Dedo para arriba: Sonando en Cuba merece vivir

Rosalía Gómez Hasty removió el foro. Cantó el son desde sus entrañas de mujer santiaguera, cautivó al público, al jurado y a una buena parte de los televidentes. Un ciego que tiene más vista que una buena cantidad de personas con máxima visión, Joaquín Borges Triana, experto en música, me llamó enseguida “Si Sonando en Cuba sólo hubiera servido para dar a conocer esa muchacha tan buena cantante, con excelente voz y culta, el programa valdría la pena”. Pienso igual que Joaco.