El más martiano de todos los cubanos

Fidel logró materializar las ideas del autor intelectual del Moncada “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”. Desde la Sierra Maestra sabía que ese sería su “destino verdadero”. En la carta que le escribió a Celia Sánchez, su abnegada compañera de lucha, el 5 de junio de 1958, dejó constancia del futuro que le deparaba como revolucionario.