En la misma ciudad y con la misma gente: Juan Gabriel

La propia historia de Juan Gabriel lo hizo entrañable para millones de mexicanos que se identificaron con él. Yo tengo a mi Juanga, solían decir sus adoradores. Su fijación en su madre, su homenaje reiterativo al matriarcado en un país supermachista y homófobo lo encumbró. Juan Gabriel nos convocó a todos y el pastel de mármol blanco llamado Bellas Artes fue el primero en abrirle las puertas a la cultura popular y marcó para siempre a nuestro también muy añorado Monsiváis, ése sí, muy leído y escribido.