
Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Ciego colocó a Industriales al borde del abismo tras vapulearlo ayer en el Cepero, y esta noche podría terminarse la disputa por el título del certamen doméstico de béisbol. Un largo desfile de pitchers azules no pudo contener los desafueros ofensivos de los Tigres, que apuntan -con más razón que nunca- a su primera corona. Estos son los highlights dominicales...
Carrero, crecido: El hijo del venerable Omar dista mucho de poseer el talento paterno. Sin embargo, lo que trajo a la vida le bastó para anular los maderos de la capital durante ocho entradas sólidas, en las que apenas soportó par de carreras (curiosamente, empujadas por el noveno bate). Al comienzo del choque, dio la impresión de que el muchacho no duraría mucho en el montículo, pero tomó un segundo aire recostado a su control y, también, a la ineficiencia industrialista con hombres en las almohadillas. Desde entonces emprendió una larga caminata que lo llevó a ceder la bola únicamente cuando el duelo estaba decidido. Buen trabajo. Magnífico. Sobre todo porque se trataba de un juego imprescindible.
Swines frágiles: Numerosos fanáticos señalan al colectivo técnico como culpable de la apremiante situación azul. Dicen que apenas ha recurrido a los rejuegos tácticos, y que se aferra en darle demasiada responsabilidad a los novatos del staff. Admitido. No obstante, me parece que es otra la causa principal de que la espada de Damocles penda sobre la melena del león. A saber, el slugging -su paupérrimo slugging- ha llevado a Industriales a la boca del lobo (mejor dicho, del tigre). En la etapa regular del campeonato, el equipo de Vargas fue tercero en ese departamento, y ocupó la misma posición en cantidad de vuelacercas. Los batazos de grandes dimensiones atenuaron entonces los serios problemas derivados del endeble pitcheo de la escuadra, y siguieron siendo antídoto una vez que llegaron los play off ante Cienfuegos y Matanzas. Pero ocurre que, en cuatro partidos, Industriales no ha podido pegarle un jonrón a Ciego de Ávila. Es más: en 133 turnos oficiales, la tropa solamente ha disparado un doble y un triple. Sus rivales, en cambio, han firmado siete tubeyes, un tribey y cinco bambinazos. Por ahí, más que por otros lados, anda el origen del desequilibrio en el dual meet.
¿Fin de la historia?: A punto de mate, el play off juega hoy su quinta carta. Podría ser la última, pero igual no. Cada equipo tendrá su misión en el encuentro. Ciego, al remate. Industriales, a la reanimación. Uno quiere acabar hoy. El otro, prolongar la batalla, traerla a su campo y buscar la proeza de una remontada. Los avileños dispondrán de Yander Guevara, mucho mejor pitcher que el que vimos en el tercer episodio de la serie. Los Leones, en tanto, debieran designar a Romero, aunque su manager adelantó la posibilidad de contar con Rendón o Beltrán. Veremos qué sucede. Por lo pronto, el rey de la selva se queja de que la piña sabe ácida.