Se ha vuelto un lugar común caracterizar al nuevo gobierno de Jair Bolsonaro como âfascistaâ. Esto, a mi juicio, constituye un grave error. El fascismo no se deriva de las caracterÃsticas de un lÃder polÃtico por más que en los tests de personalidad âo en las actitudes de su vida cotidiana, como en el caso de Bolsonaro- se compruebe un aplastante predominio de actitudes reaccionarias, fanáticas, sexistas, xenofóbicas y racistas.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo