- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Strike 3: Flashazos de postemporada (III)

Joan Carlos Pedroso.

Joan Carlos Pedroso.

La tercera jornada de play off de esta campaña deparó el regreso a la normalidad en el duelo Villa Clara vs Granma -que ahora está emparejado a una victoria por bando-, pero no dejó igual resultado en la batalla que sostienen avileños y tuneros, pues los Leñadores lograron su segundo triunfo en fila y viajarán al Cepero con los ánimos crecidos y la ilusión hinchada. Dicho esto, vámonos con los highlights...

Pedroso, perfecto: El mejor inicialista que tuvo el país hasta la vigorosa asunción de José Dariel Abreu, determinó anoche que Las Tunas picara otra tajada de la piña. Joan Carlos Pedroso, más de seis pies de músculo, slugger desde que pernoctaba en el útero materno, rechinó una Mizuno contra la pizarra del estadio, que soportó el impacto y probó estar debidamente cimentada. El gigante, además, disparó par de hits, anotó dos carreras, impulsó igual cantidad, y a la defensa rubricó diez outs con una asistencia. Y vaya casualidad: después de haber lanzado sus misiles, Pedroso fue la diana de un envío a la cabeza. Saltó el casco, y el moreno se puso las manos en las sienes, alterado. Entonces caminó con rumbo al box. Lo contuvieron. Alguien le dio consejos. Enojado, pero sin forcejeos, Joan Carlos siguió para primera, y al poco rato se notaba más calmado. Menos mal, porque como diría mi amigo Felipe, "ese negrón con ganas de fajarse es un problema"...

Machete, filoso: Yolexis Ulacia fue, de nuevo y como siempre, un pilar de Villa Clara. Los Naranjas necesitaban ganar a toda costa para irse al Mártires de Barbados con equilibrio en el dual meet, y el manager Moré echó mano de Machete cuando casi faltaban tres innings por lanzar. (Total, en Cuba los cerradores están acostumbrados a sobresforzarse). Ulacia asumió, pues, el montículo, y empezó a tirar etcéteras para home plate, prácticamente siempre por zona de strike, y los granmenses empezaron a hacer swines al aire, y tres de ellos se poncharon, incluyendo al zurdo, acaso el que más posibilidades tenía de mellar el filo de este guajiro inexpresivo y guapo que, ahora mismo, cualquier manager quisiera tener en su novena.