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Bajo la lupa: ¿Quién manda en el juego?

5 diciembre 2012 | 62

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Es un duelo breve y extenso al mismo tiempo. Breve, porque el reto es diferente cada vez, porque el desafío nace inmediatamente después del lanzamiento anterior en cada turno al bate. Extenso, porque se expresa siempre que cambia el bateador, durante las nueve entradas, en cada juego de pelota, todos los años de vida activa en el diamante.

Rápido y eterno, intenso y explosivo, enigmático y creativo; siempre nuevo e importante, atractivo e invariable; siempre resuelto con fuerza o habilidad, velocidad o paciencia, malicia o invalidez, donaire o torpeza, suerte o infortunio… Siempre con un ganador y un perdedor, el pulso lanzador-bateador es la piedra angular del béisbol.

Ahí, donde tiene su rivalidad primera y más importante, ahí, en el enfrentamiento primigenio pitcher-bateador, en la línea box-home plate se muestra el duelo cerebral más importante del juego. Y ahí se detienen, durante el 90 por ciento del tiempo, las miradas de todos.

Por ello, el lanzador y el receptor son conductores perpetuos de la acción, los que requieren la concentración mayor en los menores detalles, los que deben tener el pensamiento técnico-táctico más redondo y, debido a esas propias exigencias, uno y otro, también, demoran más que el resto de los peloteros para alcanzar el esplendor en sus carreras deportivas.

En esa relación pitcher-catcher se concentra hoy nuestra lupa, a propósito de la tendencia creciente en la pelota cubana de dirigir la pugna primera del juego desde el banco, ora por el coach de pitcheo, ora por el director técnico.

Ha entrado en la ecuación otra variable -y esta no es una rareza cubana ni mucho menos-: la determinación de los lanzamientos desde una posición fría, lejos del desafío visceral que se vive en los 60 pies (y 12 pulgadas arriba) que separan la loma de los martirios del rectángulo de bateo. Una variable que, en opinión de muchos, vuelve más aburrido un juego monótono por antonomasia o, para decirlo con un eufemismo, menos dinámico que los otros deportes con pelotas.

Sin afirmar que por ello se ha perdido intuición en el juego, el venezolano José Heberto Andrade, pelotero retirado y coach en varios circuitos de la pelota profesional, considera que en la filosofía de equipo el DT tiene la última palabra y eso no admite disputa. “Como técnico siempre se sigue la filosofía del manager”, y su criterio comprende también las elecciones de los lanzamientos.

No es mi ánimo contradecir este parecer, pero siento que ordenar los lanzamientos desde la cueva le quita mucho sabor al desafío, porque incluso podríamos no saber nunca quién se equivocó, si el DT, el catcher o el pitcher, en una situación límite.

¿Cómo evaluaríamos, sin suspicacias de ningún tipo, la capacidad del receptor para controlar y guiar al pitcher, ubicar a sus otros compañeros, imponerle su personalidad al árbitro o intimidar, si es posible, al bateador? ¿Cómo evaluamos, sin subterfugios o imaginaciones estériles, la habilidad, valentía, el estudio del contrario y la lectura de cada situación por parte del lanzador?

Quizás suene romántico, pero el juego será más rico, creo yo, en la medida que los lanzadores y receptores, incluso en medio de pareceres encontrados, decidan cómo trabajar, qué repertorio recetar a un bateador de fuerza o a un chocador de pelotas, con las bases llenas o sin hombre en base.

Para el ex lanzador Denis Martínez, una gloria de las Grandes Ligas, la decisión era toda del pitcher y en ella no contaban para nada el coach de pitcheo o el manager. Cuando se le preguntó acerca de “¿quién es el que manda, el catcher o el pitcher?”, fue contundente.

En la entrevista, el cronista Edgar Tijerino le mencionó que “Después de la temporada de 1993, Alex Fernández, prospecto de 23 años de las Medias Blancas de Chicago, consideraba clave en su desempeño las orientaciones de un receptor con tanta sabiduría como Carlton Fisk. ‘Yo espero sus instrucciones mientras trabajo a un bateador’, dijo Fernández en una nota publicada en la revista Inside Sports”.

A lo que Martínez, autor de un juego perfecto, respondió: “Fernández habla como lo que es, un pitcher muy joven que necesita de una adecuada conducción por su desconocimiento con los bateadores de Grandes Ligas. No es mi caso como pitcher evolucionado, con suficiente experiencia y los recursos necesarios. Pasé por eso y por las recomendaciones de los entrenadores de pitcheo. Ahora yo soy el que decide qué hacer con el bateador, y sé manejar el entendimiento con el catcher alrededor de eso”.

Y agregó: “…pelearía por hacer valer mi criterio en el momento de enfrentar a un bateador… Hay algo muy grave, y es que si trabajas con lanzamientos que no quieres hacer, tu pitcheo se vuelve vulnerable. Yo no puedo tirar lo que se le antoje al cátcher… yo soy el eje del partido… Nunca he visto en un box score que algún catcher aparezca cargando con un juego perdido… Sin embargo, hay situaciones en las que te parece bien la propuesta que te hacen y la pones en marcha.

“Ser capaz de aprender, y ser capaz de levantarme de mi error, es decisivo en tu construcción como pitcher. La única forma en que puedo hacer eso es aprendiendo de mi propia experiencia, no voy a saber lo que estoy haciendo porque otros han tomado las decisiones. Si fallo, voy a saber por qué fallé”.

No hay, pienso yo, que armar reglas férreas con el parecer del ex serpentinero, pero no se puede negar que su opinión está sustentada por una carrera de éxito en Ligas Mayores, donde debutó cuando se jugaba “otra pelota”, en la que fue considerado uno de los más cerebrales de su tiempo y de la cual se retiró con cuatro mil innings lanzados, 245 victorias y 3.70 de efectividad durante 23 años (562 aperturas y 130 juegos relevados).

Temprano en mi carrera periodística, tuve oportunidad de conversar mucho con Arnaldo Fonseca, un receptor de perfil ofensivo, ya camino al retiro que, no obstante, estudiaba con mucha atención las labores defensivas en la receptoría.

Él era partidario de que el catcher debía responsabilizarse con el juego desde el primer momento. Si el director o el entrenador comienzan a pedir desde el banco -decía- se corre el riesgo de que el receptor deje de pensar y comenzará por dejar de pensar en la estrategia de pitcheo y después en otros detalles importantes.

Según su parecer, aunque al final el lanzador siempre tenía la última palabra, es el que está de frente a sus compañeros quien mejor sabe la condición del pitcher en el juego, si baja o no la velocidad, si pierde control o concentración, cuáles son las mejores armas de su repertorio en el juego y pequeñas observaciones que solo, enfatizaba siempre, se pueden advertir desde “allá atrás”.

Ernesto Jiquí Redondo, un lanzador devenido receptor, héroe con la selección de Colombia que se tituló en el Campeonato Mundial de 1947, es más enfático aún: “Fui catcher de una cantidad de pitchers de gran calidad, cubanos, americanos, incluso japoneses como Nakamura, fui el receptor de muchos pitchers grandes, Triple A , Grandes Ligas… Como catcher yo era el primero, el que mandaba, el que dirigía…”.

Uno de los compañeros de batería de Fonseca, Gervasio Miguel, no coincidía completamente con él -y menos, supongo, con Jiquí-, aunque que se sepa nunca hubo problemas de entendimiento entre ellos cuando trabajaron juntos en el equipo de Isla de la Juventud.

“Claro que son muy importantes los catchers, porque te transmiten confianza para tirar rompimientos, por ejemplo, con hombres en base; porque te ayudan a cuidar los corredores, porque estudian el partido y los bateadores junto con nosotros. Pero somos los lanzadores los que debemos manejar el partido, los que debemos decidir y trazar nuestra estrategia, somos los máximos responsables del juego, aunque no está de más escuchar a los receptores, al coach y al manager, que como están desde fuera, siempre ven lo que a veces uno no advierte”.

Hay, como se observa, dos posiciones bien definidas. Mas, con toda seguridad, ese no es el parecer de muchos de los DT de la pelota cubana, que sobre todo en los play offs dirigen el pitcheo desde el banquillo, personalmente las más de las veces.

Incluso el ya célebre Ariel Pestano, un receptor de la careta a los spikes, se ha visto obligado a voltear una y otra vez la cabeza para orientar lo que decide un coach o DT, lo mismo en la selección nacional que en el equipo Villa Clara.

Se me ocurre pensar, por ejemplo, que quizás si no mediase más que el receptor en el desafío pitcher-bateador, Vladimir García, uno de los mejores lanzadores del país en este minuto, habría tenido la capacidad para resolver lanzarle una recta dura y pegada a Frank Camilo Morejón, en lo alto del noveno, en vez del slider que le rompió el sueño del no hit no run durante el juego de inauguración de la Serie Nacional 52.

Hay, encima, bastante de injusticia acerca del dilema, toda vez que si se logra una lechada, un no hit no run o un juego perfecto, todas las lisonjas son para el lanzador. Es él quien carga la gloria y no se tiene en cuenta el trabajo defensivo u orientador del receptor.

Casi todos los fanáticos recuerdan los dos juegos consecutivos sin hits ni carrera lanzados por Aquino Abreu. Bien, ¿y recuerdan acaso quién fue o quiénes fueron los receptores?  Todos saben que el único juego perfecto de las Series Nacionales lo lanzó Maels Rodríguez en el José Antonio Huelga, pero ¿alguien puede decir quién fue o quiénes fueron los receptores? Y créanlo, tiene mérito, mucho mérito, el trabajo de las defensas en estos desafíos, en primer término detrás del home plate. El mérito debe ser del lanzador, sí o sí. Pero no debe menospreciarse de ningún modo el trabajo de los receptores.

Por otro lado, hay una tendencia a relegar a los lanzadores en las premiaciones más importantes de los torneos, específicamente la de Jugador Más Valioso, concedida casi siempre a los jugadores de posición, receptores incluidos. Y en virtud de ello, muchos lanzadores consideran que se subestima su influencia en los resultados de los juegos de pelota, lo cual puede entenderse como un cuestionamiento de su jerarquía en el juego.

En fin, no existe consenso respecto a quién es el que manda, si el catcher o el pitcher – ¿tal vez el coach o el DT?- en el juego de pelota. Mientras que para el reconocido ex lanzador Lázaro Santana “en el terreno el pitcher es el que manda”, otros jugadores le ponen el brazalete a los receptores o los directores.

Yo me quedo con la sustancia y el aderezo que le aporta al juego la porfía “natural” lanzador y receptor versus bateador. Por breve y extensa, intensa y explosiva, enigmática y creativa, atractiva e invariable cada vez, cualidades que el béisbol y sus aficionados siempre agradecerán en cualquier parte, da lo mismo en China que en Japón, en Brasil o en Cuba.

Se han publicado 62 comentarios



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  • norge p varona dijo:

    Muy bien el tema tratado en el dia de hoy,pues los muchos ejemplos demuestran de forma clara que el receptor es el encargado de dirigir los lanzamientos que en un momento dado enviara por el lanzador,pues este es el que lleva el control del juego, cuales lanzamientos les hace daño a un bateador determinado, incluso dada la posicion que ocupa, es ademas el que ubica a cada jugador dentro del cuadro , dada las caracteristicas del bateador , otro jugador no podra hacer tal rotacion o moviento dentro del cuadro, incluso ni el capitan del eguipo, de todo esto se deduce que es de suma importancia el trabajo del receptor, por tanto al hablar de una determinada victoria de un lanzador , no se debe dejar de mencionar el gran trabajo detras del plato del catcher,con relacion a eso que se ve muchas veces del director tecnico , que desde el banco trata de decirle al lanzador , cual sera el proximo lanzamiento que debera lanzar ante determinado bateador , me parece que saca de concentracion a las las dos fichas claves del juego, al catcher y al lanzador , se sabe que en el momento de lanzar un pitcher este concentrado, a tal extremo que si alguin le preguntara cosas como el numero de su telefono este no lo podria decir , ahora la razon de estar buscando señas en el banco lo puede desconcentrar y es ahi donde puede enviar lances no deseado, que le pueden costar el juego con tan solo una equivocacion saludos , norge p varona

  • yenisei dijo:

    bonita foto jjaajja y creo que es verdad pero ojo que no solo es picher y catcher…

  • ERD dijo:

    Lo que manda en el juego de pelota y en cualquier deporte, es la técnica y la disciplina en su cumplimiento.
    Todos sabemos que en estos momentos y desde hace bastante en la pelota cubana manda la improvisación, la anarquía y la mentalidad de que debo ganar hoy aunque mañana no tenga pitchers listos para lanzar. Ejemplos nos sobran.

    Estamos configurados bajo un esquema de pensamiento “Protagonista principal”, es decir, si no es Vladimir García, por citar un ejemplo, no hay otro lanzador en el país que pueda abrir el último juego del campeonato, incluso habiendo Vladimir García tirado 9 entradas la noche anterior. La pelota es un deporte de equipo, y no podemos seguir con el pensamiento que un sola figura puede echarse el equipo encima. Esto pasa también en los equipos nacionales, porque cuanta sveces hemos visto que han llevado siete pitchers a un torneo internacional, y cuatro de ellos solo calentaron sus brazos en el bullpen.

    Nuestros técnicos y directivos del baseball no están preparados para pensar diferente en cuanto a quien manda en un equipo d epelota, y reitero, es la técnica, su dominio y cumplimiento, que quiere decir disciplina, quien decide al final. Ahí están los coreanos del sur, los japoneses, destacan varios jugadores por su calidad, pero cuando entran al terreno de pelota la diferencia con el resto es mínima, todos trabajan para el equipo y sobre la base de cumplir en cada momento, lo que dice la metodología, la técnica aprendida y la disciplina de equipo. Ellos, los asiáticos, manejan muy bien el concepto de equipo, suprimen las individualidades y el protagonismo de alguein. Eso no lo hemos aprendido nosotros.

    Otro asunto que siempre me ha llamado la atención es la constante protesta de Pestano en la receptoría, su acoso hacia los pitchers, su constante manipulación y vociferación, incluso llegando a delatar las señas y la estrategia de juego del equipo. Por suerte ahi está Víctor Mesa para frenar esas indisciplinas.

  • Sonia dijo:

    quizás esté equivocada porque era una niã cuando vi juegos profesionales, antes del 59, pero no recuerdo, entonces, ni años después, que los DT o coach de picheo fueran los que pidieran los lanzamientos. para eso están el pitcher y el catcher, si cada uno cumple con su función específica. como único explicaría la excepción es que se diera el caso que picher y receptor fueran novatos. en síntesis, para mi es un drama que deben protagonizar el pitecher y el receptor. nadie más.

  • Doa Madrid dijo:

    muy bueno el articulo, gracias por su trabajo

  • carlos dijo:

    inteligente e interesante artículo, de lo mejor q he leído desde hace mucho.

  • lg74 dijo:

    Para mi concepto uno de los que más está pendiente y está de frente al juego y manda es el catcher, y puede estar atento al deseo del bateador de conectar o de esperar, además de pensar en cual será el lanzamiento que más efecto puede provocar y dominar el juego, pero su contrapartida es el pitcher que debe de actuar de acuerdo a lo que le pide su compañero y tener garras para poner el lanzamiento donde el quiere, y no como a veces algunos lo unico que hacen es tirar papas, y tratar de adivinar donde queda el home.

  • William Castillo dijo:

    mi comentario no tiene nada que ver con esta noticia, pero como este es el nico espacio que tenemos para expresar lo que pensamos, aunque no lo lean los que quisieramos que lo leyeran, ahi va, caballero, si antes de empezar la dichosa SN 52, estaban dando los partidos del mundial de futsal que tanto le interesan a los fanaticos del mas universal, como se me van a aparecer ayer por la noche con un partido de la liga mexicana hermano, socio, eso no lo vio nadie, sehguro estoy que la gente ciando vio el resumen de sport-center, cambio de canal, eso no es mas que una manera de crear descontento en la poblacion, y esto sencillamente, puede ser fatal.

  • dany dijo:

    Gracias por esta nota sobre un tema que es definitorio en nuestro beisbol.
    Cuantas veces no hemos visto a Pestano peleándole a los lanzadores en Villa Clara o en el Cuba. Sin ponerse de acuerdo.
    El catcher pueder sugerir y conversar mientras batea su equipo de como lanzarle a uno u otro bateador, pero soy defensor de que decide el lanzador. El catcher está para dar confianza a la defensa y cuidar a los corredores.
    Será ese uno de los motivos de por qué nuestros pitcher no alcanzan la maestría y tanto veces lanzan de manera bruta, una de las tantas razones de nuestras derrotas?

  • PsicologoDeportivo dijo:

    Creo qu eel besibol seri amas bonito y mas dinamico si el picher pudiera tirar lo que se sienta comodo con el receptor en ese momneto.

  • Lazarita dijo:

    El artículo está muy bueno, pero el que vio jugar a Juan Castro sabe que quien dirigía el juego era él

  • Jorge dijo:

    Muy bueno su articulo, pienso que la pelota se juega en un equipo, que este esta compuesto por varios hombres, cada uno con su diferente manera de pensar, la responsabilidad de aglutinar es del director, pero este no puede saber en el estado que se encuentra un pitcher, por ejemplo y discúlpenme si nombro a Vladimir García que es uno de nuestros lanzadores que mas duro tira en cierto momento el siente que la recta no le está cayendo donde el desea, que se siente mejor con el rompimiento. ¿Entonces porque su director lo va a obligar a tirar esa recta?, creo que se puede sugerir pero no imponer a te equivocaste lo siento ven para el banco y mañana lo harás mejor.
    Eso es lo que opino.

  • El Duende dijo:

    Si para todo pretendemos hacer una regla general de actuación en un equipo de beisbol estaríamos totalmente equivocados, que precisamente por ser un equipo todos tienen un rol interrelacionado y que entre mas armónico y cohesionado sea esto, mas fuerte resultaría el equipo y mas difícil de derrotar, es como el efecto del eslabón en una cadena, creo que en sentido general en eso todos estemos de acuerdo.
    Cuando esto lo llevamos ya a la coordinación pícher receptor esto es mas especifico, pero sigo pensando en el no establecimiento de forma reglamentadas de protagonismo entre uno y otro, sino que estará sujeto a variables como quien es el receptor, experiencia y autoridad alcanzada como guía de los lanzadores, lo que de hecho lo convierte en alguien confiable a tener en cuenta en el pedido de los lanzamientos para cada bateador acorde con la situación del juego y el objetivo que se pretende lograr, sin que ello signifique la perdida del poder de decisión, según también de la calidad y experiencia del pícher, que al final debe tener la ultima palabra, como bien se explica en el articulo, sobre el recaen las estadísticas personales y el futuro de su carrera por cada decisión tomada, ambos pícher y receptor forman entre ellos un equipo con fuertes vínculos en su acción, donde la coordinación y un pensamiento y actuar armónico puede ser la clave del éxito, también y es algo ya casi olvidado en los lanzadores, este debe incidir en la colocación de los jugadores de cuadros y jardineros debiendo incluso moverlos acorde con la estrategia de picheo a utilizar frente al bateador del momento y la situación del juego, igual ocurre con el receptor que además esta de frente al despliegue de su defensa y conoce sobre los lanzamientos que se emplearan, pero esto no significa que se deje fuera la participación del coach y del director que pueden si quieren tener la ultima palabra en momentos cruciales, todo esto ocurre siguiendo una línea de confianza ganada por el Pícher y receptos con sus resultados demostrados en situaciones similares, iguales libertades no se pueden dar a lanzadores jóvenes que hacen uso y abuso de su principal lanzamiento, es ocioso intentar dirigir desde el banco a lanzador y receptor de experiencia e inteligencia comprobada, una vez que reciban las alertas cuando el equipo esta a la ofensiva sobre los tres o cuatro bateadores que se enfrentaran a continuación, en ello estriba la importancia de una buena estadística y/o un buen estudio del equipo contrario.
    Todos estos aspectos es lo que hace del beisbol un deporte complejo con múltiples variables, que solo termina por adsorber al aficionado una vez alcanza suficiente conocimiento del mismo, no es como el Balón Cesto, o el Futbol, donde todo es acción para meter la pelota por un lugar determinado, con las pretensiones de cada día hacer del beisbol un deporte mas activo y de menos mente para que los juegos sean de menos duración y mas universal hace que este valla perdiendo sus encantos originales para los amantes y conocedores del mismo.
    Es como pretender convertir el ajedrez, el juego ciencia, en el juego rápido en un juego de damas, para satisfacción de los ignorantes que van por la vida corriendo, sin detenerse en profundizar en el conocimiento de las cosas.

  • isx dijo:

    Victor Mesa (papá)… sus peloteros callan ante sus furias y hasta los arbitros le temen a sus expresiones (explosiones)… y quien sabe si hasta los locutores le evitan un comentario adverso…
    Victor, a todas luces es quien manda en el juego.

  • Rafa dijo:

    Excelente la foto, en ella se ve a Pestano halándole las orejas a Yuliesky Gonzalez, que tenía miedo de marcar strike en el Clasico, la verdad que le daba calambrina porque le daban, y no consejos.

  • Truenoazul dijo:

    quien manda?? VM-32….

  • Ramon Fonseca dijo:

    Muy bueno el articulo
    antes en el box score del juego, se señalaba la batería(lanzado+ receptor) que actuó en el juego y en grandes ligas y en la pelota profesional cubana era un garantía de triunfo cuando la hacia la legendaria batería formada por Adolfo Luque y Mike González

  • guinero-bayamés dijo:

    Muy buen articulo, y muy actual y necesario en este momento, considero que hay momentos del juego y según el pitcher si es joven y sin experiencia y el catcher si la tiene y es inteligente y conoce al bateador debe dejarse guiar por el catcher o director, pero un pitcher ya con arrugas y canas debe de tener su valoración del bateador que tiene en frente debe de estudiar de antemano a los bateadores contrarios y basado en su experiencia tomar loa decisión él no entiendo que se tenga que mirar siempre al banco para cada lanzamiento, pitcher y catcher son a mi modo los que deben saber como dominar a un bateador salvo excepciones. He visto juegos del equipo Cuba que lo guian todos menós el receptor y lanzador que son los que se están enfrentando a ese bateador en ese momento.

  • Label dijo:

    Creo que esto es un dilema, donde no debe existir una regla, hay muchos aspectos que pueden incidir en quien toma las decisiones, entiendase, calidad del picher/ catcher, experiencia, seguridad, tipo y nivel de competencia,es innegable que esta relacion debe funcionar como un reloj, quizas un buen matrimonio, no creo que deba ser una decision del Dt, como decia Denis Martinez, nunca he visto que se les ponga los record a ellos.sl2

  • KFT dijo:

    Encuentro muy interesante el articulo, felicidades, en mi opinión la calidad de un lanzador se encuentra en su repertorio de lanzamientos y en la inteligencia para uasr dicho repertorio y hoy en día estamos convirtiendo buenos lanzadores en marionetas que saben tirar pelotas, el director del equipo o el entrenador de picheo deben limitarse a enseñar o aconsejar al lanzador no a imponerles que hacer en determinadas situaciones.

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Rafael Arzuaga

Rafael Arzuaga

Periodista cubano. Miembro del staff de Cubadebate.

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