Otra vuelta al espacio público
Sin embargo, la invasión del atronador espacio público nos agrede. La bodega colindante suministra bebidas alcohólicas y el escándalo de los adictos es cotidiano. Hay también en los alrededores un aficionado al canto lírico. Cabe añadir a todo ello lo usual en el extenso ámbito de la ciudad: el estruendo de la música, acrecentado por el empleo de las bocinas fijas y portátiles.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo