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Cuba en la Serie del Caribe: Crónica de una muerte deseada

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Norge Ruiz picher abridor por el equipo cubano. Quinto juego de la Serie Del Caribe entre Cuba vs Venezuela, en el estadio Nueva Esparta Nueva Esparta. Serie del Caribe 2014 (Foto/Federico Parra)

Norge Ruiz picher abridor por el equipo cubano. Quinto juego de la Serie del Caribe entre Cuba vs Venezuela, en el estadio Nueva Esparta Nueva Esparta. Serie del Caribe 2014. Foto/Federico Parra.

Sé que mis palabras se mueven a contracorriente. Que el consenso que existe y se pavonea en los medios conduce hacia otras riberas. Pero los consensos no son verdades, sino construcciones. A veces, expresan realidades; a veces, las producen. Un lento y arduo proceso de construcción ha convencido a muchos de la superioridad del béisbol profesional. Y ese convencimiento –sobre el que pesan mitos, argumentos y deserciones bien remuneradas: toda una estrategia de imposición persuasiva–, nos ha llevado a la debacle de Isla Margarita. La derrota se exhibe ahora como la muy ansiada “prueba” que certifica la inferioridad, algo que los defensores del profesionalismo no consiguieron de manera clara en ninguno de los tres Clásicos. Como se ha dicho, supongo que sin alegría, “al fin podemos apreciar el nivel real del béisbol cubano”.

No estoy de acuerdo con esa frase. Mi posición no pretende que se ignoren deficiencias y carencias actuales que sin duda afectan a nuestro deporte nacional, desde sus bases hasta el nivel superior. Concuerdo en que el exceso de equipos en la Serie Nacional es incongruente con la cantidad de habitantes del país, e incide en la calidad del espectáculo, en la preparación y la autoexigencia de los mejores. Sobre estos y muchos otros problemas, ya se ha escrito. Quiero por eso referirme a aquellos tópicos que sobrepasan lo estrictamente deportivo, y que sin embargo lo condicionan. Porque la derrota momentánea del amauterismo –que no es la victoria de la profesionalidad, sino del profesionalismo–, es una de las consecuencias naturales de la derrota momentánea del socialismo.

Es poco serio discutir sobre la real o supuesta merma de calidad en los equipos cubanos, si no mencionamos el continuado desangramiento que producen las deserciones (el robo) de peloteros consagrados y de talentos en desarrollo. ¿Alguien ignora las razones por las que el equipo de Cienfuegos, por solo citar un ejemplo, cayó bruscamente en el campeonato nacional de las primeras posiciones al sótano? Con los peloteros que abandonaron el país y que hoy brillan en diferentes organizaciones del béisbol profesional –en su mayoría formados por la escuela cubana de béisbol y algunos de ellos, ex miembros de nuestro equipo nacional, por mucho que quiera atribuírsele a los compradores el haber limado posibles deficiencias– podrían confeccionarse varios equipos de nivel internacional. Nadie dice que el bloqueo estadounidense obliga a los peloteros cubanos que se insertan en Grandes Ligas a vivir fuera de la Isla.

Pero el tema tiene una contraparte: ¿cómo es posible que Yasiel Puig, un prospecto del equipo de Cienfuegos, cause sensación en Grandes Ligas y casi se lleve el título de Novato del Año?, la comparación con el talentoso lanzador de origen cubano que alcanzó esa distinción es intencionada, ya que aquel no se formó como este en Cuba, y mi propósito no es hablar del “talento natural” de los cubanos para la pelota, sino de la escuela nacional que los forma, ¿cómo es que Yoenis Céspedes, ex miembro del equipo Cuba, pudo conquistar el Derby de jonrones en su primer juego de las estrellas en la Gran Carpa?, ¿por qué José Dariel Abreu, el toletero y primera base de los equipos Cuba y Cienfuegos, fue contratado de inicio por la astronómica suma de más de 60 millones de dólares?

Mi punto es este: esos desertores demuestran también la calidad de la pelota cubana. Calidad que se extiende a los cubanos que ahora integran equipos mexicanos, boricuas o venezolanos, ex jugadores de series nacionales que nunca clasificaron o sí, para el equipo del país. Entonces, ¿cómo es que, a pesar de esa continua sangría, el equipo Cuba logra recomponerse año tras año?

Las acciones y campañas mediáticas contra el deporte cubano –que son contra el sistema deportivo cubano, lo que significa decir, contra el socialismo cubano– cuando no pueden evitar el avance o el triunfo de los jugadores del patio en eventos profesionales, donde cualquier equipo grande gana o pierde sin complejos, promueve la deserción como recurso desestabilizador. Decía al inicio de esta reflexión que ninguno de los tres Clásicos logró demostrar la inferioridad del béisbol cubano. Recuerdo que en días previos al I Clásico, los medios contrarrevolucionarios auguraban la más rotunda derrota de Cuba y la politizaban. Cubaencuentro, en Internet, afirmaba:

El Clásico Mundial de Béisbol (CMB) dará la posibilidad, de una vez y por todas, de comprobar cuál es el nivel real del béisbol cubano. […] Alejada del mejor béisbol del mundo por casi cinco décadas, Cuba competirá con una presión adicional. El equipo de la Isla no puede darse el lujo de una derrota aparatosa, pues se derrumbaría toda la propaganda montada durante tantos años. El béisbol ha sido el principal baluarte de una política propagandística dirigida a demostrar la superioridad del sistema deportivo cubano. […]

Algún comentarista llegó a afirmar que si Cuba no llegaba a la discusión de la medalla de oro, se evidenciaría el fracaso del sistema deportivo revolucionario. Era tal el deseo de que el equipo cubano naufragara, que ese mismo sitio web, en un editorial de la redacción, estalló de alegría cuando caímos en el primer juego frente a Puerto Rico, y se apresuró en la organización del entierro:

El marcador, 12 x 2, refleja la derrota más abultada del equipo cubano desde que el régimen de Fidel Castro decidiera darle la espalda al mundo profesional del béisbol. Ha habido que esperar casi cincuenta años, y ha llegado en el primer encuentro contra un rival de envergadura. Un batazo de Bernie Williams en la segunda entrada bastó para dejar atrás los “gloriosos años” en los que la selección nacional barría a conjuntos amateurs de todo el mundo. La realidad es mucho más cruda. Fuera de la burbuja propagandística del castrismo, el equipo nacional se vio desamparado y sin respuesta ante una novena que le arrolló en todos los ámbitos del juego. Tras más de cuatro décadas de politización de la vida cubana en general, y en especial del deporte y del béisbol, se hace muy difícil para los aficionados obviar tras el partido un enfoque desde esta perspectiva. Y lo que acaba de pasar, impensable en un año como 1959, dice mucho de la situación actual del país.

¿Quién politiza qué? El mercado politiza todo lo que toca, a favor del capitalismo por supuesto. La verdadera despolitización del deporte es su no mercantilización. Y bien, cuando se obtuvo el subcampeonato frente a Japón, ningún medio, ni siquiera los nuestros –regañamos a nuestros peloteros por ese segundo lugar– invirtió los términos de la apuesta y exclamó: Cuba ha demostrado tener un sistema deportivo superior. Durante el II Clásico, los vaticinios de la contra fueron más cautelosos. Entonces empezó el largo recuento de las glorias deportivas que tuvo Cuba antes de 1959, para fijar la idea de que los triunfos en la pelota nada debían a la Revolución.

En aquel evento Cuba derrotó de forma convincente a un equipo de México superior a este que ahora acudió a la Serie del Caribe, el mismo que después venció al equipo estadounidense. Pero la apuesta manifiesta en blogs y medios contrarrevolucionarios durante el II Clásico, fue a favor de la deserción de los peloteros. Por otra parte, tanto en el II como en el III Clásico, los organizadores siguieron la táctica de hacer que los campeones y los subcampeones se eliminaran entre sí. Nos alejaban del camino, y nosotros, haciéndoles el juego, aceptábamos la falsa premisa de que el grupo donde competíamos era el más débil. Perdimos el juego decisivo. ¿Cuántas veces Brasil ha sido eliminado en campeonatos mundiales de fútbol? Ninguno de los tres Clásicos, por cierto, ha reivindicado la real calidad del equipo estadounidense, ¿la prensa de aquel país habló de crisis en el béisbol o sugirió acaso que debían imitarse los métodos cubanos o japoneses?

Cuba tuvo en el III Clásico uno de los mejores promedios de carreras limpias permitidas y uno de los mejores promedios ofensivos. Aquel equipo no era este que nos representó en la Serie del Caribe, pero se asemejaba. Los contrarios en esta Serie son inferiores a los del Clásico, ¿qué ha cambiado tanto para concluir que el (en ocasiones) desastroso juego de los cubanos, refleja el verdadero nivel de la pelota en Cuba?

Porque ciertamente, jugamos muy mal. No se trata de perder, que eso es parte del juego. Que algunos peloteros no se tiraran de cabeza en pos de la pelota, aunque no la atraparan, que Borrero no se deslizara en home, cuando de eso dependía el empate –después supimos de una contracción muscular durante la carrera, aunque siempre deseamos ver en los nuestros el extra que los caracteriza–, que se cometieran errores casi infantiles o se pasara mansamente la pelota en juego, para permitir claro que involuntariamente carreras evitables, en fin, que cada jit conectado o boleto concedido por el (o al) adversario, se transformara en carrera, es la consecuencia de jugar mal. Pero, ¿ese es nuestro nivel? Esos mismos peloteros ¿cometen esos errores o se comportan con ese desgano en la Serie Nacional? Los otros podrán ser superiores o no, pero los nuestros no lucieron mal frente a los contrarios, sino frente a sí mismos. No se consiguió el team work que existe en los equipos ganadores, no hubo una preparación adecuada.

¿Se subestimó el evento caribeño? La demostración de la novena que nos representó en la Serie del Caribe –integrado por jugadores claves del equipo nacional–, fue decepcionante, pero no refleja el nivel actual del béisbol cubano como quiere hacerse ver. Los titulares que la prensa trasnacional planificó para el I Clásico Mundial de béisbol, y no pudo publicar, reaparecen triunfales ahora. AFP se recrea en ello: “la decepcionante participación de Cuba en su primera Serie del Caribe en más de medio siglo encendió pasiones este jueves en la prensa, redes sociales y los centros laborales, donde muchos coinciden en que el béisbol cubano vive su peor crisis”.

Una última acotación sobre la Serie del Caribe. Soy aficionado a la pelota y disfruto cualquier evento de calidad. Ya que el mundo ha cambiado y no existen otras opciones fuera del entorno nacional, me alegra el regreso de Cuba a la Serie del Caribe. Pero el retorno de Cuba a escenarios profesionales no es una victoria, es una momentánea derrota. Es una derrota la conversión de las Olimpiadas en bazares inescrupulosos, en los que todo se vende, se promociona y se compra. Es una derrota –que la Humanidad subsanará algún día– la desaparición del espíritu amateur en el mundo.

Escuché a un comentarista alabar el regreso a la Serie del Caribe y apostillar, “de la que nunca debimos haber salido”. ¿Qué significa semejante afirmación?, ¿alguien cree que no hicimos lo correcto al apostar por el amateurismo? Nuestros peloteros, claro que son profesionales, eso lo he dicho en otras ocasiones, y deben ser remunerados en correspondencia con su rendimiento, pero siempre han jugado con espíritu amateur, y eso nos hace superiores. Conservar ese espíritu, en las aguas turbulentas del profesionalismo (término que no equivale a profesionalidad ni a oficio), es un reto que debe afrontar el deporte cubano.

Los contrarios cometen errores, algunos igualmente imperdonables para sus aficiones, porque son humanos. Sepamos aprender de los otros sin disminuirnos, sin que la descripción de un juego se convierta en el catálogo de los aciertos del contrario –que suele acompañarse del comentario escueto frente a sus errores–, y el azote y la desconfianza evidente en la fuerza de los propios. Revisemos y reparemos las deficiencias, con la convicción de que el béisbol cubano no es inferior al de nuestros vecinos.

(Tomado de La isla desconocida)

Se han publicado 274 comentarios



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  • LAFB dijo:

    Ojala que para Puerto Rico 2015 ya se hayan hecho transformaciones en el béisbol cubano como reducir el no. de equipos en la serie nacional para que exista más nivel, que permitan a los jugadores que mantengan un buen rendimiento ir a jugar a otras ligas foráneas como en México, Venezuela, Dominicana, Japón, etc. Que se le pague a cada jugador por su rendimiento para que exista más motivación y deseos, porque a pesar de ser peloteros las necesidades del hombre es lo primero, y un jugador no puede rendir bien si no se le da buena atención, si en su hogar no tiene garantizado algunas cosas que constituyen bienes de primera necesidad para su familia.
    Sl2

  • Manuel Barroso dijo:

    hola

  • JNMM56 dijo:

    Eate foro de la pelota es muy interesante, aquí se habla de todo, criterios contrapuestos se vierten en aras de lograr mejorar nuestras actuaciones en las competencias foráneas de beisbol y en nuestra propia Serie Nacional. No hay dudas y para nadie es un secreto la sobrada calidad de los peloteros y deportistas cubanos, no voy a poner ningún ejemplo de nadie de los que están fuera del país pues casi todo el mundo conoce de esto, yo voy a hablar de lo que está ocurriendo dentro del país. El pueblo y la realidad actual de nuestra pelota están pidiendo a gritos CAMBIOS que vuelvan a poner a la pelota en el lugar que estuvo siempre; LA CIMA y dentro de esos CAMBIOS lo primero que hay que hacer es renovar por completo a la CNB con su flamante presidente incluido que lo único que ha dejado en su mandato para el pueblo son más penas que glorias, y poner de verdad a gente que sepa y ame al beisbol y no que usen sus prerrogativas inherentes a su responsabilidad para pasarse la vida viajando a costa del sudor del pueblo, hay que cambiar la estructura de la Serie Nacional para que sea más competitiva como fueron en su época las Selectivas y de verdad los equipos tengan a los peloteros de mayor calidad, hay que cambiar las mentes de los narradores deportivos que siguen el beisbol o cambiarlo a todos por periodistas que sean críticos y objetivos, que no justifiquen tanto las decisiones arbitrarias de los directivos de la CNB y no sean veletas que giran según la dirección en la que sople el viento, hay que darle más autoridad a los árbitros para que la disciplina y las reglas del juego sean la filosofía de cada partido, hay que beber de la experiencia de los mejores y nuestra historia beisbolera es rica en fuentes de donde beber. Seamos realistas si queremos mejorar nuestro beisbol y ser realistas es ver en todo lo que estamos mal y todo eso cambiarlo para ser consecuentes con el concepto de Revolución expresado por nuestro comandante en Jefe... ¨REVOLUCION ES CAMBIAR TODO LO QUE TIENE QUE SER CAMBIADO´.....

  • Hilario dijo:

    Este articulo de Ubieta parece una arenga de barricadas. Esta totalmente fuera de epoca, no sabe el autor que a Cuba han ido Contreras, Tiant, Ordoñez? Como es posible que a esos "desertores" no los pusieron presos? Los tiempos han cambiado, ya esa jerga no tiene sentido cuando lo que queremos es unir a nuestro pueblo. Mas importante que llamarlos desertores seria el analizar por que se van a jugar en otros paises y no solo peloteros.
    Millones de cubanos lo han sacrificado todo, incluyendo arriesgar sus vidas y al final de su vida que es lo que tienen?
    Decenas de glorias del deporte estan abandonadas a su suerte y llevan vidas miserables despues de haberlo entregado todo.
    Por que la prensa no ha publicado la visita a Cuba de dos miembros del Salon de la Fama del beisbol: Barry Larkin y Ken Griffith?
    Es cierto que cierta prensa reaccionaria en el extranjero han politizado el tema de la pelota en cuba pero hay decenas de medios que han seguido el evento con genuino interes deportivo. Es mas, la narracion de ESPN fue totalmente apolitica y en general con cierto aprecio por los cubanos, en cambio, la narracion de los medios cubanos siempre intercalando comentarios relativos a la politica.
    Si de verdad no se hace un analisis profundo de las causas del enorme descenso del nivel de la pelota en Cuba, no lograremos nunca alcanzar el nivel de los profesionales y no es solo reducir los equipos de la SN, se trata tambien de analizar el trabajo de entrenadores, directores de equipos, direcciones de beisbol en la base, estado de los terrenos, etc.
    Ojala que el autor respondiera a algunos de los comentarios que se han publicado aqui y que los encuentro excelentes.

  • FERNANDO dijo:

    Hola soy tan solo otro aficionado que le gustaria en grado sumo que las autoridades maximas del beisbol en la isla no se cierren en una burbuja y tomen muy en serio las opiniones que se dijeron en la mesa redonda del miercoles que coinciden en su gran mayoria con el deseo del pueblo de Cuba, no soy un especialista ni mucho menos pero si de algo estoy seguro es que si el mundo cambia es obligatorio cambiar con el o estamos condenados a la desgracia.

  • Luis Rene dijo:

    "CAMBIAR TODO LO QUE DEBE SER CAMBIADO" pero que ese cambio sea inclusivo a todo y a todos, no a una parte ni a algunas personas.

  • Sergito dijo:

    Por favor que alguien despierte a ese periodista se quedo dormido en el tiempo

  • Alejandro dijo:

    Creo que el artículo de Ubieta es bastante objetivo y es su opinión, creo que merece respeto que está hecho desde una óptica más general refiriendose a los rumbos que ha tomado el deporte en general en los últimos 20 o 30 años , es cierto, pero también es cierto que el desangramiento de nuestra cantera de peloteros con talento demostrado durante años dentro y fuera de Cuba , por las causas que sean nos ha afectado y no nos permite tener actuaciones más notbles a ese nivel.Tampoco nos olvidemos que este es un país de 11 millones de habitantes y que los peloteros de la generación actual que pueden representarnos internacionalmente son los que nacieron en medio del período especial más crudo y eso tiene consecuencias que van desde talla y peso deficientes hasta poca actualización y acceso a las técnicas más avanzadas de entrenamiento avaladas por los adelantos científico técnicos, si a eso le sumamos que se nos han ido mucho de los mejores atletas y entrenadores y que hasta nuestros arbitros tienen poco nivel, no hay que escandalizarse ni creer que al decir esto se justifica algo, son verdades y duras verdades, como que nuestro beisbol hoy está en crisis y que hay que trabajar con ideas y personas renovadas bajo el principio de que es un juego y no política lo que deben entender directivos atletas y aficionados.

  • pitingo dijo:

    Y sigo sin ver respuestas de Ubieta a la sarta de criticas que ha recibido su articulo,si consideramos numericamente el numero de detractores es evidente que sus puntos de vista retrogrados en todos los sentidos no son populares,es mas los pocos que han defendido sus planteamientos lo han hecho con la absurda y obsoleta retorica de siempre que ya "casi" nadie escucha

  • Pedro Iban Hechavarría dijo:

    Mira mi socio has querido aparentar un baño de sangre y lo que has hecho es un simple pellizco, el resumen de los 3 clásicos no es otro de que esos peloteros que en ese momento se están o comienzan a prepararse no llegan en una forma óptima efectiva para enfrentar ese evento. No me parece que tu alegato sea todo un medidor, porque no hacemos como los japoneses que se enfrentan al ganador de la MLB en cuanto se termina la serie mundial, Y entonces podríamos empezar ha tener un medidor de nuestro béisbol.

  • Ramon Licea Perez dijo:

    Ahora si se mueve a contra corriente, pues ya no se podra dar gusto llamando desertores a los atletas que desidan jugar fuera , ya la resolución 24 y 5 del INDER aprobó lo que tenía que existir hace rato, y ahora no diga que en su momento es decir hace unos días era correcto lo que ud decía, ó que donde dijo digo era Diego

  • Ramon Licea Perez dijo:

    Al periodista que llame a la policía, porque el enemigo entro en la comisión Nacional de Beisbol e hizo que apareciera una famosa resolución 24 y 25 y también mando mercenarios japoneses para robarse a Gurriel y a Cepeda ó promover que desertaran de industriales y de Sti spiritu ¨como recurso desestabilizador¨, les han propuesto mucho dinero seguro de la mafia . Esto esta terrible es demasiado el diversionismo ideológico. Esto es una locura, en verdad no se cual es el loco y lo peor es que casi todos hablan como victoria para el deporte y la pelota esta barbaridad y como ud dice ¨el retorno de Cuba a escenario profesionales no es una victoria es una momentánea derrota¨, como ud dice ¨parece que sus palabras se mueven a contra corriente¨, haga algo la corriente sigue creciendo, yo lo apoyo, cuídese, tómese las medicinas.

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Enrique Ubieta Gómez

Enrique Ubieta Gómez

Ensayista e investigador cubano. La Habana, 1958. Director desde 2016 de la cuarta época de la revista Cuba Socialista. Autor de varios libros.

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