.

Y Fidel supo advertir el riesgo de perder nuestra mayor fortaleza: la unidad, la identidad, la cultura, con la avalancha colonizadora que avanzaba en los tiempos de la globalización, con el acceso masivo a las nuevas tecnologías, promovido por los mercaderes modernos, no para enriquecer sino para empobrecer la capacidad crítica y el pensamiento liberador.

Consciente de que esas tecnologías de acelerado desarrollo serían una poderosa arma de educación y multiplicación del conocimiento a la que la Revolución no podía renunciar ni acceder tardíamente, Fidel creó la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) y paralelamente alertó a la sociedad cubana sobre la importancia de salvar la cultura.

Así como antes, en aquellas reuniones de la Biblioteca Nacional que dieron lugar a sus Palabras a los intelectuales y muy poco tiempo después a la creación de la Uneac, Fidel acudía a la vanguardia intelectual y artística para enfrentar desafíos que solo podía advertir un iluminado, como Barnet lo definió alguna vez. 

Si hace 60 años fue vencido el intento de fracturar la unión visceral entre aquella vanguardia y su Revolución, es decir, ella misma y su pueblo, más tarde y muchas veces a lo largo de los años el adversario se empeñaría inútilmente en ello. En el cruce de siglos, la batalla alcanzaría cotas mayores golpeando a las fuerzas progresistas en la región y en el mundo.

Movimientos como la Red en Defensa de la Humanidad y proyectos culturales que florecieron por todo el país demostraron la extraordinaria fuerza de la vanguardia para alimentar y sostener la espiritualidad de la nación.

De la Uneac fundada por Nicolás Guillén y otras cubanas y cubanos universales emergió un compromiso para siempre con el destino de la cultura nacional, que se ha afirmado en estos días. Y es tremendo ver la continuidad de esa obra en una organización dirigida hasta hoy por uno de los más jóvenes delegados a aquella cita de hace 58 años: el poeta, ensayista, etnólogo, intelectual, en suma, Miguel Barnet.

Aquí se ha hablado varias veces de las Palabras a los intelectuales. No concibo a un artista, a un intelectual, a un creador cubano que no conozca aquel discurso que marcó la política cultural en Revolución. No me imagino a ningún dirigente político, a ningún funcionario o dirigente de la Cultura, que prescinda de sus definiciones de principio para llevar adelante sus responsabilidades.

Pero siempre me ha preocupado que de aquellas palabras se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la política cultural, también exige una interpretación contextualizada.

Claramente Fidel planteó un punto de partida: la relación entre Revolución, la vanguardia intelectual y artística y el pueblo. Entonces, todos no tenían tan claro como Fidel lo que los artistas e intelectuales irían comprendiendo en el desarrollo de su obra: que la Revolución eran ellos, eran sus obras y era el pueblo.

Por eso resulta reduccionista limitarse a citar su frase fundamental: “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”, soslayando que Revolución es más que Estado, más que Partido, más que Gobierno, porque Revolución somos todos los que la hacemos posible en vida y en obra.

Y también sería contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma única e inamovible la política cultural de la Revolución. Eso sería cortarle las alas a su vuelo fundador y a su espíritu de convocatoria.

Hoy tenemos el deber de traer sus conceptos a nuestros días y defender su indiscutible vigencia, evaluando el momento que vivimos, los nuevos escenarios, las plataformas neocolonizadoras y banalizadoras que tratan de imponernos y las necesidades, pero también las posibilidades que con los años y los avances tecnológicos se han abierto.

Hay que hacer lecturas nuevas y enriquecedoras de aquellas palabras. Hacer crecer y fortalecer la política cultural, que no se ha escrito más allá de Palabras… y darle el contenido que los tiempos actuales nos están exigiendo.

Ustedes han hecho bastante. Como hemos apreciado, han trabajado y avanzado mejor allí donde más coordinados han actuado con otras fuerzas intelectuales, como las que crean desde las universidades y otros centros de investigación de las ciencias sociales y humanísticas.

Evidentemente, hay más y mejores resultados donde la creación se apoya en nuevos soportes tecnológicos que facilitan el trabajo.

Hace unos días, compartiendo con la Comisión Organizadora, les comentaba sobre uno de los temas que más discusiones genera siempre en los eventos de la Uneac: la relación con el turismo. Y otro tema más actual que es la política cultural en los espacios de la economía estatal y los privados.

Hoy quiero reiterar que tenemos, desde la administración, el deber de ser coherentes. No hay una política cultural para el sector estatal y otra para el privado. En ambos sectores tiene que promoverse, defenderse, dárseles espacio a quienes hacen arte verdadero.

Y en el caso específico del turismo, yo he insistido en que la cultura es un eslabón fundamental en los encadenamientos productivos que nos interesa promover. Pero defiendo, sobre todo, que el turismo no solo lleve a los artistas a sus instalaciones, sino que propiciemos una muy intensa actividad cultural en todas nuestras ciudades y zonas turísticas que, a la vez que enriquezca la vida cultural del pueblo, atraiga y conquiste al visitante. Hay que ser auténticos y dejar de vender “shows enlatados”, productos de seudocultura que responden más a la rentabilidad que al orgullo de mostrar quiénes somos realmente.

Cuba es una potencia cultural y hoy el turismo, siendo como es una actividad económica que aporta cotidianamente al Presupuesto, la verdad es que todavía tributa mucho menos de lo que podría si los turistas salieran a consumir bienes y servicios, no solo culturales, pero sobre todo culturales (Aplausos).

A propósito, el sistema de escuelas de arte tiene una fuente de ingresos por exportación de servicios, insuficientemente explotada, en la generación de cursos en áreas de la enseñanza artística, en las que somos realmente fuertes y donde debemos establecer modalidades y precios coherentes con el nivel de la academia cubana.

En esa misma línea de pensamiento, a la Uneac le corresponde ser una especie de electrodo movilizador de fuerzas y acciones para la proyección internacional de nuestras industrias culturales. No olvidar que cuando todas las puertas se cerraron para Cuba por su osada pretensión de soberanía y libertad, hasta en el imperio se abrieron al menos ventanitas por donde entraron la música, las artes plásticas, el ballet, la danza, el teatro y otras manifestaciones culturales.

Los puentes que ha levantado la cultura cubana, apoyada por fieles amigos, en tantos años de ninguna o escasas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, nos han permitido sostener vivo un intercambio entre nuestros pueblos de tanta fuerza que la actual administración estadounidense se ha propuesto clausurarlo definitivamente.

Pero también hacia Europa, Asia, África, los intelectuales y artistas han fungido como embajadas culturales, han abierto puertas y favorecido entendimientos que podrían ser más difíciles y hasta imposibles sin ellos.

Hay mucho, mucho que trabajar en ese sentido. Y ustedes tienen el talento, la fuerza y el conocimiento para hacerlo crecer, aportando al país recursos imprescindibles para su desarrollo.

Comparto igualmente las preocupaciones de quienes sienten que algunas instituciones de la Cultura se han quedado por detrás de los creadores. Resulta inaceptable que no se comprenda que todas las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra (Exclamaciones y aplausos), no a la inversa, y que el burocratismo y la falta de profesionalidad ahogan la creación.

En la pelea contra esos molinos de viento, tan antiguos como dañinos, vemos un papel fundamental de la Uneac. Es preciso hacer más proactiva a la organización en sus bases: indagar qué misiones cumple cada una en función de aquellos a quienes representan y qué ámbitos de discusiones lideran. ¿Desde cuáles posiciones? ¿Con qué liderazgos?

Igualmente veo a la Uneac batallando por rescatar y elevar el peso y el papel de la crítica cultural. La sequía de análisis serios y bien fundamentados sobre los valores reales de obras y espacios culturales desestimulan a los creadores y privan a los públicos, particularmente a los más jóvenes, de criterios orientadores que establezcan las jerarquías artísticas a tiempo.

Es un hecho incontestable que los creadores cubanos residentes en el país tienen obras capaces de emular con lo mejor creado por sus contemporáneos que trabajan y viven en naciones del Primer Mundo, bajo condiciones materiales e incentivos muy superiores a veces, lo que les ha valido acceder a mercados exigentes.

¿Por qué desde Cuba no logramos insertar, difundir, exportar la obra de los que trabajan dentro del país y en cambio promocionamos y replicamos lo que ya el mercado acuñó y nos devuelve envuelto en sus reglas? (Exclamaciones y aplausos prolongados.) ¿Qué necesitan nuestras instituciones para hacer florecer nuestras más auténticas creaciones culturales?

Se escucha mucho la queja —sobre la cual es importante que actúen las organizaciones de artistas— de que el sistema empresarial o las llamadas industrias culturales, con relación a la creación artística, en cuanto a su producción, promoción y comercialización, se han quedado atrás.

La cultura puede y debe aportar al Producto Interno Bruto del país y para eso están sus empresas. Sobran las insatisfacciones de artistas y creadores que deben gestionarse absolutamente todo para difundir o promocionar su trabajo, mientras quienes tendrían la responsabilidad de hacerlo ejercen una suerte de parasitismo desde la inactividad (Exclamaciones y aplausos prolongados).

Los artistas tienen el deber de pagar sus impuestos, pero no deberían tener que abonar a las empresas si estas no han tenido nada que ver con los contratos de trabajo, con su promoción ni con su amparo jurídico (Exclamaciones y aplausos prolongados).

Es un secreto a voces que ese parasitismo favorece la corrupción (Exclamaciones y aplausos) y enmascara el incumplimiento de la función de representación y gestión de oportunidades para el creador y su obra. Es inútil y engañoso que el escaso dinero de que dispone el país sea reciclado entre entidades sin ningún efecto en la economía real (Exclamaciones y aplausos).

Otros temas que, en mi modesta opinión, deberían concitar acciones y reacciones de nuestros creadores agrupados en la Uneac tienen que ver con lo que algunos llamamos “mercenarios culturales”, esos dispuestos a linchar a cuanto artista o creador exalte a la Revolución o les cante a las causas más duras y a la vez más nobles en que están empeñadas las fuerzas progresistas de nuestra región y del mundo (Aplausos).

Recordemos el mensaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz, en ocasión del aniversario 55 de la Uneac: “Hoy estamos doblemente amenazados en el campo de la cultura: por los proyectos subversivos que pretenden dividirnos y la oleada colonizadora global. La Uneac del presente continuará encarando con valentía, compromiso revolucionario e inteligencia, estos complejos desafíos.”

Esta plataforma colonizadora promueve los paradigmas más neoliberales: Estado mínimo, mercado hasta donde más sea posible, todo se vende y se compra, el supuesto éxito único de la empresa privada; atentos a los que ponen por delante mercado y no cultura; egoísmo y vanidad personal y no compromiso social de la cultura (Exclamaciones y aplausos).

Ya se ha denunciado que la actual administración estadounidense destina nuevos y mayores fondos a la subversión y que pide a quienes desean acceder a los cotos privilegiados del imperio que rindan cuenta de cuanto hacen o dicen en las redes sociales. Por lo que callan y por lo que dicen algunos contra sus propios compatriotas, es fácil colegir quiénes aspiran a ganarse el penoso boleto. Apóstatas les llamaría Martí. Me pregunto si alguien cree que servir al que nos bloquea, ataca y obstaculiza nuestro desarrollo le abrirá por largo tiempo la pequeña puerta por la que les dan acceso a quienes reniegan de su raíz.

No vamos a limitar la creación, pero la Revolución que ha resistido 60 años por haber sabido defenderse, no va a dejar sus espacios institucionales en manos de quienes sirven a su enemigo, sea porque denigran cualquier esfuerzo por sobreponernos al cerco económico o porque se benefician de los fondos para destruir a la Revolución (Aplausos).

Los límites comienzan donde se irrespetan los símbolos y los valores sagrados de la Patria (Aplausos).

La Constitución que acabamos de aprobar y que se complementará con sus leyes correspondientes tiene, entre las primeras, la de los símbolos nacionales.

Los ingenuos hacen tanto daño como los perversos. No son tiempos de negar ideologías, ni de descontextualizar. Y nada de esto significa negar la libertad de creación ni hacer concesiones estéticas. Significa tener sentido del momento histórico, saber que más allá de Cuba el mundo vive horas de mucho riesgo e incertidumbre, donde los poderosos pasan por encima de las leyes internacionales, lanzan guerras al amparo de las llamadas fake news o falsas noticias y destruyen civilizaciones milenarias en nombre de la intervención humanitaria. Construir y defender un proyecto socialista significa defender el humanismo revolucionario.

Como en los tiempos de Palabras a los intelectuales, la Revolución insiste en su derecho a defender su existencia que es, también, la existencia de un pueblo y de sus creadores e intelectuales.

Tendría mucho más que decirles, pero sé que habrá nuevas oportunidades para hacerlo. Nos hemos propuesto realizar encuentros mensuales con la directiva electa y grupos de creadores, junto a los ministerios, para revisar todo cuanto podamos colaborar en arrancarles cada vez un pedazo mayor a los problemas y dificultades (Aplausos).

Para eso cuenten con el apoyo del Gobierno, presentes aquí seis ministros y viceministros de los organismos de la Administración Central del Estado. El Dictamen de las comisiones nos ofrece un menú de temas muy amplio que debemos ahora abordar entre todos y en darle solución.

No dejen morir el Congreso. Trabajen por hacer realidad todo lo que entiendan que aportará al bien de la nación, a su espiritualidad, al porvenir que quieren negarnos los que no han podido destruirnos.

Entre ustedes nos sentimos cómodos, entusiastas, optimistas, conscientes de que como nos enseña Raúl: “Sí se puede” cuando se quiere. Y ustedes y nosotros, es decir, la Revolución, queremos lo mismo:

  • Un país libre, independiente y soberano;
  • Fiel a nuestra historia;
  • Que garantice justicia social y justa distribución de la riqueza;
  • Con respeto a la dignidad plena del ser humano, mujer y hombre;
  • Con una sólida identidad cultural;
  • Donde se preserve el acceso gratuito y universal a la educación;
  • Que avance hacia un desarrollo económico equilibrado y sostenible;
  • Próspero, inclusivo, participativo;
  • Invulnerable militar, ideológica, social y económicamente;
  • Con servicios de salud gratuitos y de la mayor calidad para todos;
  • Solidario, generoso, humanista;
  • Que repudie todas las formas de discriminación;
  • Donde no prosperen nunca el crimen organizado, la trata de personas o el terrorismo;
  • Defensor de los derechos humanos de todos, no de segmentos exclusivos o privilegiados;
  • Libre de toda forma de violencia, esclavitud, explotación humana;
  • Con un ejercicio ejemplar de la democracia del pueblo y no del poder antidemocrático del capital;
  • Capaz de vivir en paz y desarrollarse en armonía con la naturaleza y cuidando las fuentes de las que depende la vida en el planeta.

Compañeras y compañeros:

Nuestro reconocimiento a la intensa labor realizada por Barnet en estos años al frente de la Uneac.

Felicitamos a la nueva dirección de la Uneac, a su presidente electo, Morlote, con la certeza de que comprenden que su misión más importante es desatar una irreconciliable batalla contra la incultura y la indecencia (Aplausos), y en ese bregar los creadores deberán ser, como siempre, como pidió Fidel en Palabras a los intelectuales: más que espectadores, actores.

Un mundo mejor es posible.

Esa certeza la heredamos de nuestros padres y tenemos el deber de sostenerla para nuestros hijos.

¡Somos Cuba! ¡Somos continuidad!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación)

Miguel Díaz-Canel pronuncia el discurso de clausura del Congreso de la UNEAC. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

En video, el discurso

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  • Maria Rodriguez dijo:

    GRAN DISCURSO PRESIDENTE, SOMOS CONTINIUDAD, VAMOS POR MAS. EL PUEBLO LO APLAUDE.GRACIAS POR MANTENER EL LEGADO DE NUESTRO QUERIDO FIDEL.

  • Armando Enrique dijo:

    Excelente intervención. Denota conocimiento de la actualidad y deseos de desarrollar el país con ideas renovadoras. Por usted votaré en las elecciones venideras y también por el Co. Bruno para el cargo de Primer Ministro-Ministro de Relaciones Exteriores. Éxitos le deseamos y le apoyamos con nuestro quehacer diario.

  • Dante dijo:

    El presidente está tomando en cuenta los criterios del pueblo, de "a pie" en todos los aspectos y eso es muy bueno, ahora hace falta que los que estan a su lado y en las provincias lo imiten, tenemos que ser transparentes y sinceros con nosotros mismo, si nos engañamos nunca avanzaremos.

  • Yanetsy Pino dijo:

    Aunque no estuve en el congreso, pude escuchar y grabar el discurso de clausura del noveno Congreso de la Uneac. Terminé conmocionada. Nunca antes había sentido que un dirigente hablara con nuestros pensamientos, desde nuestras batallas, desde nuestras espadas. Si Fidel hubiera estado ahí, lo hubiera hecho igual, a la altura de las circunstancias. Guardo muchas esperanzas: la Revolución sabrá "limpiar" de malas sombras y ponzoñosas espinas su camino. Ojalá que la vida me dé salud para verla resurgir una y otra vez, NO desde sus cenizas, sino desde su propia VIRTUD. GRACIAS, PRESIDENTE, por creer en el arte y en los artistas, por su fe en el constante mejoramiento humano.

  • Yosy dijo:

    Plenamente de acuerdo con el discurso del Presidente, todos los días nos sorprende favorablemente, lo admiro y lo respeto.
    En relación con un aspecto del discurso, dijo: "no deberían tener que abonar a las empresas si estas no han tenido nada que ver con los contratos de trabajo, con su promoción ni con su amparo jurídico" ...Estoy plenamente de acuerdo con esto, pero al amparo de quien, hasta ahora han vivido estas empresas y empresarios parásitos, sacándole el jugo a los artistas y llevándose más de los que los propios artistas reciben, sin hacer nada? Es realmente ilegal y merecen ser eliminadas...pero deben responder a alguien por todo lo que han hecho y recibido.

  • 1_tal_H3ct0r dijo:

    Coj****** que grande te vi Miguelito, me encantó tu discurso, al fin un presidente que habla de los males reales y dice lo que tiene que decir.

  • laura dijo:

    Gracias presidente por este discurso tan conmovedor lo necesitabamos, pero cuando se hablara de la educación relacionado a las clases que se dan de a quilo y puebas de a pesos, esto lo que esta es acabando con la motivacion, el insentivo a los jovenes, los adolescentes adolecen de todo y lo que lo estan es atrofiando el desarrollo ya que lo que logramos con las pruebas de ingresos es enriquecer a los profesores con las clases particulares a 5 CUC, hasta cuando. Confiamos en ustedes

  • Ivette dijo:

    Trascendental, práctico, con los pies en la tierra, esperanzador.... Un discurso que demuestra a nuestro presidente como un hombre de acción y de palabra.

  • Campoy dijo:

    Lleno de orgullo escuche a nuestro Presidente, cuanta claridad para mostrar lo que estamos haciendo mal y lo mucho que podemos hacer a partir de todas nuestras potencialidades, la cultura nos identifica como latinos y como cubanos. Doy seguimiento a su constante labor en todos los frentes de la economia y sus deseos de transformar la sencibilidad de nuestros dirigentes en funcion de satisfacer a nuestro pueblo, apoyo al cien porciento su tarea, lo cual debe comprometer a cada cubano, para que cada cual haga lo que le corresponde de la manera correcta y con la cultura del detalle que hoy necesitamos. Felicidades Presidente.

  • Martha dijo:

    Lo escuché integramente, muy buenas palabras a los nuevos y viejos intelectuales, pasito a pasito nos vamos acercando a lo que queremos como sociedad socialista, de todos y por el bien de todos, al escucharlo me hace ver que tan cerca de los problemas que padecemos los cubanos está su práctica, problemas dados por la burocracia, la indolencia y la dejades de muchos de nuestros dirigentes a todos los niveles que ha llevado a la desmotivación de muchos, yo confio 100 x 100 que saldremos adelante, como cuando Fidel nos enseñó a confiar en nuestra revolución, Gracias no cambie, siga cortando bajito y haciendo más que decir,

  • Soy de Aquí dijo:

    La desidia se escabuye por la puerta trasera cuando la esperanza entra, con toda su claridad, por el actuar de este hombre, que abre las puertas de par en par, para qeu avance la CUba que esperamos y nos merecemos. Gracias Presidente por su acción, vamos por más.

  • Tania dijo:

    Felicidades presidente.por las bellas palabras.todo a tono con lo que vive nuestro país.

  • Mumford dijo:

    Un nuevo día comienza, es deber de todos y todas cumplir con lo expuesto, ayudar a su implementación y desarrollo. Es tarea nuestra también, a partir de los productos culturales que exigimos, que promocionamos, que compartimos. Depurémonos de malos gustos, obscenidades y trivialidades. Somos lo que en materia de cultura consumimos. Amén de las preferencias, nuestra educación nos debe permitir diferenciar lo bueno y lo malo, lo útil y lo dañino. Seamos responsables con nuestra identidad y nuestra cultura.

  • El Yoyo dijo:

    Discurso de nuestro Presidente que quedará para la historia...Ahora viene lo más difícil: que TODOS LOS FUNCIONARIOS de la Cultura, Turismo y nuestra sociedad en general interpreten con DETERMINACIONES Y ACCIONES las sabias reflexiones del Presidente Díaz-Canel.

  • Lio dijo:

    Genial el discurso, admiro mucho al presidente, sobre todo por la inteligencia y cultura demostrada, ejemplo para muchos diririgentes,no solo de Cuba sino del mundo.
    Espero que en elgun momento se evalue el papel del Arquitecto, tanto en la sociedad como en los grupos culturales....por ejemplo como Arquitecto no puedes asumir un trabajo de arquitectura, sin embargo un artista si puede asumirlo....aveces contratando a un arquitectoy pagandole menos...por supuesto....hoy los arquitectos no tienes registro de creador por tanto no pueden acceder a contratos...no hay muchas posibilidades de creacion....lastimosamente eso influye en que muchos arquitectos emigren, o simplemente se desempeñen en otras actividades.... ojala nuestro sueño tambien se escuchado.....

  • tula dijo:

    Un discurso magistral,renovador ,instrutor ,bello. En estos tiempos actuales donde la vanalidad quiere instaurarse en no pocos lugares.
    Gracias Presidente.

  • Miguel dijo:

    Discurso para analizar por todos.... memorable será también en la medida en que sus mensajes sean guía en nuestro actuar.....me gustó mucho la parte en que menciona los límites ha establecer cuando no se respetan las cosas sagradas de la patria... bien por usted presidente...cada día me convence más su actuar.....los jóvenes estamos con usted...No hay nada que nos avergüence del camino escogido....somos continuidad....Cuba va y con ella todo los jóvenes....a defender la patria que nuestros padres nos ganaron de pié luchando... porque también desde la cultura se hace el futuro...el arte no tiene patria pero el artista sí....viva Cuba libre....

  • lmary dijo:

    Sinceramente fue genial escuchar este discurso de clasura. tocó las esencias de los problemas que hoy están afectando ese componente determinante de la patria, Nunca había escuchado a los artistas y creadores tan exaltados y unidos. BRAVO!!!!! Ahora queda lo más dificil: HECHAR A ANDAR LO ACORDADO. La batalla va a ser muy compleja pero sin miedo, que SÍ se puede revertir tanto desorden y apatía, tanta mediocridad e inercia. Lo más dificil está, a mi modo de ver, en desterrar la vulgaridad y la indecencia, que se han convertido en modo de vida de no pocas personas, bajo slogan de que ES LO QUE ESTÁ DE MODA, ES LO QUE SE OYE, ES LO QUE SE USA???????. pero se puede.VAMOS POR MAS!!!!!!!!

  • Luis dijo:

    Presidente Díaz-Canel Bermúdez. Ud. es el Presidente que necesita este país. Sé que no se va a rendir nunca, no permita el acomodamiento de los funcionarios que lo rodean ni una burguesía enmascarada en militancias y cargos que no merecen. Métase en la CTC y en las fábricas, busque aliados en los proletarios y deshágase de tanto traidor agazapado. Gracias por ser lúz en medio de tanta oscuridad. Lo sigo.

  • OJL dijo:

    Va bien Camilo (Díaz Canel). Muchas Felicidades. Tú Fortaleza esta en que eres palabra y acción, eres ejemplo, eres Continuidad REAL. Estoy de acuerdo con los 17 deseos principales.

  • milagros milera dijo:

    Yo no esperaba otra cosa de mi presidente porque lo conocí cuando fue ministro del MES y supe de su transparencia, hacia tiempo que no veia una ovación como esta, me acordé de Fidel, de cuando ibamos a la plaza en la década del 60, te lo mereces presidente, sigue así que vas bien.

  • Pedro Luis González Domínguez dijo:

    DEFENDER EL SOCIALISMO.

    Debemos ser optimistas
    a la hora de pensar
    y jamás abandonar
    las ideas socialistas,
    defender nuestras conquistas
    ante cualquier indolente,
    enfrentar resueltamente
    toda la blandenguería
    y el alma oscura y vacía
    con que vive alguna gente

    Defender el socialismo
    ante cualquier circunstancia,
    combatir la tolerancia,
    el robo y el compadrismo,
    con fuerza, con optimismo,
    con pasión y rebeldía,
    para que surja algún día
    de cada espina una flor,
    para que reine el amor
    y no la chapucería.

  • Laura dijo:

    Excelente discurso presidente...lo felicito por la claridad de sus palabras y por estar tan bien ubicado y actualizado en nuestras realidades....

  • Sibelis dijo:

    Excelentes palabras presidente ahora le corresponde a cada uno de los trabajadores de la cultura materializar todo lo expuesto en el congreso, mis felicitaciones por eso discurso, valiente y muy aterrizado en este tiempo

  • la mia dijo:

    Mis colegas aplaudiendo de pie las palabras del presidente y yo, en casa, también. Gritando, aplaudiendo y saludando el discurso valiente y hermoso. No por gusto le llamo cariñosamente Canta Claro Canel. Bien hecho, presidente, gracias por sus palabras y por poner el dedo en la llaga...

  • Víctor dijo:

    Sacudion a la burocracia , desidia y al parasitismo empresarial que no es más que parte de ese “ bloqueo interno” que ha la lacerado las ganas de avanzar , el inmovilismo se va muriendo, los engranajes sociales, económicos y culturales empiezan a rodar nuevamente y ahora con más bríos... cuan acertado estaba Fidel y Raúl con Diaz Canel... empezamos a ver nuevamente el horizonte

  • Brian dijo:

    Cada dia mas orgullosos de usted Presidente. Genial discurso!!!!!!!!!!!!. Con usted pa lo q sea #Vamos_x_más

  • jorge dijo:

    Lo escuché con detenimiento, que respaldo euforico la de los intelectuales, para mi ese discurso se pueden clasificar como: "Palabras a los intelectuales II", de excelencia, bravo presidente.

    • Jesús dijo:

      Jorge respaldo 100% tu propuesta. El discurso del presidente es la actualizacion y continuidad de aquel momento Historico

  • maag dijo:

    Con fuertes y valientes palabras se dirigio nuestro presidente a los intelectuales, pero ese trage le sirve a muchos otros y algonos no les gustara pero trabajar codo a codo con el presidente por el bienestar de este pais y que se ponga bravo quien quiera, somos mayoria los que lo defenderemos y seguiremos.

  • Luis L dijo:

    Una de las intervenciones mas honesta y revolucionaria que he tenido la oportunidad de escuchar. Mis respeto y admiración para Díaz Canel !

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Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Presidente de la República de Cuba desde el 10 de octubre de 2019. Fue Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (2018-2019), Primer Vicepresidente de Cuba (2013-2018) y Ministro de Educación Superior (2009-2012). Fue Primer Secretario del Partido Comunista en Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). En twitter: @DiazCanelB

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