
Grettel Morejón, Bailarina Principal del BNC, en su debut como Swanilda, en Coppelia / Foto: Alberto Soria
Texto: Gabriel Davalos / Fotos: Alberto Soria
Me han contado que abuelita y mamá hacían empanaditas de queso en las madrugadas para pagar sus zapatillas de ballet. De niña, le caía noche encima cenando en cacharros plásticos y bancos viejos de algún parque de La Habana, porque –el apetito- no le daba chance para llegar a casa después de clases y ensayos a deshora.
Supe que –hace muchos años- el maestro Fernando Alonso le regaló su cariño incondicional; y cuando –aun hoy- la profe Loipa Araujo alza su voz para señalarle, se le atora un nudo en la garganta.
Si una voz infame, le difama, se indigna y luego perdona. Quienes no alcanzan a verla creen que es de baja estatura, cuando en realidad solo luce más pequeña; es como las otras, ni más ni menos.
Acompaña el hielo que alivia su menudo cuerpo adolorido con lecturas que narran historias: las vive y padece.
Grettel Morejón, Bailarina Principal del Ballet Nacional de Cuba, acaba de estrenarse en Coppelia y El lago de los cisnes, en la gira de la compañía por varias ciudades españolas.
Creo que se acerca al redescubrimiento: los cisnes –del Lago- no tienen un vuelo perfecto, las muñecas plásticas –de Coppelius- no son capaces de expresar sentimientos verdaderos; hay muchas Cenicientas de carne y hueso, intentando hacer justicia.
Será por eso que quieren verle bailar como ser humano que cuenta historias imperfectas pero creíbles. Será que nos provoca un regreso a la sensibilidad, y que otra vez creeremos en princesas y cuentos de hadas; quizás esté aprendiendo -sin saberlo- a narrarnos las mismas historias de una manera diferente.

Grettel Morejón, Bailarina Principal del BNC, en su debut como Odette; junto al Primer Bailarín Ernesto Álvarez, príncipe Sigfried, en El lago de los cisnes / Foto: Alberto Soria

Detrás del escenario: Laura Pérez, bailarina del BNC, interpreta a la muñeca del doctor Coppelius; y Grettel Morejón, la protagonista, Swanilda. / Foto: Alberto Soria

Grettel Morejón, como Odette, en el segundo acto de El lago de los cisnes / Foto: Alberto Soria

Una parte del elenco celebra el debut junto a la protagonista. / Foto: Alberto Soria

Al terminar la función, en el camerino, Grettel Morejón atiende una llamada de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, Directora General del Ballet Nacional de Cuba, para felicitarla por la función. / Foto: Alberto Soria