Y uno se pregunta en este minuto el por qué Donald Trump, pese a los pactos internacionales ratificados, tuvo tanto apuro por trasladar la sede diplomática estadounidense de Tel Aviv hacia la Ciudad Santa, como la consideran las tres grandes religiones monoteístas existentes. Ni siquiera construyeron un nuevo edificio.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo