El periodista que no soy (a modo de despedida provisional)

Volveré a estas crónicas cuando los recuerdos lo merezcan, el ingenio vuelva a ser aliado y el debate posterior, si es inevitable, sea asumido con mesura, respeto, sin estridencias, ni protagonismos pueriles o altisonantes. ¿Sucederá esto alguna vez? Confío en que es posible.