
Yoelmis, la gran apuesta de las pesas cubanas. Foto: Reuters.
Las pesas cubanas ya no son las de antes. Es decir, en Londres casi seguro no habrá medallas. Pero una actuación decorosa se podrá realizar. Hacia las Olimpiadas partirán cinco representantes, y bien vale que hagamos un repaso de sus posibilidades...
Sergio Álvarez (56 kg): Nuestro multimedallista mundial nunca ha alcanzado una presea olímpica. De más está decir que ese, sea cual fuere su color, sería el colofón sublime para una carrera pletórica como la de Skippy. Pero hoy -más que nunca- Álvarez parece bien distante del podio. Es el hombre más experimentado del grupo. Es el más sereno. Es el más laureado. Pero muy probablemente Álvarez haya perdido ese extra que se esconde en los músculos a los veintitantos años y que en momentos determinantes puede salir. En su última competencia grande, el Mundial de París, levantó 118 kg en arranque y 154 en envión, para un total de 272 que lo ubican por detrás de los ocho primeros. ¿Posibilidades reales? Muy pocas. Aunque siempre será un deleite presenciar cómo se bate con el peso y cómo, en la congestión del rostro, le aflora la vergüenza.
Yasmani Hernández (56 kg): Es el segundo hombre de la división. Es el relevo de Skippy, pero una cita estival nunca sobra, siempre se agradece una experiencia como Londres. Según los entrenadores, posee buenos indicadores de fuerza, sobre todo en las piernas, aunque padece deficiencias técnicas en el arranque y el envión, desde el pecho hasta el impulso final. Cuenta con 23 años. Obtuvo dos bronces en el Panamericano de la modalidad, celebrado este año en Guatemala. Alcanzó, en el total, los 257 kilogramos. Veremos cuánto aprende ahora. Sus resultados posteriores lo dirán.
Iván Cámbar (77 kg): Hace años le seguimos la pista. Cámbar es un atleta que gusta, que compite al límite de sus posibilidades y que incluso en Guadalajara, tras recuperarse de una intervención quirúrgica en su codo derecho, logró reeditar el oro Panamericano y desplazar a un rival consagrado como el colombiano Carlos Andica. En Londres no será menos. Si logra clasificar entre los diez primeros, habrá sido faena suficiente.
Yoelmis Hernández (85 kg): Es en la actualidad nuestro mejor pesista, el que más cerca se encuentra de una presea. Su condición de doble medallista mundial, en Antalya 2010 y París 2011, lo convierten en rival de cuidado. En el mejor de los días posibles, pudiera batirse por un bronce. Su tope en el envión es de 210 kilogramos. Las Olimpiadas -y Yoelmis lo sabe- exigen números así.
Javier Vanega (94 kg): se ubica en el puesto 23 del listado universal. Su total de 370 kilos lo alejan de los puestos de vanguardia y Londres será para él lo mismo que para Yasmani Hernández. Más que competencia, escuela. Y de suprema calidad.