Escuelas Vocacionales, instituciones indispensables

Estudiantes del IPVCE holguinero José Martí. Foto: Nelson Rodríguez Roque/ Cubadebate.
Este artículo de opinión lo vengo pensando desde que se armó el alboroto por la falsa noticia de que desaparecería “La Lenin”. No escribí entonces ni en los meses posteriores, ya que no quería que fuera la emoción la que guiara mi pensamiento, sino que fuera la razón su principal pivote. En este mes se cumplen 45 años de mi inicio como profesor en esa colosal Escuela.
Ahora tengo valiosos insumos, entre estos los artículos periodísticos sobre importantes Vocacionales-IPVCE además del de La Lenin, con una gran cantidad de comentarios de forma y de fondo. También la sesión televisiva de Cubadebate con la participación de la Viceministra Margarita McPerson. Y más recientemente la visita del actual presidente Miguel Díaz-Canel al IPVCE Lenin; y el acto del inicio del curso escolar 2018-2019 en dicho centro, al que asistieron y hablaron el primer secretario del PCC en La Habana y la ministra de educación.
No es una cuestión de sentimentalismo o nostalgia juvenil lo que provoca que la gran mayoría de los egresados de las Vocacionales-IPVCE declaren que ese tránsito de sus vidas los marcó para bien; en una primera etapa durante seis años (desde 7mo hasta 12mo grado), y después en los tres años de preuniversitario.
No soy quién para dictar pautas; lo que sí afirmo es que diré con total franqueza lo que pienso sobre tan crucial asunto.
Breves antecedentes
Al concluir mis estudios universitarios en la Escuela de Matemática de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Habana en 1972, y el mandato en la FEU de Cuba en 1973, fui asignado a realizar mi servicio social en la Escuela Vocacional Lenin que comenzó a funcionar en el curso 1972-1973 en su sede actual y que se inauguró en el curso 1973-1974, específicamente el 31 de enero de 1974 en el Anfiteatro Natural de la Escuela, por Fidel Castro y Leonid Brezhnev.
Allí estuve desde septiembre de 1973 hasta julio de 1981, en que había sido designado Vicedirector General, pero no lo ejercí ya que me asignaron una responsabilidad nacional en la esfera de la Computación.
En La Lenin ocupé varias responsabilidades. Profesor de Matemática y de Computación; miembro del equipo nacional de preparación para las olimpiadas de Matemática; director del centro de cálculo; jefe de cátedra general de computación; primer secretario del Comité UJC (estudiantes de la FEEM, de la FEU y trabajadores); miembro del Comité del PCC de la Escuela.
Recuerdo que en una visita de Fidel a La Lenin en 1973 me hizo dos preguntas:
- ¿Qué podemos hacer para que La Lenin no se nos convierta en una “escuela de señoritas”, ya que la presencia femenina era abrumadoramente mayoritaria?
- ¿Qué opinas sobre el tamaño de la Escuela, no te parece demasiado grande?
No viene al caso divulgar mis respuestas, en otro momento podré hablar de esto.
Desde el principio entendí que se trataba de un experimento pedagógico, de una visión estratégica de Fidel, para ponerle otra pista de aterrizaje a su concepción de fomentar el desarrollo de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento.
Al frente de la Escuela se designó a un genuino y creativo pedagogo, un Makarenko de fibra y de acción: Francisco Chávez Hernández, quien venía de Director General de la Escuela de Monitores de Vento. Pienso que Chávez, quien murió con menos de 50 años se merece un reconocimiento que no tuvo en vida.

Estudiantes de la Escuela Vocacional Lenin. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Lo esencial de aquellos ocho años de gran consagración, lo expreso en los siguientes resultados:
- La vocación por la ciencia se trabajó con rigor. Hubo una adecuada armonía entre la formación vocacional y la orientación profesional
- La exigencia en el estudio era algo de la mayor prioridad, no era negociable
- Los concursos de conocimientos formaban parte del estímulo a superarse, de retar al talento individual de estudiantes y profesores
- El Destacamento Pedagógico, con el liderazgo de Catalina jugó un importante papel, fue una cantera de dirigentes juveniles y educacionales. En particular fueron esos muchachos decisivos en la introducción de la Computación como objeto de estudio (recuerdo a Sergio-ya fallecido-, Aimee, Marlen, Dalila, Susana, Cheong, Emilio,…)
- La combinación del estudio con el trabajo productivo era algo muy serio. En la Industria Electrónica, en la Industria Deportiva, en la Agricultura. Recuerdo el caso de un alumno que conseguí liberar por un mes para la preparación de las Olimpiadas de Matemática y hubo una tremenda protesta por un dirigente de la industria, ya que aquel estudiante era decisivo en la puesta en marcha de las computadoras CID-201-B que allí se producían
- El desarrollo y la práctica del arte y el deporte tenían un vigor admirable, eran orgullo de todos. Cómo olvidar a Carmen Emilia, a Mercedes (Maria Marioca); de la primera no tengo noticias, de la segunda soy actualmente amigo.
- El trabajo patriótico se realizaba con creatividad
- La disciplina en todos los sentidos, era algo importante, con la excepción licenciosa de los días finales del curso en que los egresados hacían muchas trastadas
- Las condiciones de vida y alimentación se caracterizaban por su calidad.
Quedan otros por mencionar.

El IPVCE Máximo Gómez en Camagüey. Foto: Cubadebate.
Lecciones aprendidas que ahora expreso de la siguiente manera:
1. “Nunca será suficientemente bueno repetir prácticas que ya tienen más de 40 años de vida; ni demasiado malo recrear lo que fue exitoso”
2. “La exigencia rigurosa y el reto descomunal son buenas parteras del talento visible u oculto”
3. “Centrarse exageradamente en la inteligencia intelectual nos lleva a subestimar a estudiantes con otras inteligencias descollantes”
4. “Dichoso el profesor que logre que sus alumnos practiquen la sinceridad aunque sea en la frontera del estigmatizado irrespeto”
5. “Cuánto vale el agradecimiento de un exalumno que al transcurrir 40 años lo reconoce y se lo confiesa a su exprofesor. Y cuánto pesa si le confiesa lo injusto que fue con él, al haberlo juzgado de manera prejuiciosa e incompleta”
6. “Nada como la ejemplaridad y compartir la tarea orientada, para ser un buen profesor o un buen jefe”
7. “La motivación para emprender obras importantes no siempre llega en el momento que deseamos o que desean los padres”
Tengo algunas más, pero aquí hay una muestra aceptable.
Valoraciones sobre el futuro de este tipo de Escuelas

Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Hay muchas maneras de matar una idea o una obra meritoria. La más común es su negación absoluta que implica su desaparición y olvido; pero la que considero peor de todas es la que intenta mantenerlas con un deterioro progresivo, de manera que le castre el prestigio que una vez tuvo, que niegue sus esencias, que intente reeditar lo que ya debe ser superado para bien.
Hay obras gestada por la Revolución que desaparecieron, pero que no deben borrarse de la memoria histórica. Por ejemplo, las escuelas en el campo. Hay nombres otorgados a entidades jurídicas que podrían ser cuestionados, por ejemplo el de Isla de la Juventud; nació ese nombre en 1978 cuando Isla de Pinos se sembró con miles y miles de jóvenes de Cuba y de varios países hermanos. Pero qué se gana con cuestionarlo, a mi juicio, nada.
El caso que nos ocupa tiene una connotación diferente.
Leyendo tantas defensas frente a la falsa noticia sobre la desaparición de La Lenin, me convencí que estábamos frente a una situación compleja, ya que se habían producido cambios significativos en la realidad cubana, como parte de los cambios acaecidos en el mundo. Los problemas complejos deben ser abordados de manera sistémica, sin fatalismos ni triunfalismos; con objetividad y con voluntad firme de hacer bien las cosas.
Mantener este tipo de instituciones va mucho más allá del deseo de perpetuar un patrimonio nacional; es una necesidad para contribuir a la captación, el desarrollo, el empleo y la retención de personas talentosas en el campo de la ciencia, la tecnología y la innovación. No debemos caer en el pensamiento reduccionista que niegue el surgimiento y desarrollo de jóvenes talentosos en otros institutos preuniversitarios o de la enseñanza tecnológica, a lo largo y ancho de nuestro país.
Debe constituir una tarea de primer orden no solo de las autoridades educacionales, sino del Gobierno y de Partido en las diferentes instancias, acompañar- para ayudar a que se triunfe-, a los trabajadores y estudiantes de estas indispensables instituciones. Es necesario repensarlas con los pies firmes en la tierra y la mirada puesta en el futuro como nos dijo El Che.
Estas instituciones deberían ser modelos de organizaciones de alto desempeño, en que se destierre la mala práctica de manipular realidades o de ocultar errores para salir bien en una inspección. Deben las organizaciones estudiantiles y juveniles jugar un rol protagónico, es una manera de contribuir a su propia formación integral de la que tanto se habla.
Estas escuelas deben vincularse con las empresas y demás instituciones que trabajan en campos afines a los que estudiarán sus egresados en las universidades al graduarse de bachilleres.
Estas instituciones deben tener las condiciones necesarias de confort y alimentación; algo que en los últimos tiempos se ha delegado en parte a los padres de los alumnos. Al decir de una vecina mía cuya hija entró en La Lenin, es como si tuviese que atender una nueva casa.
Los profesores y dirigentes en estas instituciones son a mi juicio el bien más preciado para alcanzar los objetivos supremos.
Estoy seguro que miles de miles de egresados de estas instituciones, que viven en Cuba o fuera de ella, estarían en la mejor disposición de contribuir de disímiles maneras al desarrollo sostenido y sostenible de estas instituciones.
Estas instituciones no son electrones libres, forman parte de un sistema en que la política científica y educacional y sus respectivas acciones que le deben dar vida, han de jugar un importante rol.
Sin estas instituciones educacionales nuestra sociedad no muere; pero con ellas estaremos en mejores condiciones de construir la sociedad próspera y sostenible a la que aspiramos.
Mi recuerdo agradecido a los miles de estudiantes y profesores de La Lenin con quienes tuve la dicha de compartir, enseñando y aprendiendo.
Me quedan muchas cosas por abordar o por profundizar de las abordadas en este artículo; pero como siempre digo confío en que el debate culto se encargue de enriquecerlo, para pasar del pensar necesario al hacer indispensable.
Serie de Cubadebate sobre las Vocacionales:
Vocacionales: La Lenin, ¿tiempo de definiciones? (+ Fotos y Video)
Vocacionales: IPVCE José Martí, aferrado a la obra del Apóstol (+Fotos, Video e Infografía)
Vocacionales: IPVCE villaclareño, puertas abiertas cuatro décadas después (+ Fotos)
Vocacionales: IPVCE Federico Engels, referente en materia educativa

Magnifico articulo profesor, coincido con sus puntos de vista, el sistema educacional cubano esta obligado de un profundo proceso de perfeccionamiento, desde la primaria hasta los estudios universitarios, lo logrado hasta aquí ha sido una proeza, pero la educación es uno de los activos más importante para el desarrollo de un país, es la principal inversión, nuestra tabla de salvación estratégica, es donde único podemos poner una diferencia con el mundo desarrollado en las actuales circunstancias, en medio de limitaciones materiales y financieras, no podemos perder la capacidad de reorientarnos constantemente, ordenando ideas y conceptos para modernizar el actual sistema. No es necesario repetir los mismos diseños, esquemas o formulas, que funcionaron en otro momento, lo que si no podemos perder o dejar de rescatar son los conceptos que en un momento fueron las claves del éxito del actual sistema educacional, el pensamiento dialectico y revolucionario de Fidel expresado en el concepto de revolución, nos guía, ¨Revolución es sentido del momento histórico¨, esa es la brújula para seguir avanzando científicamente.
La escuela es un concepto, no son paredes con un techo para reunir alumnos e impartir clases, es un concepto, en el caso que usted nos propone el concepto de escuela sigue siendo el mismo, lo único que lleva otro apellido, el mismo concepto pero con otra proyección, otra dimensión cuando le agregamos el apellido vocacional, por lo tanto de lo que se trata es de defender los conceptos, no la instalación, no las paredes, no estamos obligados en la actual contemporaneidad a repetir el mismo diseño, o esquema, es otro momento histórico.
En la actual coyuntura que vive la revolución, bloqueada y agredida sin el respaldo del antiguo campo socialista, necesitamos defender más que nunca con inteligencia los conceptos, ahí es donde está la fortaleza, lo importante, que como bien expreso usted dejando a un lado las emociones, nos permitirán seguir avanzando y perfeccionado nuestro sistema bajo la idea de Fidel.
Nuestras escuelas deben ser una sola, todas buenas escuelas en cada municipio y provincia, lo que dentro de cada escuela si se debe diferenciar y potenciar lo más destacado dentro de ese concepto vocacional, que al terminar cada curso la evaluación, en su concepción más amplia, debe tener además una valoración más científica y cualitativa de las habilidades de cada alumno que permita proyectarlo dentro de la propia escuela, hacia un escalón superior según su vocación o habilidades que lo hacen sobresalir del resto, de ahí, que el próximo curso en esa misma escuela se reúnan en un aula vocacional, aquellos que forman parte de un pelotón de avanzada que los comprometa a exigirse más, con un programa mucho más rigoroso y diferenciado, de ahí debe nutrirse la cantera que aspira a una beca en la escuela provincial o nacional vocacional, porque los beneficios de una beca tanto para el alumno como para la familia deben ser por méritos académicos como lo concibió Fidel originalmente, aunque en esa misma escuela coexistan dentro de ella otros alumnos del curso regular, unos becados y otros no, la beca debe ser por méritos y resultados como es actualmente en el mundo desarrollado, el país regala ese beneficio solo por méritos, el concepto vocacional hay que manejarlo dentro de cada escuela, no lo definen paredes o nuevas instalaciones, es muy costoso para un país subdesarrollado, todas las escuelas deben ser buenas escuelas, la enseñanza especializada vocacional es lo diferente, ese esfuerzo se concentra en aulas más especializadas, que con un mínimo de recursos se potencie al máximo el talento, lo importante no es la instalación, lo mediático de la escuela, son los alumnos que diferenciadamente se preparan con programas rigurosos y especiales, acorde a la posibilidades de un país como el nuestro. Reunir lo más destacados de esos jóvenes, a cada nivel, bien en un municipio, provincia o país ya significa un mérito y una aspiración, un incalculable estímulo para esos jóvenes, eso debe constituir en ese tipo de joven una meta a alcanzar en cada final de curso, al margen de aprobar sus asignaturas como todos, ellos tienen la posibilidad de ser seleccionado pasar ese selecto grupo como un nivel superior. Debemos construir genios permitiéndole a cada uno que exprese libremente su potencial talento, en cada momento de su desarrollo, empleando técnicas para motivarlos al máximo, eso solo es posible en una sociedad socialista usando ciencia, sin necesidad de construir costosas escuelas, concentrando y optimizando lo que tenemos, somos un país pobre y agredido.
La Lenin para muchos dejò de ser una Escuela para pasar a ser una Familia. Su mayor Legado y por supuesto de Fidel , fueron los valores inculcados a Todos y los Resultados dados de Hombres y Mujeres de Ciencia, formados en los Coceptos Martianos del Estudio y el trabajo. Era un orgullo para el Estudiante y la Familia ser Integrante de algunos de estos Centros de Estudios y de los Profesores ,que decir, Excelentes, tanto los que Venìan de Monitores de Vento( Elsa Dìaz, Nicolàs Dìas Parra, Diana, etc) Vento como los Alumnos que dieron sus Paso para el destacamento Pedagògico Manuel Ascunce( Chiong, Zuleica Romay, Armando Muro,Cuzcò, MUCHOS). A todos los mios los Recuerdo y eran Varios por años de Estudio. Te Preparabas Integralmente en Estudio, trabajo, Deportes y Cultura. Extrañabas en los Primeros Tiempos y Luego en vacaciones te desesperabas por que comenzaran las clases.
Mantener este tipo de instituciones va mucho más allá del deseo de perpetuar un patrimonio nacional; es una necesidad para contribuir a la captación, el desarrollo, el empleo y la retención de personas talentosas en el campo de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Debe constituir una tarea de primer orden no solo de las autoridades educacionales, sino del Gobierno y de Partido en las diferentes instancias, acompañar- para ayudar a que se triunfe-, a los trabajadores y estudiantes de estas indispensables instituciones. Es necesario repensarlas con los pies firmes en la tierra y la mirada puesta en el futuro como nos dijo El Che.
A mi modo de ver en la actualidad estos centros estan muy desatendidos y lo digo con toda seguridad, pues en este justo momento estoy atravesando por una serie de acontecimientos negativos relacionadas con el tema, sobre el cual tengo varias inquietudes
Estos centros fueron creados para lo más selecto del estudiantado en este nivel escolar, de la misma manera en el claustro de profesores también estarían los de mayor calidad, con gran profesionalismo, elevado nivel científico y preparación metodológica, en ambos casos tendrían un alto grado de compromiso y entrega, desafortunadamente no es así en todos los casos, los estudiantes de cierta manera siguen siendo un grupo escogido, pues deben pasar los exámenes de ingreso, pero no me consta que para los profesores haya algún “filtro” por llamarlo de algún modo, según mi manera de ver cualquier profesor puede trabajar en estos centros docentes, sin tener en cuenta determinadas cualidades, que son necesarias.
Profesor comparto con usted el articulo, fui alumno de su esposa y solo le señalo algo la directora general de Monitores de Vento fue Reina Mestre excelente persona magnifica pedagoga de la cual llevo mis mejores recuerdos, despues entro Chaves.
Para levantar la lenin estoy dispuesto soy unos d e los primeros alumnos que comenzamos en septimo en la Hiedra a trabajar en el Centro de Investigaciones Digitales en ese momento quien construian las computadoras a la cual yo estuve ligado a partir de septimo en todos los años a trabajar en el ensamblaje de las mismas independientemente de que mi grupo estuviera otra actividad.
Y sobre la falsa noticia que se queria cerrar la Lenin no era tan falsa se queria hacer convertirla en viviendas y eso si lo se
Usted puede localizarme tenemos relaciones de trabajo.
Saludos
Daniel Polo
Querido Polo Reina fue directora de la parte de seundaria que radicaba por Siboney. Y en honor a la verdad el primer director de la de Vento fue Montequin aunque Chavez debe ser reconocido como el fundador de las vocacional junto a Fidel.
Un abrazo
gracias profesor y en su nombre agradezco a todos los amados profes que contribuyeron con su formación a la profesional que soy. Algunos nombres, Oreste (Matemática), Zilenia(Química), Santana (Física), a mis profes de español el historia que me averguenza decir que no recuerdo sus nombres pero las tengo en mi corazón con mucho cariño. Tod@s estrellas.
La mejor etapa de mi vida. Mi mayor sueño actual: que mi hija que hoy tiene 2 añitos pueda becarse en la Lenin y vivir una hermosa etapa de preuniversitario, con la excelente mezcla de rigor, exigencia, descanso, recreación y cultura que viví yo. Graduación 27.
Fui profesor de Matemáticas, después de mi graduación en la Universidad de Oriente en 1988, en la Vocacional de Guantánamo. Allí estuve los años de servicio social. Desde entonces no había visitado ninguna escuela vocacional. Ahora, tengo un hijo que comenzó en la Vocacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba, y realmente me quedé asombrado con el nivel de deterioro que tiene la escuela. Comenzando por los baños, dormitorios, y hasta las aulas en el docente. Se hace necesario que el gobierno y el Partido emprendan una acción al respecto. No cuestiono la calidad de los profesores, pero si las condiciones materiales necesarias para que los estudiantes y profesores reciban e impartan las clases con la calidad necesaria.
Por supuesto que las vocacionales no deben desaparecer, solo modernizarse y adecuarse a la realidad. No son solo los alumnos sean los de mejor rendicmiento, tambien los profesores deben ser excelentes y mejor retribuidos y motivados. Los circulos de interes deben funcionar y darle la oportunidad a los profesionales jovenes de trasmitir su talento y vocacion Muy de acuerdo con el eminente Prof. Nestor del Prado Arza!
Estimado Profesor.
Un saludo para usted y mucha salud, sobre todo mental para continuar ayudando a todos en con su reflexion.
Fui alumna de La Lenin, en el periodo 76/81. Que decir, me siento muy orgullosa de haber vivido esa etapa de mi vida en ese magico lugar.
Con el decursar del tiempo he constatado que los egresados son en su casi totalidad
personas que aunque estemos diseminadas por el mundo, nos caracterizamos por una
formacion social y humana muy solida y esto se lo debemos justamente a la educacion
que recibimos en una etapa tan importante como definitoria en el perfil humano como lo
son la adolescencia y la juventud. Personas con estas caracteristicas son capaces de
hechar a andar cualquier proyecto que se propongan en la vida, ya sea intelectual o con
un matiz humano.
No he vuelto a visitar mi escuela, la siento mia porque vive en mi corazón. Pero se que se encuentra abandonada a tal punto que ha desaparecido casi mas de la mitad de sus areas e instalaciones.
Nada justifica que eso haya ocurrido, pero apelamos a la buena voluntad de quienes tienen la palabra de orden y salvar algo que nunca debió perderse.
Un abrazo grande para ud y ojala juntos podamos ver nuevamente brillar las escuelas vocacionales todas, no solo La Lenin.
LOURDES
Soy la mamá de dos exalumnas del IPVCE Federico Engels, han pasado 7 años desde que egresó la primera y 1 desde la segunda, pero en ambas hay un mismo sentimiento amor por su escuela, fidelidad a los amigos, admiración a los profesores, la primera tuvo el gusto de ser alumna del director de su papá alumno de la tercera graduación, el pofesor Verde y que orgullo sentía cuando él decía ella es la hija de un alumno, es una escuela con mucha disciplina y de ahí le quedó la espinita de que por puntualita nunca se fugó en 10mo grado que fue el último año de la beca, admiro la amistad que nunca olvidan, la añoranza a sentarse en la llamada 8 vías, al reencuentro con sus compañeros, la alegría de ver que todos (en los 2 casos) obtuvieron carrera universitaria, que los resultados de los examenes de ingreso estuvieron entre los mejores del país, muchos dicen que los estudiantes de lo IPVCE son egoistas, autosuficiente, yo digo que no que ellos son orgullosos de su sacrificio y de su formación y que ojalá todos los centros de enseñanzas fueran como estos
El periodo de mayor auge de las vocacionales fue en los anos 83 al 89... ¿Dónde están los que estudiaron en los IPVECE "Humbolt 7" de C. Habana... "Jesús Menéndez" de Santa Clara y "Floro Pérez" de Santiago? ¿Por qué cuando se habla de estos preuniversitario nadie se acuerda de ellos...?
Como en otras ocasiones que me piden o me autorizan, publico este mensaje que me envió a mí un cubadebatiente
Metamayo dijo:
Tenga muy buen día profesor Néstor, me ha impresionado mucho el artículo sobre las vocacionales, leer los comentarios es como volver a donde una vez dejamos tantas vivencias e historias por contar, me preguntaba si la Isa que comentó es su fiel seguidora de su columna “Para Pensar”, dice haber terminado en el Silberto como llamábamos al IPVCE en Bayamo justo 2 años antes de entrar yo, igual quisiera saber si conoció Ud. profesores en esos años, pues conocí varios entrenadores de concursos que lo hicieron a nivel nacional e incluso de equipos a olimpiadas internacionales, recuerdo a Raidel Marichal (mi entrenador de programación), Oscar Dalmao de matemáticas (para cuando estudié ya no estaba pero lo conocí en lo personal como familia), entre otros con muy buenos resultados. En su artículo comenté que conocí varios IPVCE durante el pre, como concursante de programación, recuerdo los de Santiago de Cuba, Camagüey, Holguín, de tránsito hacia la Lenin conocí otros en que hicimos escala pero por poco tiempo, y por supuesto la Lenin donde participé estando en 12mo y obtuvimos el premio por equipos, no olvido que acá en Bayamo teníamos unas PC que eran unos tarecos y no acostumbrábamos a usar definiciones de variables grandes, no recuerdo los tipos pero recuerdo que en el ejercicio planteado terminé primero que el ganador (de la Lenin por supuesto) pero mi solución no dio resultado para el valor máximo a evaluar por lo de la definición de variables.
Saludos.
(metamayo en Para Pensar)
Metamayo me pidió que editara la referencia a que él terminó más rápido que el ganador de La Lenin, para que no lo tildaran de vanidoso; pero yo decidí dejarlo, porque sé que no hay vanidad en este inteligente granmense.
Con la autorización de una egresada de La Lenin, copio su mensaje a mí enviado.
Joana dijo:
Buenas tardes, profesor:
Soy graduada de la Lenin del año 1990. Acabo de leer su artículo en Cubadebate, y me llegó muy dentro. Además, también he leído el resto de los artículos anteriores. Desde que me gradué, le soy sincera, no he querido ir más nunca, para no perder la imagen idílica que tengo de ese querido lugar. Cada vez que oigo los comentarios de mis amigas que tienen hijos allí, me dan ganas de llorar. Yo estudié en la Unidad 2, y en aquel entonces ya existían dificultades (por ej: con el agua), pero nada insuperable ni comparado a como dicen que se encuentra el lugar. Tengo excelentes recuerdos, cada vez que veo algún profesor lo abrazo y beso, porque son inolvidables. Y qué decir de las amistades, conservo muchas, que son como hermanos para mi, fuera y dentro del país. Esas amistades son para toda la vida. De la calidad de las clases, ni hablar. Nunca olvidaré al profesor Carlos que me impartió Historia en 11no. Grado, era como si estuviéramos viviendo los acontecimientos en “vivo y en directo”. Y así, con el resto de los profesores. En aquella época no había visitas, y no hacía falta, nadie se quejaba. Lo que nos daban era suficiente. Y lo digo, soy graduada en Lic. Ciencias Farmacéuticas, y máster, y lo buena profesional que soy se lo debo en gran parte a esos años en la Lenin.
Ojala y retornen esos tiempos.
Sin más,
Joana Lima González, leninista para siempre.
Le doy las gracias a Joana
Lo envío de nuevo. Magnifico articulo profesor, coincido con sus puntos de vista, el sistema educacional cubano esta obligado de un profundo proceso de perfeccionamiento, desde la primaria hasta los estudios universitarios, lo logrado hasta aquí ha sido una proeza, pero la educación es uno de los activos más importante para el desarrollo de un país, es la principal inversión, nuestra tabla de salvación estratégica, es donde único podemos poner una diferencia con el mundo desarrollado en las actuales circunstancias, en medio de limitaciones materiales y financieras, no podemos perder la capacidad de reorientarnos constantemente, ordenando ideas y conceptos para modernizar el actual sistema. No es necesario repetir los mismos diseños, esquemas o formulas, que funcionaron en otro momento, lo que si no podemos perder o dejar de rescatar son los conceptos que en un momento fueron las claves del éxito del actual sistema educacional, el pensamiento dialectico y revolucionario de Fidel expresado en el concepto de revolución, nos guía, ¨Revolución es sentido del momento histórico¨, esa es la brújula para seguir avanzando científicamente.
La escuela es un concepto, no son paredes con un techo para reunir alumnos e impartir clases, es un concepto, en el caso que usted nos propone el concepto de escuela sigue siendo el mismo, lo único que lleva otro apellido, el mismo concepto pero con otra proyección, otra dimensión cuando le agregamos el apellido vocacional, por lo tanto de lo que se trata es de defender los conceptos, no la instalación, no las paredes, no estamos obligados en la actual contemporaneidad a repetir el mismo diseño, o esquema, es otro momento histórico.
En la actual coyuntura que vive la revolución, bloqueada y agredida sin el respaldo del antiguo campo socialista, necesitamos defender más que nunca con inteligencia los conceptos, ahí es donde está la fortaleza, lo importante, que como bien expreso usted dejando a un lado las emociones, nos permitirán seguir avanzando y perfeccionado nuestro sistema bajo la idea de Fidel.
Nuestras escuelas deben ser una sola, todas buenas escuelas en cada municipio y provincia, lo que dentro de cada escuela si se debe diferenciar y potenciar lo más destacado dentro de ese concepto vocacional, que al terminar cada curso la evaluación, en su concepción más amplia, debe tener además una valoración más científica y cualitativa de las habilidades de cada alumno que permita proyectarlo dentro de la propia escuela, hacia un escalón superior según su vocación o habilidades que lo hacen sobresalir del resto, de ahí, que el próximo curso en esa misma escuela se reúnan en un aula vocacional, aquellos que forman parte de un pelotón de avanzada que los comprometa a exigirse más, con un programa mucho más rigoroso y diferenciado, de ahí debe nutrirse la cantera que aspira a una beca en la escuela provincial o nacional vocacional, porque los beneficios de una beca tanto para el alumno como para la familia deben ser por méritos académicos como lo concibió Fidel originalmente, aunque en esa misma escuela coexistan dentro de ella otros alumnos del curso regular, unos becados y otros no, la beca debe ser por méritos y resultados como es actualmente en el mundo desarrollado, el país regala ese beneficio solo por méritos, el concepto vocacional hay que manejarlo dentro de cada escuela, no lo definen paredes o nuevas instalaciones, es muy costoso para un país subdesarrollado, todas las escuelas deben ser buenas escuelas, la enseñanza especializada vocacional es lo diferente, ese esfuerzo se concentra en aulas más especializadas, que con un mínimo de recursos se potencie al máximo el talento, lo importante no es la instalación, lo mediático de la escuela, son los alumnos que diferenciadamente se preparan con programas rigurosos y especiales, acorde a la posibilidades de un país como el nuestro. Reunir lo más destacados de esos jóvenes, a cada nivel, bien en un municipio, provincia o país ya significa un mérito y una aspiración, un incalculable estímulo para esos jóvenes, eso debe constituir en ese tipo de joven una meta a alcanzar en cada final de curso, al margen de aprobar sus asignaturas como todos, ellos tienen la posibilidad de ser seleccionado pasar ese selecto grupo como un nivel superior. Debemos construir genios permitiéndole a cada uno que exprese libremente su potencial talento, en cada momento de su desarrollo, empleando técnicas para motivarlos al máximo, eso solo es posible en una sociedad socialista usando ciencia, sin necesidad de construir costosas escuelas, concentrando y optimizando lo que tenemos, somos un país pobre y agredido.
Profesor Néstor, acabo de leer un comentario del forista o cubadebatiente, metamayo, publicado por usted, donde hace referencia a mi persona. Aclaro que no soy la seguidora de su columna Para Pensar, y me lamento de ello pues desconozco la existencia de la misma, por lo que le solicito sus coordenadas para seguirlo y debatir sus polémicos e interesantes temas.
Una vez más ratifico que no olvidaré mi tránsito por el IPVCE. Logré formarme como universitaria y actualmente soy Cuadro del Estado y el Gobierno en mi municipio, y le debo a este centro la disciplina con la que ejerzo mis funciones. Cada vez que digo que estudié en Holguín o en el Silberto, el orgullo me colma y se convierte en nostalgia.
Eran tiempos donde iniciaban las tecnologías informáticas. Al igual que metamayo recorrí varias provincias de Cuba como concursante de alto rendimiento de Español-Literatura. A la hora de la despedida nos firmábamos un autógrafo e intercambiábamos la dirección postal y el teléfono y no imagina cuántas cartas recibía cada semana en mi casa. Gracias, que el cartero no llegó a odiarme. Hoy esa amistad continúa, pese al tiempo, pero ahora es Facebook, los sms, aunque el sentir sigue siendo el mismo.
Por favor!!!!! Que no desaparezcan los IPVCE!!!!!!
no uso mucho este email por la cantidad de correo spam que me llega (aparte que la internet es via wifi y prefiero comer que navegar) pero me puede escribir metamayo@gmail.com
saludos
Hola Nestor, entro con sitematicidad a este sitio y la verdad llevo años sufriendo por el deterioro de las vocacionales y deseando un articulo como este. Yo fui de aquellos muchachos que tuvo la oportunidad de estudiar en una Vocacional, en mi caso la Ernesto Che Guevara de Santa Clara en el periodo 1978-1985. Coincido con la mayoria de los que han dejado sus comentarios como que ha sido uno de los mas grandes proyectos pedagogicos de Cuba. Los resultados hablan por si mismo hay que ver a lo largo de todos estos años a donde han ido a trabajar sus egresados tanto en el pais como fuera de ella, la calidad de la enseñanza era indiscutible, los valores que nos transmitieron, la integralidad de la educacion envidiable. Si bien no deja de ser cierto que muy a pesar, entraban algunos que no se ganaron por meritos propios y tambien estudiaron o pasaron por alli no se puede negar que la inmensa mayoria de su estudiantado venia de cualquier parte de cuba y entraba por su talento, digo esto porque esta ha sido una de las aristas con la que algunos de los detractores de este idea han atacado este proyecto " escuela de elite", cuanta envidia y resentimiento detras de esta frase. Pienso que el cambio de Escuelas Vocacionales a Institutos de Ciencias exacta fue un error, por mucho que querramos y pensemos nuestra poblacion no es lo suficientemente grande como para tener tantos Pre de ciencias exactas, en mi epoca habia uno solo y nunca tenia la matricula completa, entonces como era posible que solo en santa clara o en el territorio de las Villas una mañana emergieron como 4 o cinco instituciones?. Las escuelas Vocacionales tenias un concepto pedagogico mucho mas integral donce la calidad y el rigor de la enseñanza tecnica era alto, pero tambien nos exigian ser buenos obreros, ser buenos deportistas. El aseguramiento logistico de las escuela era una prioridad en el pais, un dia esto dejo de ser asi, se abrieron otros proyectos tambien muy importantes que debian ser abiertos como las escuelas de arte, las escuelas de enfermerias, pero NUNCA DEBIO HABER SIDO AL COSTO DE RENUNCIAR A LAS VOCACIONALES, como fue. Fidel siempre nos dijo que el fruto mas grande que tenia cuba eran sus recursos humanos mientras mas talento pues mas oportunidades tendriamos de desarrollar una economia que no se basara en la produccion de materias primas si no de tecnologia y para ello se requiere la mejor preparación posible. Hoy la mayoria de las vocacionales lo que dan es pena, por el nivel de destruccion de sus inmuebles, por la calidad de sus laboratorios, por la calidad del claustro y por la calidad de la exigencia de los alumnos que hoy estan, en muchas ocaciones veo a grupos de estudiantes en la universidad y hay que ver como usan el uniforme, de la menara que se expresan para saber que esa no es la escuela donde nosotros estudiamos aunque todavia lleven su nombre. Estoy convencido que el pais ganara mucho mas reinvirtiendo y renaciendo estas escuelas que dejandolas destruir, requerimos que cada dia la calidad del alumnando que entra a la universidad tenga mas calidad para generar seres humanos con la mayor preparación posible para desarrollar nuestro pais y sobre todo con sentido de pertenencia y patriotismo.
Buenas que les puedo contar yo que al salir del servicio me ubicaron en la construccion de la salvador allende ,de ahi para la formadora de cojimar y despues para las escuelas en sanantonio,guira,etc o sea que he visto abrir buenos centro y hoy he observado como con el tiempo han colapsado por la falta de mantenimiento ,mi hermana estudio en la lenin y ella junto con todos y todas sus compañeras tiene agradables recuerdos de su estancia en ese centro ,que las formo como buenas trabajadores en distintos frentes ,ayer fui a la reunion de mi hijastro que comenzo septimo grado y pude ver que para cuatrocientos alumnos de secundaria nada mas habia dos televisores ,como podrian ellos ver sus clases televisivas si apenas tiene television ,despues la profesora pasa una conferencia por zapia a los jovenes y que se hace el que no tiene esa posibilidad de tener un movil con esa aplicacion ,porque el movil se lo damos al muchacho para tenerlo mas o menos controlado en su trayecto de escuela ,pero si el maestro es el que va insentivar para que lleven telefonos sofisticados crea una diferencia en el aula entre alumnos ,ademas en clases esta prohibido sacar el table,y el telefono asi que no entiendo si esta orientacion es nueva ,las nuevas tecnologias son buenas pero hay que tenerlas controladas y todos sabemos lo que se mueve en el dia a dia en las redes ,eso para no decir que el joven pudiera sufrir un percance al salir de escuela con su telefono que le llamara la atencion a otra persona ,asi que no tentemos al diablo con nuestros hijos y la escuela debe ser previsora ,si la profesora tiene su lapto entonces que le diga a sus alumnos que mejor lleven una memoria para que copien los seminarios o las clases que ella quisiera impartir de esa forma ,esto sucedio en la secundaria jovenes de america en la lisa bueno gracias por dejarme leer este articulo sobre las vocacionales y poder informar de algo que no debia ocurrir
Profesor mantenga sus artículos, no solo son interesantes por su contenido y profundidad por los debates que generan, es muy cierto quien ha estudiado o ha tenido hijos estudiantes en los IPVCE nunca lo olvidan, no se que don tienen esas escuelas para que las ames siempre, ayer opiné y hoy nuevamamnte lo hago, no quiero que ningún profe del IPVCE Federico Engels se ponga bravo, porque agradecemos todo lo que hicieron por nuestros hijos, pero algunos nunca mi familia los olvidarán por los desvelos, atención, preocupaciones constantes para sus alumnos, ellos además de excelentes pedagogos han sido amigos, compañeros, padres, hermanos consejersos de nuestros hijos en ausencia nuestras y sabemos que muchos coincidiran con este criterio, gracias mayito, roberto y mileidys de historia, Paula y Roberto Miranda de Biología, Verde de geografía, EPD, Adalberto, Odalys, yilian de ingles, Armando, Humberto (EPD) de español, Ivia de música, Juan Francisco, Lázaro, Adela de Química, Magariño, Marisel, Dávila, Machín, de Física, Clarita, Clovir, teresita, los jimaguas, Fidel, Alexis de matemática, moisés y carballo, EPD, informática, Carballo además en su función de Secretario, pocos han demostrado su interes y dedicación por sus alumnos para que revisaran sus notas, llenaran correctamente sus solitudes de carreras, tuviesen correctos datos, Antuanez, geografía, todos ellos en si encierran una escuela, su ejemplo y la formación de los agresados hace que reafirmemos nuestro interés porque perduren los IPVCE y que en ellos también puedan estudiar en un futuro muy lejano todavía mis nietos
Excelente comentario Nestor. Lo expresado es la pura realidad. Para mencionar a todos los protagonistas de una historia como La Lenin no hay página web que exista actualmente. Del 80 al 86 disfruté de esos momentos. Momentos cuando la escuela acaba con las diferencias económicas que pudieran existir en las familias dre los alumnos. Cuando todos teníamos que usar kikos plásticos, botas centauro, y camisa y pantalón( que parecían uniforme) identicos para trabajar. Cuando una preselección para un equipo a una olimpiada de matématicas, lo mismo lo integraba el hijo de un doctor en ciencias, que el de un obrero de la construcción. Cuando el desayuno era café con leche y pan con mantequilla para todos. Cuando todos comíamos de helado que se fabricaba en la escuela. Cuando la merienda de todos era masareal o marquesita, y
malta. Cuando se llevaban todos los intereses a la par: la docencia, el deporte y el trabajo. Cuando en competencias provinciales, en muchas disciplinas, una escuela( La Lenin) representaba a un municipio.
Los mejores momentos de mi vida los pasé en la Lenin. Mi mejor amigo, Ivanovy Viciedo. Mi gran amor, que aunque no era de la Lenin la conocí allí, Annia González. El mejor profesor de matemáticas del mundo, Enech, ah y los astros de Educación Física: Rogelio, Juan José, y Joseíto, con el cual tengo un gran acercamiento en la actualidad por temas religiosos( que Olofi lo premie y le de mucha salud).
La monotonía mató a la Lenin, no se adaptó a los nuevos tiempos. Un solo ejemplo: ¿cuantos de nosotros trabajamos en la fábrica de pila y de radios, y hacíamos grandes producciones? De haberse mantenido y parte de los ingresos por esas producciones se
hubiesen destinado a la Lenin, otro gallo cantaría.
Muchas felicidades a todos los que han pasado por la Lenin. Ashe a todos, iboru iboya iboshishe, moforibale Ifá.
Los IPVCE son unas de las mejores ideas que tuvo nuestro comandante en jefe. Vivo orgulloso y agradecido de haber podido tener la oportunidad de graduarme en el IPVCE "Mártires de Humboldt 7" en la provincia de Artemisa. No creo que por la cabeza de ninguno de nuestros dirigentes a nivel de país darle fin a este proyecto de enseñanza más que fomentado y que tantos preprofesionales ha formado a lo largo de los años.
excelente artículo, así nos tiene acostunbrados.... parafraseando una frase celebre... la vocación, es la vocación y sin vocacionales... no habrá vocación!!!!
Profesor le invito a leer este artículo y sus opiniones. Muchas gracias
http://mesaredonda.cubadebate.cu/noticias/2017/12/06/jovenes-que-programan-suenos-hoy-en-la-mesa-redonda/
Me alegra mucho oir tantas opiniones sobre este tema que considero importantísimo para el futuro de las nuevas generaciones y del país. Como muchos de los que han vertido su comentario cursé mis estudios preuniversitarios en este tipo de institución en la década del 90 en la vocacional de Ciego de Avila y me duele mucho escuchar el rumbo que ha ido tomando este tipo de educación en todo el país, hasta el punto que ya muchas de las amistades me aconsejan que no envíe mi hijo a estudiar en ella por las condiciones que tiene tanto para la convivencia como por la cantidad y calidad de los profesores con que cuenta. Primero es el único preuniversitario que hoy queda con el régimen becado a determinada distancia de la ciudad lo cual es una de las principales razones por la que los profesores ya no quieren dar clases allí, cuando en mi tiempo esta escuela constaba prácticamente con los mejores profesores de la provincia. Con este panorama que estimulo pueden tener nuestros hijos ahora para esforzárse mas por alcanzar este tipo de enseñanza, que antes en un muy alto % lo alcanzaban los mejores. Este tipo de enseñanza aportaba a las universidades sin dudas los mejores estudiantes que despues terminaban siendo como es logico excelentes profesionales con valores me atrevo a asegurar muy superiores al resto. En fin considero que perder este logro afectará sin lugar a dudas en cierta medida nuestro desarrollo económico y social. Pienso que se pueden buscar muchas soluciones para mantener estos planteles con mayor rentabilidad y atemperados a los momentos actuales, pero nunca perder lo que nos aportaban no solo en lo académico, sino también en lo deportivo y lo cultural nuestros pre vacacionales.
Muy necesario este comentario Néstor. Yo soy de la graduación 1991-1992 de la Lenin. Pasé un tiempo hermoso en esa escuela. No solamente moldeó mi amor por el conocimiento y las ciencias, sino también por las artes y los deportes. Estaré toda mi vida agradecido por esta educación.
Ciertamente no podemos permitir que estas instituciones caigan en el limbo. No son una opción sino una necesidad. Yo también estuve tentado a escribir un artículo cuando comenzó el debate sobre los pre-universitarios de ciencias exactas. Pero, al igual que tú, preferí esperar a que los ánimos se me relajaran un poco.
Independientemente del hecho de que la Lenin no va a desaparecer, la reducción de la que se habló en aquel momento no dejó contentos a muchos. A mí, francamente, tampoco. Tuve la sensación, que aún mantengo, de que la estaban amputando. No me parece que se hayan tomado la importancia de escuelas como estas con la seriedad que merece. Creo que necesitamos echar adelante un debate amplio y serio sobre lo que significan estas escuelas. No se puede justificar la cosa simplemente como un asunto de que hay menos jóvenes interesados. Creo que esto es sólo parcialmente cierto. Pienso que, como sociedad, hemos dejado de promover el interés de los jóvenes por las ciencias y por el conocimiento. Esto, además de haber olvidado el mantenimiento material de las instalaciones. Evidentemente no se está tomando esto todo lo en serio que se debería. Muchos han terminado pensando que los talentos de un país se dan solos, que son una cuestión individual y no el resultado de un sistema institucional que los promueve.
Efectivamente, todos los egresados de dentro y fuera de Cuba pueden contribuir de millones de maneras a mantener el prestigio y a propiciar el desarrollo de estas instituciones.
Copio y pego este mensaje corriendo el riesgo de que el autor me lo reproche; pero como tengo certeza de que no lo hará, lo comparto con ustedes ya que lo considero bueno y Scull es de los buenos que conocí en La Lenin y lo sigo admirando.
Julio Scull dijo:
Hola Néstor!!!
Es un breve mensaje para saludarlo.
No acostumbro a escribir a los medios, por lo que solo lo hago a su buzón.
Muy buen artículo!!, en tiempos en que tanto se habla de la Lenin tanto en Cuba como en redes sociales, sobre todos por sus antiguos alumnos.
La Lenin, como otras vocacionales es resultado de una concepción pedagógica revolucionaria que contribuyó a la formación de muchas generaciones de jóvenes muchos ellos de gran aporte a nuestro país.
Estoy muy orgulloso de la formación que recibí, en Vento, la Lenin y su Sede Pedagógica, como de la sabia bebida de mis profesores, muchos de los cuales se convirtieron además en mis sabios colaboradores como compañeros de cátedra y departamentos años después.
Hemos compartido en la UCI y otros lugares posteriormente y seguros nos volveremos a ver.
Mi amigo Néstor, nos vemos en cualquier lugar y nos abrazaremos
Un fuerte abrazo
Siga su labor
Julio Scull
Un fuerte abrazo virtual para ti mi estimado Scull.
He sentido la ausencia de fundadores profesor y alumno. Me he comunicado con algunos que no tienen conexión y me han prometido escribir para que yo lo publique. Pronto haré un comentario que los incentive.
Como anuncié escribo este breve comentario luego de haber tenido algunos intercambios con profesores y alumnos fundadores de las semillas de la Vocacional V.I. Lenin. La escuela que dirigió la querida Reina Mestre, estaba en el reparto de La Coronela y no de Siboney como dije. En esa escuela estudiaban también niños de la primaria (5to y 6to grados) que luego continuaron hasta graduarse en la sede definitiva de La Lenin en la Carretera del Globo, frente al Vaquerito como ya dijo un exalumno. Puedo citar a los hermanos Delgado (Carlos y Gabriel, que se incorporaron al Destacamento Pedagógico); a “Catión” que siempre tuvo fibra de investigador en la Química.
Lucila Espinosa, que es mi vecina me aclaró algunas dudas. Ella fue de las que vino junto a Chávez y también Mirta Ojeda, Irma Pérez, Anisia Morales, Juanito Rodríguez, Nicolás Díaz Parra, entre otros. Me dijo Lucila que Fidel quería que Chávez fuera el director de ambas escuelas la de Vento y la de la Coronela, pero él le propuso que le permitiera concentrarse en la de Vento que estaba en una etapa fundacional; y que Reina era una persona muy capaz y podía dirigir la otra. Así se hizo, hasta que en 1972 se comenzó a funcionar en la sede actual, aunque todavía sin estar terminada. Cuando yo entré en septiembre de 1973 Chávez era el Director General, Reina la vice directora general y Lázaro Cárdenas el vicedirector docente general; Catalina García al frente de la sede del Pedagógico. Isabelita era la secretaria de la dirección general.
Varios de aquellos profesores fundadores no tienen acceso a Cubadebate, por tal razón les agradeceré que le hagan llegar una copia del artículo en soporte digital para que puedan leerlo y si lo desean opinar. Yo quedé en compartirlo con Lucila que lo puede leer desde una computadora y me dijo que escribiría algo, que yo me encargaré de compartir en Cubadebate.
Gracias por la colaboración
En el origen de lo que posteriormente fueron las Escuelas Vocacionales - entre ellas la Lenin como paradigmática - no debe olvidarse otro tipo de escuela especial, el Pre Universitario Raúl Cepero Bonilla, que funcionó durante nueve cursos entre los años 1962 y 1974. El análisis de este asunto estaría de origen incompleto sin incluirlo, como ha ocurrido con el artículo tan interesante y que ha motivado reflexiones de diferente tono.
En Cuba aceptamos sin mayores dificultades escuelas para deportistas, para músicos... donde estudiantes que tienen el talento para esas disciplinas pueden desarrollarlo, y eso está bien. Sin embargo, cuando se trata de escuelas donde se potencia el desarrollo intelectual, ya comienzan a surgir los fantasmas. Incluso surge en ocasiones la idea tremendista de que se forman autosuficientes, una élite, etc, etc. También entre algunos de nuestros estudiantes la visión que se tiene de los aventajados tiende a la descalificación: que si lo único que hacen es estudiar, que si no hacen deportes, que si no son integrales. Y cuando surgen los análisis escalafonarios siempre hay quien dice: "pero el mejor estudiante no tiene que ser el que más sabe", Y a veces el "gracioso" es alguien que no sale bien parado en el combate frente al dominio de las asignaturas.
Voto por las escuelas donde se potencie el conocimiento, la formación intelectual, el ansia legítima de conocimento, la sana competencia por alcanzar, por la vía de la preparación académica, el más alto reconocimiento social.
Voto igualmente por la divulgación de las mejores experiencias pedagógicas, las mejores cátedras del país en los distintos niveles de enseñanza. Soy de la idea de que los estudiantes al terminar su preuniversitario, no sólo seleccionen la carrera, sino además la universidad donde desean estudiar; el título universitario lleva esa "marca" para toda la vida.
He tenido la experiencia de ver estudiantes talentosos que, debido a estar insertado en un grupo de estudiantes promedio, debe avanzar a un paso mucho más lento que el resto de sus compañeros, se debe evitar esa situación.
Voto por una escuela para esos estudiantes, bien reconocida y apreciada, que los jóvenes luchen por obtener una plaza en la misma. Y que esté debidamente atendida, y que los profesores tengan que hacer oposiciones para trabajar en ellas. Y que esos profesores además de serlo, lo parezcan.
Seguiré luego que lea los comentarios que me quedan pendientes por leer.
DEMASIADO GRANDES, DEMASIADO COSTOSAS, EN ALGUNAS PROVINCIAS LAS MATO LA FALTA DE APOYO INSTITUCIONAL MUCHOS FUNCIONARIOS CONSIDERABAN A SUS IPVCE COMO FUENTE DE CONFLICTOS, PARA REMATAR EL PROCESO DE PGI ACABO CON EL PERSONAL DOCENTE, CUANDO OBLIGARON A ESPECIALISTAS A DAR 3 ASIGNATURAS COMENZO UN EXODO Q ACABO CON LOS CLAUSTROS
En estos momentos tengo la suerte(porque a pesar de todo lo es) de tener un hijo cursando 11no grado en el IPVCE de Ciego de Ávila, del que por cierto no se habla jamás, excepto cuando hacemos algún comentario, ese no aparece en fotos ni en reportajes, ni en el mapa…, si quizás estemos criando a nuestros hijos un poco ñoños, pero yo estudié en la entonces Vocacional de Camagüey, convertida en IPVCE (estando en mi 11no grado también) pero para nada puedo hacer comparaciones, yo estudié en una escuela como la que concibió Fidel, estudiábamos mañana, tarde y noche, pero cuando llegaba a mi casa el fin de semana ( a dos horas de camino) solo debía hacer las tareas, porque nunca tuve que ir a un repasador particular, la alimentación era exquisita, con 20.00 pasabas una semana de lujo, ibas a la cafetería si querías porque con lo que te alimentabas en el comedor no era necesario, pero no porque eran otros tiempos sino porque se le brindaba tremenda atención a esa escuela. Hoy la realidad es otra, por el contrario si no vas los fines de semana con un particular, olvídate de las pruebas finales y mucho más de las de ingreso, si tienes un profesor que es talento en la materia que imparte pero no enseña, la mayoría de los estudiantes no lo entienden, los resultados de los exámenes fue malo en primera convocatoria y en este curso continúa con ese mismo grupo de estudiantes ¡no entiendo nada!, debo reconocer que la dirección de la escuela es nueva, hay avances, pero la escuela sola no puede si no tiene el apoyo de las instituciones del territorio, para formar hombres de ciencia hay que prepararlos, hay que tener en las aulas a los mejores profesores de la provincia y la alimentación de los niños tiene que ser buena, al menos, para que los padres no tengamos que cargar con mochilas de comida, más de una vez a la semana, cuando sea así entonces podremos decir que estamos mimando a nuestros hijos, las comparaciones no son buenas pero si de eso se trata nada que ver los de entonces con los de ahora, es mi experiencia en Ciego de Ávila.
Yo estudié en el IPVCE José Martí de Holguín, es cierto que ni visitas, ni llamadas de padre porque además no había teléfonos, pero nada que ver caballeros aquel tiempo. LA comida magnífica, una alimentación completa desde el desayuno hasta por la noche la merienda, todo era bueno, condiciones, educación de profesores, no faltaban ni uno y érmos una gran familia, transportación en tiempo y forma, es más hasta un día para atendernos en Estomatología, si se enfermaba algún estudiante, había un policlínico ne la misma escuela y si era preciso ingreso, era allí mismo. Y con las respectivas actividades recreativas de muy buena calidad, porque hasta le Grupo Moncada visitó la escuela en una ocasión. Pero ahora que diferente todo, mi hijo está en el IPVCE de Granma y nada que ver, la comida malisima, la transportación muy limitada, sin taquillas, se mojan los albergues, los baños peores que los de una terminal y para colmo de males deficinetes profesores, es decir necesidad de los mismos. Asi que esos que dicen que "leche pedida", no estoy de acuerdo, en la vida hay que prosperar, mejorar, cambiar, por qué hay que conformarse?, no, hay que cambiar para bien y esos niños al final no ven la ventaja de estar ahí. Si no para qué existen esos ipvce si ni siquiera tiene atención diferenciada, es'tan a la par de todos los preuniversitarios,