- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Al Pacino y Serpico

serpico-1Al Pacino pasó a la historia del cine por su magistral creación del personaje de la película El Padrino, decimos creación porque en realidad el actor creó un personaje, estudió la época, los vestuarios, las acciones físicas, y siendo un hombre de baja estatura, y complexión física delgada, El Padrino Michael Corleone, deviene un personaje peligroso.

Este joven que regresa de la guerra con una muchacha, viola con eso un principio de su familia mafiosa italiana, cuya tradición exige casamientos entre las “familias”. Los Estados Unidos donde viven y han hecho su fortuna no es considerada su patria, pues ésta se encuentra, en todo caso, en la lejana Sicilia.

El ascenso del más joven de los Corleone, que es el menos típico mafioso en sus inicios, hasta que sacando un monstruo interior, asesina a un jefe de policía y a un mafioso rival, a la luz pública en un restaurant poco frecuentado. Fue una ejecución a sangre fría, y abandona el lugar tranquilamente. Esto es todo una muestra de gran actuación porque convierte a su personaje, de un joven norteamericano medio, en un imponente jefe mafioso La secuencia del asesinato está realizada al ritmo del que sería un capo mafioso por supuesto no podemos olvidar la mano maestra de Francis Ford Coppola en ésta, su primera gran película.

Para poner en escena una secuencia como ésta, de tanto impacto emocional y tan sorpresiva, se necesita una comunicación fluida entre actor y director, teniendo en cuenta además que en esta época, antes del video, se filmaba con grandes y pesadas cámara y seguramente la secuencia se filmó en plano y contraplano, lo que lleva a que actor y director conserven la emoción sin importar las necesarias paradas.

Otro ejemplo de la filmografía de este actor lo es Perfume de Mujer, una versión de la obra con el mismo título, realizada por el mejor cine italiano. Parecería que la versión norteamericana sería un remake segundón. Pero no fue así porque el protagonista seria el muy experimentado y talentoso: Al Pacino.

Quizás antes de empezar el filme, surgirían muchas interrogantes porque contrariamente al personaje de El Padrino, éste antiguo oficial ciego, es un perdedor. En esta película que es una verdadera joya, nuestro actor toma las acciones físicas de un ciego: cómo se mueve, cómo maneja el bastón, cómo camina cómo lleva las relaciones con un inesperado lazarillo.

La película es absolutamente convincente y apasionante, y me voy a referir a una secuencia que en mi opinión es un clásico: me refiero al tango que el ciego baila con una joven que no sabe bailar. Los pasos del baile son exactos, y las acciones físicas más sutiles como la forma en que el ciego toma del talle y las manos a la joven para emprender el bailes son indiscutibles, la cámara en algún momento nos muestra el rostro del actor mientras baila: está en el rostro de un ciego, y es sin dudas una de las grandes interpretaciones no solo de Al Pacino, sino del cine contemporáneo.

Serpico, fue otro de los personajes de este actor, en una película exhibida recientemente en la televisión cubana, nos ha inspirado este recuerdo del gran Al Pacino porque el film mencionado es una obra de 1973, y aquí vemos a un Pacino muy joven en una trama que se ha hecho habitual en el cine norteamericano: la corrupción policial.

En esta incursión temprana en el cine, Al Pacino contó con la dirección de Sidney Lumet quien también comenzaba su carrera en el cine, Lumet provenía de la televisión donde alcanzó notoriedad al realizar la primera película cinematográfica pensada en términos televisivos, me refiero a Doce hombres en pugna un clásico. Anoto el hecho porque en este filme se unirían un actor y un director jóvenes que harían historia en la cinematografía.

En Serpico, Al Pacino, joven delgado con el pelo largo que no imaginamos como El Padrino. En esta película interpreta a un joven policía honesto que no participa en la corrupción policial y por tanto vive conflictos con policías y autoridades que deben velar por el desempeño honesto de las fuerzas del orden.

Nuestro personaje es amigo de la acción y de la calle, por lo que solicita trabajar de encubierto, vestido de civil, recorriendo las calles. Le asignan un policía y un auto, en el que circulan por barrios de delincuencia y droga. Para sorpresa de Serpico, su compañero policía, lo que hace es recoger el dinero que pagan los delincuentes para sobornar a la policía, Serpico no acepta compartir el botín y sus colegas comienzan a eludirlo. Le dan una nueva asignación en un barrio con más delincuentes y más dinero, pero Serpico sigue sin entrar en el negocio.

Se muda a un pequeño apartamento con un perro, y comienza un romance con una muchacha, y transcurren secuencias donde la ingenuidad juvenil lleva al joven policía a compartir su vida al ritmo de otros jóvenes.

Serpio se convierte en un caso peligroso para los policías corruptos quienes tratan de convencerlo, pero deciden repartirse las ganancias que le tocarían a Serpico entre los demás.

Aparece en escena un hombre mayor que se presenta como un funcionario y religioso que investiga la policía, Serpico ingenuamente le da datos y nombres.

El final de Serpico se aproxima porque filtra algunas noticias a la prensa, el señor que se supone un investigador, reclama a Serpico con fuerza y dice una frase que lo define todo: “nosotros en la policía limpiamos nuestra mugre”.

En resumen se filtra o se hace público lo que todo el mundo sabe y guardan silencio. El final de Serpico, por tratar de ser un policía honesto está dado al principio del filme: Serpico es herido de gravedad y termina así su carrera.

Este filme sin grandes escenarios, ni grandes actores, es una película que se deja ver con agrado. Para los cinéfilos es una curiosidad ver a este Al Pacino justiciero. ¿Qué diría de esta película Don Corleone?

Guardar