Fidel, inmortalmente victorioso

Fidel no solo es inmortal sino inmortalmente victorioso. A pesar del odio destilado por una minoría rabiosa de derechistas y conservadores, la inmensa mayoría de pueblos y gobernantes del mundo –incluyendo a no pocos que conciben al socialismo como una amenaza-, no ocultaron su consternación por el fallecimiento del ser humano que con hechos y palabras ha trascendido la historia para no irse nunca más.