Signos vitales

Ante un asalto contra todos los sentidos en esta era, en medio de una especie de fiesta neron-esca, aquí donde la crueldad y la anestesia parecen dominar, y donde no es difícil pensar que ya no hay remedio, brotan signos vitales. “Hicimos historia”, fue uno de los coros que se escuchó cuando triunfó la huelga de casi dos semanas de 20 mil maestros y personal escolar en West Virginia la semana pasada, pero lo que ofrecieron también fue una lección para construir el futuro.