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¿Quién decide hoy la música que se escucha en Cuba?

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nominados premios lucas

Lucas no ha hecho famoso al Chupi chupi.

La asociación de distintas ideas no se puede explicar. Leyendo en el periódico Granma el texto La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del «pueblo cubano»?, de María Córdova, Doctora en Ciencias sobre Arte, Profesora Titular del Departamento de Musicología del Instituto Superior de Arte, pensé de nuevo en una lúcida intervención del escritor y crítico Rafael Grillo, en una asamblea de la UNEAC.

Mi colega, refiriéndose al audiovisual, decía «no son la radio, la televisión, el cine, sus directivos, u orientaciones  partidistas quienes están imponiendo el gusto en Cuba, son los vendedores de DVD que bajan por las antenas los programas, desde series hasta video clip, lo que luego ofertan, vendiendo o alquilando a quienes tienen un aparato para verlos, en su casa, rodeado de familiares, niños incluidos, sin que nadie cuestione la violencia o el sexo subido de tono».

Comparto totalmente ese criterio porque abundan las casas, algunas en muy mal estado constructivo, en las que reina un DVD con las ofertas más inconcebibles del mundo, desde los famosos Casos cerrados, bien escasos de valores, hasta películas casi pornográficas para no hablar de la violencia.

Si esto sucede con los audiovisuales, ¡qué no pasa y ha pasado desde hace décadas con la música! Antes de los DVD, cuando usábamos aquellas grabadoras inmensas, los casettes que caminaban de mano en mano no eran los que se divulgaban por la radio y menos por la televisión. A Los Beatles y hasta Silvio hubo una época de escucharlos escondidos.

Claro, ¡¡¡¡Dios me salve de comparar el Chupi chupi con esos autores!!! Pero ahora es mucho más fácil imponer un gusto, independientemente de lo que los medios de difusión promuevan: la mayoría de centros, sean particulares o estatales te reciben con propuestas musicales a muy altos decibeles donde abunda el reguetón. Cuando se trata de romancear  -¡Dios o Lucifer perdone a quien pone las canciones!-, ahí están José José o Julio Iglesias o…, tan melosos y banales que lo mejor es irse para el Malecón.

Los carros, incluidos los ómnibus, también son portadores de música y a veces dan deseos de bajarse mucho antes de llegar al lugar para donde te diriges. ¡Ah, y los espacios sonoros de su casa constantemente agredidos! Porque ¿nunca Usted, lector, en un día de calor que no se puede encerrar herméticamente, ha tenido que soportar una tanda de canciones sexistas, violentas y con un lenguaje soez?

De estos temas muchas veces se ha hablado en el Caracol y en otros encuentros dedicados al análisis de los medios de difusión masiva. Siempre se ha sugerido que los directores de programas radiales o televisivos, respondan por una política de difusión coherente sin que se privilegie o se relegue género alguno. Y ciertos programas lo cumplen, otros no.

Ahora bien, Lucas no ha hecho famoso al Chupi chupi, porque por mucho que lo transmitan es una vez a la semana y debido al volumen de videosclip que llegan a este espacio, este no puede ponerse dos veces seguidas.

Hace poco entrevisté a Orlando Cruzata, uno de los mejores directores de programas y espectáculos musicales de Cuba. Entre otras cosas le pregunté si acaso su espacio de gran pegada no podía privilegiar un género sobre otro y me dijo:

Pudiera ser. En aquel momento (años 90)  quienes más posibilidades económicas tenían de hacer videoclips eran los salseros, ya después eso se estabilizó porque todo el mundo cobró conciencia de lo importante que era tener un videoclip, tanto la televisión nacional como las disqueras, los músicos, y por supuesto, los realizadores.

Empezaron a aparecer videoclips de otros géneros musicales el pop, el rock, el rap, la canción, la balada cogió mucha fuerza. Es decir, que más o menos, al estar el programa al aire, mucha gente se interesó por hacer videoclips.

Después vino el boom del reguetón, que le sucede lo mismo, pero no es el mismo momento. Ya se hacen videoclips de pop, de rock, de música bailable. Ahora se hacen muchos de reguetón, aunque algunos no se ponen porque son muy primitivos, o son muy malas las letras, o son muy malos los videos.

En la misma charla hablamos de que ya no contaba con el comentario crítico, generalmente duro, de Rufo Caballero que al valorar un video clip en el programa Lucas le decía al autor desde las malas letras que utilizaba hasta el desacertado uso del color. Cruzata está buscando la forma de volver a tener ese ejercicio de opinión en el programa que era una suerte de orientación hacia que valía y que no. De Rufo estar vivo hubiera hecho trizas el texto del Chupi chupi, pero habría reconocido que se realización es aceptable. Su selección como el más popular transita por los mismos parámetros que el filme seleccionado en esa categoría en el festival de cine, y que casi nunca coincide con el premio del jurado.

Desde hace muchos años, quizás desde mi primera encarnación en la tierra, allá por la Edad Media tengo pánico por las cruzadas. Pienso que por su calidad Lucas influye en el gusto musical, fundamentalmente de los jóvenes, pero no decide en ello.

No creo tampoco que la solución sea prohibir el reguetón ni en la radio ni en ningún otro lugar. Y menos a los José José y compañía. Lo que debería exigirse a los directores de programas es que velen por el contenido de las letras en la radio y la televisión, sin excluir ningún género.

Ahora ¿cómo resolver la difusión en las casas, ómnibus, carros que amplifican esas pésimas letras?¿Vamos a eliminar la venta de los discos quemados? Todos sabemos que las prohibiciones sólo llevan a crear más expectativas y deseos de escuchar o ver lo que no se puede. Recordemos que la manzana le gustaba a Adán no por su sabor, sino porque no podía comerla y ahí mismito fue expulsado del paraíso.

Para mi la solución a este problema está a mediano plazo y depende de la educación. Niños y niñas no deben bailar reguetón  como parte de los espectáculos que les montan sus maestros, porque esa melodía lleva implícito un aspecto sensual que no se corresponde con la infancia. Los medios de difusión masiva deberían dedicar mayor espacio a jerarquizar lo mejor de nuestra música y criticar, con inteligencia y argumentos, lo malo que se difunde.

Sólo la cultura engendra la maravilla de extasiarse con una buena propuesta musical  o eliminarla de nuestro entorno para siempre a partir de las decisiones individuales.

Se han publicado 362 comentarios



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  • Gisela Hernández dijo:

    Coincido plenamente con la reflexión de la doctora en Ciencias de la Música y que salió publicado en el periódico Granma,considero que especialmente son responsables por la vulgaridad de las letras, la mala calidad artística tanto los autores como los intérpretes, los promotores y todas las autoridades que tienen que garantizar que nuestra cultura sea enaltecida a través de la belleza y la calidad, no creo que la mayoría de nuestro pueblo prefiera este tipo de música vulgar y depravada, al menos en los medios de difusión masiva no debían divulgarse tales obras, si es que lo son, de lo contrario me pregunto cómo van a ser de vulgares y violentos , machistas nuestros niños y jóvenes en el futuro? El maestro César Portillo en una entrevista que vi hace un tiempo repudiaba este tipo de vulgaridad en nuestra cultura, está «música»es efímera, no será jamás escuchada a lo largo del tiempo como esas bellas canciones de amor que han tenido que ver con el respeto y los más sanos valores humanos. No es cruzada contra el reguetón, es cruzada contra la vugaridad y la banalidad, para tener una sociedad mejor, con respeto a las personas de la tercera edad, que ya son muchos, y también a nuestros niños, y a aquellos que todavía recordamos con nostalgia la música de los años setenta. Nustras autoridades de cultura deben ser más cuidadosos con las obras que se divulgan en nuestros medios, no se debe permitir bajo ningún concepto que personas tan desfachatadas se autotitulen artistas famosos del reguetón solo por difundir pura vulgaridad.

  • ToQuiMiX dijo:

    Es verdad que la música cubana ya no son los boleros y el Cha Cha Cha pero tampoco podemos descargarla con El chupi Chupi eso es como todo uno escucha la música que le gusta y al parecer al pueblo o a la gran mayoría le gusta esa canción es como todo tiempo al tiempo que de aquí a un rato no se escuchara mas pero vendrán otras y otras y prohibiendo nada se va a ganar la batalla díganme si me equivoco

  • ROLANDO VERDAGUER dijo:

    como cubano estoy de acuerdo con ese escrito periodistico ya que es de mucha falta de etica lo que se escucha en muchas emisoras de radio y en todos los lugares de cuba, musica sin sentido Obscena deprimente y de muy mal gusto esos mismos reguetones que no dicen nada
    que son banales groseros y quieren sensurar un programa que no tiene nada que ver con eso ya que como dise el colega kerin ya han sido rallados en otros medios mi opinion muy particular es que se analice bien en los medios que musica poner
    y como se dice en el comentario de paquita en los años ochenta tenias que oir roberto carlos, camilo sesto, felicianos y otros escondido y era una musica oible y hoy que sucede¿………?quien es el culpable el ministerio ¿no? la base
    A PAQUITA LA FELICITO POR TAN BUEN TEMA PERO QUE SE PUBLIQUE EN TODA LA PRENSA CUBANA, LA RADIO, LA TELEVISION, OSEA EN TODO LOS MEDIOS Y ESPACIOS QUE SE PUEDAN PUBLICAR

  • Kika dijo:

    Felicidades por el artículo, hay que acabar con la vulgaridad , no del regueton si no de alguna de las letras de las canciones, gracias, Kika

  • enrique15 dijo:

    Señores, el problema del regguetón y del mal gusto en algunas otras manifestaciones de nuestra vida cultural, está en todo el dinero que está rodando alrededor del tema. No le busquen más las cuatro patas al gato. Coincido plenamente con los que plantean que este debate llegó demasiado tarde porque los que tenían que tomar cartas en el asunto, o miraron para el otro lado o sencillamente están metidos hasta los tuétanos en el sistema que sostiene al regguetón en el gusto de jóvenes y no pocos adultos. Es una ingenuidad plantear que el ritmo no va a trascender, que mañana nadie se acordará de él, porque lo cierto es que hace 10 años que nos están bombardeando con las cancioncitas por todas partes y ahí está. Y saben por qué? Porque ha sido una campaña muy bien montada por personas que han manejado y manejan este «negocio» tan lucrativo con mano firme, que convierten a mediocres en estrellas y que han creado alrededor de eso toda una industria casi «underground» que genera miles de pesos. Invetíguese a fondo el asunto y se verá. Yo creía que el regguetón era solo un asunto de muchachos sin preparación musical ninguna y apañados e utilizados por personas hábiles y con contactos pero sin preparación musical para ser productores o cosa así, sin embargo, cada vez me convenzó más que en esto hay gente que son profesionales en el giro, que han encontrado la gallina de los huevos de oro y están haciendo su agosto. Pero para ello necesitan que el regguetón esté permanentemente en el gusto de los jóvenes, necesitan imponerlo casi como única opción. Pocas oportunidades tienen los que ofrezcan una alternativa que no responda a los cánones del regguetón, porque lo que sí es cierto es que hoy aparece una cancioncita como el chupi chupi que mañana nadie se acuerda de ella, pero enseguida aparece otra, porque no es nada complicado hacerlas, es casi una industria de producción en serie: un background, un estribillo pegajoso y una letra que si no rima, se hace rimar con bodrios como los «ukis» del chupi chupi. No hay que pecar de ingenuos, este boom del regguetón no es expontáneo, está bien alimentado y los que están detrás de esta industria, saben muy bien lo que están haciendo. La tarea por ello es titánica, porque les digo algo: tal y como están las cosas hoy a los «magnates» de esta industria les tiene sin cuidado si los difunden por la TV o la radio o no. Ya ellos lograron su propósito, ya tienen un sistema montado que se encarga de la creación, grabación y difusión de los temas de regguetón en todo el país. Y si no lo creen, vayan a los centros nocturnos, revisen los celulares de sus hijos, los I-pod, fíjense en los discos que ofertan los vendedores ambulantes. Aún así creo que si los que tienen que ver con el asunto toman realmente cartas en él de forma inteligente, aún existe solución. Pero no es sólo una solución estatal, la familia juega un papel super importante en esto, quien no lo crea así está perdido. No hay que demonizar al regguetón, convirtiéndolo en mártir. Hay que hacer entender a sus cultores que regguetón no tiene por qué ser sinónimo de vulgaridad y obscenidad, porque: alguien conoce un ritmo con origen más marginal que la Rumba o la Conga, por ejemplo? Sin embargo, jamás he oido una Rumba cuya letra sea tan ofensiva y vulgar como la mayoría de los regguetones que hoy se escuchan. De hecho, en mi niñez y juventud se escuchaban canciones «marginales» que aunque evidentemente nacidas del ambiente carcelario o de los barrios marginales, utilizaban un lenguaje a veces hasta con pretenciones poéticas y en nada parecidas a lo que oímos hoy. Entonces, repito, la batalla no es fácil, no contra el regguetón, esa no es necesaria, sino contra todo lo vulgar, mediocre y banal que se ha entronizado en nuestra sociedad.

  • REY dijo:

    QUE VIVA SILVIO RODRIGUEZ, PARA TODOS LOS CUBANOS, ESO SI ES MUSICA Y POESIA, LO DEMAS ES

  • Arianna dijo:

    Queda abierta para cada persona la decisión de lo que desea escuchar o no, pero no podemos dejar que el ritmo nos haga defensores de canciones que aportan movimientos involuntarios y nos hace perder el sentido de lo que es una buena música.

  • Yandys dijo:

    El problema no es el reguetón ni el chupi chupi de Osmany García, eso le gusta a mucha gente y eso no se puede cambiar, la tv lo que tiene es que crear un espacio a una hora adecuada para poner esos materiales. Yo he visto en la Tv cosas peores y como lo hacen o lo dicen «los elejidos» nadie se queja. O acaso no es peor que el chupi chupi que dirigentes se paren en la tv a engañar el pueblo y a justificar cosas mal hechas, para mi eso si es prostitución pero del carácter. Felicidades a Osmany y a Guillian por la versión del video que está mejor logrado que el primero que salió del tema.

  • Arianna dijo:

    Queda abierta para cada persona la decisión de lo que desea escuchar o no, pero no podemos dejar que el ritmo nos haga defensores de canciones que aportan movimientos involuntarios y nos hace perder el sentido de lo que es una buena música.
    http://asiescuba.wordpress.com/2011/11/25/reggaeton-cubano-sin-perder-el-sentido-de-la-buena-musica/

  • Alukard dijo:

    para Roswell:
    si dices que Daddy Yankee, Wisin y Yandel y Don Omar no harían canciones como el Chupi Chupi, entonces no has escuchado a estos reguetoneros, creo deberías actualizarte antes de hacer comentarios

  • yusdiel dijo:

    bueno …..
    a muchos nos gusta en una fiesta bailar con un regaeton pegajoso y una buena salsa o timba cubana …..
    cada genero musical tiene su espacio y su momento

    !!! pero que este OSMANY G. diga que pone en alto la musica cubana en el mundo … como si fuera un idolo de la musica cubana en el mundo

    !!!!!!!! NO JODA COMPADRE …. solo hay que estar en amsterdam Holanda
    y darse cuenta …. que nada de eso existe … para esas culturas …
    cuando hablas de musica cubana … ahi …. identifican ¨musica cubana ¨con compay segundo ,eliades ochoa , polo montañes ,y toda la musica tradicional cubana ….

    solo hay que estar dentro del mundo de OSMANY G. para saver de lo que se habla …y estamos debatiendo
    en un estudio … de grabacion …. puedo hacer que una rana … cante como osmany g. con un puñado de plugins y programas …

    ahora …no puedo hacer que Osmany G. cante como Omara portuondo….

    solo hay que estar en uno de sus conciertos ¨ en vivo ¨ para preguntarse como yo ….. ¿cual es la VOZ …de la que presume …. OSMANY

    yuyo dj
    productor musical y DJ profecional
    grupo de regaeton cubano

  • lalita dijo:

    me ha indignado la polemica con el tal Chupi Chupi, para empezar soy joven, muy joven, me encantan las fiestas, el baile y es verdad q el regueton se pega mucho para eso, pero esa cancion horrible de osmani garcia es espantosa, para hacer una cancion pegajosa y bailable q se pegue en la juventud no hay q llegar al extremo de tanta vulgaridad. a la juventud le gusta el regueton pero hay q ser muy vanal para no darse cuenta de q esa cancion no dice nada, con regueton y ritmos q se peguen se pueden hacer letras buenas q transmitan mensajes como lo hacen grandes musicos de este pais y no llegan a este extremo q no dejna mas q ver q no tienen ninguna calidad musical. ademas de todo eso despues de leer lo q escribio ese tal osmani garcia por tal censura deja mas q claro q es una persona de la mas baja clase y un musico de muy bajo costo, no me imagino a chucho valdez, a juan formel, a silvio rodriguez y otras tantas estrellas escribiendole al ministro de cultura con tanta desfachatez, claro q no me lo puedo imaginar pq esos sin son verdaderas estrellas de la musica cubana y del mundo. ELIMINADA Y BIEN ELIMINADA esta la grosera y vulgar cancion del chupi chupi, eso le quitaria glamour a una fiesta de lujo como es la gala de los premios Lucas. OSMANI GARCIA mejor te quedas en canada pq si regresas a cuba vas a tener q olvidarte de la musica…. o mejor te regresas y te pones a trabajar en la agricultura para q le pagues a este pais lo q te ha dado pq la verdad q como musico le estas dando muy mal pago.

  • Paquita dijo:

    Foristas: Aquí va otro comentario sobre el mismo asunto, publicado por Cubasí.

    Más que reggaetón, cultura cubana ¿Usted qué piensa?
    por Vladia Rubio y Armando Santana, especial para Cubasí

    Por estos días, ciertos números de reggaetón han pasado a primer plano en el debate nacional, oportunidad para recordar que la Comisión parlamentaria de atención a la juventud, la niñez y la igualdad de derecho de la mujer analizara el pasado mes de julio el mismo tema, centrándose en determinadas letras, facturadas por grupos cubanos que distorsionan ante el mundo la imagen de las cubanas; en tanto otras, promueven la violencia.
    En aquella oportunidad, Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer, de la Federación de Mujeres Cubanas, presentó el tema y sentenció que los medios son espacios que socializan valores, producen ideología, y estos compiten hoy con productos que circulan en formatos de DVD, memorias flash e incluso, son promovidos por los propios trabajadores por cuenta propia, violando regulaciones ya establecidas.

    La doctora Moya afirmó entonces que «están coexistiendo discursos contradictorios, se habla de los valores, y, por otra parte, hay una serie de propuestas que no tienen nada que ver con lo que tratamos de promover en los medios de comunicación cubanos».
    Tomaron parte en aquel debate parlamentario representantes del Instituto Cubano de Radio y Televisión, del Instituto de la Música, de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales e integrantes del secretariado de la Federación de Mujeres Cubanas, encabezadas por Yolanda Ferrer, miembro del Consejo de Estado y secretaria general de esa organización.
    Como invitado al debate asistió asimismo Orlando Vistel, presidente del Instituto de la Música, quien protagonizó allí una de las más aplaudidas intervenciones, merecedora de ser reproducida por Cubasí:
    «Es un tema de máxima actualidad y la máxima responsabilidad nos toca a los de Cultura, porque en el fondo estamos hablando de la cultura que nos identifica y nos define. En la medida en que nos apartemos de ciertos presupuestos culturales elementales, estamos arriesgando muchos; y a veces perdemos el pulso de la identidad en nuestro proyecto social.
    «Solo podremos avanzar si cada uno asume el pedacito de Socialismo que le toca en esta tarea. Es una responsabilidad cultural.
    «Todo el mundo dice “yo no tengo nada en contra del reggaetón”, yo sí tengo cosas en contra del reggaetón: en primer lugar, en contra del modo de vida reggaetonero, de sus modos de conducta, de vestir, de tatuarse y agujerarse el cuerpo.
    «Y yo soy músico, además de presidente del Instituto de la Música, y puedo afirmar que no estamos hablando de un género, sino de un producto hecho en un laboratorio. Ha sido elaborado gota a gota para buscar un esquema rítmico de fácil elaboración y reiteración, que permita fijarlo. También con poca elaboración armónica, que la armonía es un segundo nivel del pensamiento musical, lo primero es el ritmo, la armonía es el revestimiento. Una armonía complicada es más difícil de fijar, por tanto, esta es elemental; y la melodía, de muy fácil reiteración, ayudada por textos con temas que no llevan a pensar y tienen ganchos elementales, desprovistos de imágenes profundas y que tienden al populismo.
    «Si a esto le ponemos un celofán con elementos tímbricos de contemporaneidad, lo convertimos en un producto de fácil y rápida comercialización. Y así el reggaetón desplazó a la salsa del mercado.
    «El reggaetón llega hoy con la tecnología del mp3, mp4, y se ha convertido en boom artístico en el mercado cultural, algo entre una intención de la industria del ocio y de las grandes transnacionales, que elimina hasta al disco.
    «O sea, que no es un fenómeno ni tan sano, ni tan rudimentario, sino políticamente guiado, dirigido a nuestras repúblicas centroamericanas. En Europa se oye menos y está hecho para nuestro pobre tercer mundo, para convertirlo en cuarto mundo. Porque cuando se ve el modo de vida que proponen, está más para abajo del tercer mundo: drogas, sexo, violencia…»
    Vistel volvió a retomar el tema, también como invitado a la Mesa Redonda dedicada a los desafíos de la cultura cubana en el momento actual. Respondiendo a preguntas de los televidentes sobre la calidad del video clip cubano, refirió que no es política de la institución que dirige ni del país promover audiovisuales de baja factura, y reprobó tales composiciones, entre ellas «El Chupi Chupi». A esta última la calificó de «horrible ejemplo» que «se coló por una fisura», porque tal video clip -puntualizó- no fue realizado por ninguna institución artística; el número había sido presentado a la EGREM y reprobado por esa disquera.
    Abundó en que nuestras disqueras no graban ese tipo de música y desde hace nueve años son analizados en el Instituto de la Música todos los planes temáticos. No obstante, explicó que la propagación de las tecnologías facilita a particulares realizar grabaciones de óptima calidad, aun cuando no sea así en el caso del contenido.
    Pero una cosa es grabar fuera de una disquera -aclaró-, y otra la difusión, que debe contribuir a que lo difundido se corresponda con la política musical, la cual no excluye géneros, sino chabacanerías.
    En consecuencia con estas declaraciones, otras personalidades de la cultura cubana han expuesto con posterioridad sus criterios; entre los más recientes se hallan los de la Doctora María Córdova, Titular del Departamento de Musicología del Instituto Superior de Arte, quien en artículo publicado en Granma, se preguntaba: «¿En dónde reside la mayor responsabilidad por la difusión, promoción y generalización de tales manifestaciones? Indudablemente, un creador, en primera instancia, puede expresarse como mejor considere, aun cuando su obra pudiera resultar socialmente irresponsable, así como artísticamente negativa. Ese tipo de creación que carece de calidad artística no debería generalizarse, y si ello sucede, considero que la mayor responsabilidad recae en los artistas y especialistas designados como mediadores entre los compositores y el público, tanto en la radio como en la TV».
    En otro material difundido hoy por el sitio Cubadebate, su autora, Paquita Armas Fonseca, retoma aristas del debate que aconteciera en la comisión parlamentaria, insistiendo ahora en el papel de la familia y en los valores que se difunden, ya no por los medios, sino por aquellos que, teniendo posibilidades, reproducen contenidos de muy mal gusto en ómnibus, escuelas, centros laborales y otros espacios públicos.
    Cita una interesante intervención del escritor y crítico Rafel Grillo en una asamblea de la UNEAC, donde expuso: «no son la radio, la televisión, el cine, sus directivos, u orientaciones partidistas quienes están imponiendo el gusto en Cuba, son los vendedores de DVD que bajan por las antenas los programas, desde series hasta video clips, lo que luego ofertan, vendiendo o alquilando a quienes tienen un aparato para verlos, en su casa, rodeados de familiares, niños incluidos, sin que nadie cuestione la violencia o el sexo subido de tono».
    Orlando Cruzata, entrevistado por Paquita Armas Fonseca, explica cómo en los años 90 «quienes más posibilidades económicas tenían de hacer video clips eran los salseros, ya después eso se estabilizó porque todo el mundo cobró conciencia de lo importante que era tener un video clip, tanto la televisión nacional como las disqueras, los músicos, y por supuesto, los realizadores».
    Y más adelante expone: «Después vino el boom del reggaetón, que le sucede lo mismo, pero no es el mismo momento. Ya se hacen video clips de pop, de rock, de música bailable. Ahora se hacen muchos de reggaetón, aunque algunos no se ponen porque son muy primitivos, o son muy malas las letras, o son muy malos los videos».
    A lo largo de las opiniones que el tema ha suscitado, se hacen evidentes las muchas aristas que lo conforman y comienzan a inquietar al público, realizadores y otros involucrados, e incluso saltaron ayer a las redes sociales en un debate digno de ser reproducido.
    Entre las inquietudes expresadas en Twitter, blogs y otros espacios de la Red de Redes, figura el alto costo de producción que suele acompañar a esas obras, así como ciertos compromisos de difusión. A propósito, José Luis Cortés había ya comentado en una reciente entrevista al portal Cubasí: «Yo hice varios videos y se los he mostrado a mucha gente y creo que hay algunos que pueden ser presentados perfectamente en los Lucas. Sin embargo, me dicen que no, pues no tienen la calidad suficiente, y yo he visto en ese programa horrores.
    «Me parece que no hay consideración al esfuerzo de los músicos, porque yo no tengo lo que cuesta pagar un video clip y ningún realizador hace los trabajos de gratis. Yo estoy por la cultura. A lo mejor en mis clips faltó el dolly o determinadas luces, pero creo que la historia de los videos está en talla.

    «Además, los hice con cámaras de alta resolución. Creo que de cinco que hice, al menos debían poner uno, aunque no coja premio. Pero en los Lucas me dijeron que eran videos de palo».
    El acercamiento al debate no concluye con este resumen, donde han quedado recogidos solo algunos de los tantos puntos de vista emitidos por estos días. Que sea ahora la voz del pueblo la que se apropie de este espacio para continuar enriqueciéndolo. Porque es de todos el convencimiento expresado por Abel Prieto, Ministro de Cultura, durante la Mesa Redonda ya citada: «La cultura es el alma de la nación, como afirmaba Fernando Ortiz, y eso es lo que está en juego, si nos equivocamos en términos de política cultural. Yo estoy absolutamente convencido de que no nos vamos a equivocar».

  • Nelson Ricardo dijo:

    La mediocridad es mas contagiosa que el talento.
    Si desde el nucleo familiar no se le aportan valores morales y esteticos a los ni~nos, cuando sean adolecentes entonces adquiriran los que mas cerca se encuentren. Para mi es inconcebible que en la Cuba actual haya tantas personas interesadas en ver programas de tan baja calidad (en todos los aspectos) como los que se producen en los canales chatarras de las sociedades de consumo.
    Hay muchas cosas que pueden hacer las familias para evitar la propagacion de la chabacaneria y el mal gusto.
    Ej: Consumanla, si es que eso les place, pero no la contagien al que viene detras.

  • enrique15 dijo:

    Señores, el problema del regguetón y del mal gusto en algunas otras manifestaciones de nuestra vida cultural, está en todo el dinero que está rodando alrededor del tema. No le busquen más las cuatro patas al gato. Coincido plenamente con los que plantean que este debate llegó demasiado tarde porque los que tenían que tomar cartas en el asunto, o miraron para el otro lado o sencillamente están metidos hasta los tuétanos en el sistema que sostiene al regguetón en el gusto de jóvenes y no pocos adultos. Es una ingenuidad plantear que el ritmo no va a trascender, que mañana nadie se acordará de él, porque lo cierto es que hace 10 años que nos están bombardeando con las cancioncitas por todas partes y ahí está. Y saben por qué? Porque ha sido una campaña muy bien montada por personas que han manejado y manejan este «negocio» tan lucrativo con mano firme, que convierten a mediocres en estrellas y que han creado alrededor de eso toda una industria casi «underground» que genera miles de pesos. Investíguese a fondo el asunto y se verá. Yo creía que el regguetón era solo un asunto de muchachos sin preparación musical ninguna, apañados y utilizados por personas hábiles y con contactos pero sin preparación musical para ser productores o cosa así, sin embargo, cada vez me convenzo más que en esto hay gente que son profesionales en el giro, que han encontrado la gallina de los huevos de oro y están haciendo su agosto. Pero para ello necesitan que el regguetón esté permanentemente en el gusto de los jóvenes, necesitan imponerlo casi como única opción. Pocas oportunidades tienen los que ofrezcan una alternativa que no responda a los cánones del regguetón, porque lo que sí es cierto es que hoy aparece una cancioncita como el chupi chupi que mañana nadie se acuerda de ella, pero enseguida aparece otra, porque no es nada complicado hacerlas, es casi una industria de producción en serie: un background, un estribillo pegajoso y una letra que si no rima, se hace rimar con bodrios como los «ukis» del chupi chupi. No hay que pecar de ingenuos, este boom del regguetón no es espontáneo, está bien alimentado y los que están detrás de esta industria, saben muy bien lo que están haciendo. La tarea por ello es titánica, porque les digo algo: tal y como están las cosas hoy a los «magnates» de esta industria les tiene sin cuidado si los difunden por la TV o la radio o no. Ya ellos lograron su propósito, ya tienen un sistema montado que se encarga de la creación, grabación y difusión de los temas de regguetón en todo el país. Y si no lo creen, vayan a los centros nocturnos, revisen los celulares de sus hijos, los I-pod, fíjense en los discos que ofertan los vendedores ambulantes. Aún así creo que si los que tienen que ver con el asunto toman realmente cartas en él de forma inteligente, aún existe solución. Pero no es sólo una solución estatal, la familia juega un papel súper importante en esto, quien no lo crea así está perdido. No hay que demonizar al regguetón, convirtiéndolo en mártir. Hay que hacer entender a sus cultores que regguetón no tiene por qué ser sinónimo de vulgaridad y obscenidad, porque: alguien conoce un ritmo con origen más marginal que la Rumba o la Conga, por ejemplo? Sin embargo, jamás he oido una Rumba cuya letra sea tan ofensiva y vulgar como la mayoría de los regguetones que hoy se escuchan. De hecho, en mi niñez y juventud se escuchaban canciones «marginales» que aunque evidentemente nacidas del ambiente carcelario o de los barrios marginales, utilizaban un lenguaje a veces hasta con pretensiones poéticas y en nada parecidas a lo que oímos hoy. Entonces, repito, la batalla no es fácil, no contra el regguetón, esa no es necesaria, sino contra todo lo vulgar, mediocre y banal que se ha entronizado en nuestra sociedad.

  • SSP dijo:

    Juan javier:
    Muchas gracías por la carta de tu amiga, después de eso no hay mas necesidad de foro y debate, de manera muy inteligente y desmarcada de las formas de decir y sentir de ese Osmani le han puesto en su sitio y por demás le han dejado tarea para la casa:
    1. leer el «cantar de los cantares» y la biblia.
    2. conocer la autentica e inteligente música cubana de ayer, de hoy y de mañana,
    3. aprender a valorar y respetar a los hombres como el señor Abel Prieto,para lo cual tendría que alzar la cabeza.
    4 Bajar la cabeza ante Cuba para pedirle disculpas a su pueblo por tanta grosería y fanfarría.

  • Alena dijo:

    Muy buen comentario, ¿canciones? como el Chupi Chupi, detestables, pero no son solamente las letras del regueton las que son vulgares o no transmiten los valores que hemos pretendido y logrado fomentar en nuestra sociedad. ¿Se han detenido a ver el video de la Charanga de la canción El Charanguero? Pretende hacer ver que el muchacho es humilde y que la amada es de más alto nivel. Sin embargo aparece el cantante lleno de joyas, que a todas luces es evidente que cualquier persona humilde no puede adquirir. Aparece la amada ataviada y hasta con un perro. Más parece un video desarrollado en Miami, que en mi Cuba.Pero bueno esto sí es una representación fidedigna de lo que son los creyentes de la Charanga y su director, que se cree Dios. ¿Y qué me dicen de la letra del televisor, de Nasiry Lugo? Lo que él quiere es ver a su Cuba de carnaval, tener Jacuzy, ver los canales de afuera, y su televisor no se lo permite. En fin que son muchas las canciones, y no solo de reguetón que su letra y sus canciones no transmiten nada.

  • TACO TACO dijo:

    Me gusta el REGUETON , pero detesto la vulgaridad y el CHUPI CHUPI, es una VULGARIDAD TOTAL, si la melodia y el ritmo de la canción se hubiera armonizado con una BUENA LETRA, sugerente, inteligente, sin vulgaridades, entoces estaría de acuerdo con la nominación de lo popular, pero la letra es una porquería total y de porquerias ya estamos cansados.
    Juan Javier MUI,la respuesta a la carta dada por una joven cubana y que Usted recoge en su comentario a la carta del IMPRESIDIBLEMENTE FAMOSO y AUTOSUFICIENTE Osmani García, «La VOZ….» creo que selló el sentir de muchisimos cubanos y no se de que VOZ se autotitua Osmani Garcia, los mangueros y pregoneros tambien tiene VOZ y no se pueden considerar cantantes, aunque hay muchisimos PREGONEROS que componen sus pregones con mejor letra y contenido que la que tiene el CHUPI CHAPI, del EXTRAFAMOSO VOZ.
    Pienso que la letra de la canción, así como la extremadamente estupida carta que le hiciera la «VOZ» al Ministro de Cultura y la dignisima carta de contesta que le hiciera la joven de nuestro pueblo, debieran públicarse en la prensa cubana, y seguro estoy que el FAMOSO y PEDANTE «VOZ» se quedaría sin «VOZ».
    Por lo menos yo, esa VOZ no la quiero escuchar más.
    Saludos y Viva CUBA

  • Miguel dijo:

    Hola a todos:

    La versión Light del Chupi Chupi.

    Interesante el debate… pero a mi esto me huele a pesca´o! Algo me dice que hay más de lo que sabemos todos, pues sé en primera persona que esta muy criticada versión del video clip, amigos ¡ES LA VERSION LIGHT!!!
    Sí, en serio. Esta claro que el 99% de los foristas no conocen la versión HardCore (para usar el término pornográfico correspondiente) que se pone desde HACE MESES EN TODAS LAS DISCOTECAS de nuestra querida Habana.
    Sería interesante conocer si Osmany García «La noVoz» (otro de los sub-normales que se autotitula casi nobiliariamente en nuestra música) llegó con su propuesta HardCore y le dijeron como en el Spot:
    ¡No!, ¡No!, ¡No!, ¡No!, ¡Repetimos!
    …y entonces parieron este engendro Light que vimos y ahora criticamos al unísono. ¡Y eso que es la versión Light!
    En verdad colegas, yo le daría las gracias a Cruzata por lanzar, al menos sin querer, la primera piedra que sin dudas comenzará a sacudir el gran árbol de la desidia, al punto que ya es casi nuestro «árbol nacional».
    Un saludo a todos.

  • santiago dijo:

    Reconozco que el Ballet es de muy buena cultura y de gente bien educada; pero en verdad disfruto más cuando Mayeta en el Latino a estadio lleno,»la vuela» de línea con hombres en base por el jardín izquierdo; para los que no saben quien es Mayeta, eso no no es lo esencial, mi mensaje es que cada cual tiene sus preferencias y por tanto respeto a los que les gusta el Ballet, y solo pido lo mismo para el resto., solo se trata de coonducir correctamente todo lo que haya que conducir.

    no intentemos botar el sofá, pues aparte de que no es la solución, a veces pesa mucho sobre «el lomo»; manejemos el regetón por el buen camino, como hemos de manejar por el buen camino la disciplina social, la conducta social y todo lo que en valores individuales y sociales coadyuve a que los muchachos de hoy puedan hacer y oir buena musica mañana, incluida el reguetón.

  • Tomás Arredondo dijo:

    Bravo a todos y a ti Juan Javier MUI por tus palabras y a la de la muchacha (fue genial).

    Realmente no me gusta el reguetón, por suerte mia a mi pequeña hija de 7 años tampoco le gusta, la hemos educado en un ambiente musical muy diferente a las propuestas del reguetón cubano. Aunque el diapasón musical que ella escucha es bastante amplio. No sólo musica Clasica, popular o la infantil que tanto el gusta.

    Estoy de acuerdo que en cuanto a creación no debe haber sensura y que cada obra tiene su público. Pero el público que uno cosecha con su musica o su obra no es precisamente lo general del públio.

    Aquienes le gusta ese tipo de reguetón extremadamente mal hecho?, que función tienen en la sociedad esas personas consumidoras de esos productos?… Si quiero ser exitoso pongo a una muchacha bailando desnuda, mucho sonido de latas y palos y me pongo a cantar yo (mi voz para nada es buena) y de seguro a muchisimas personas les gustará. Porque a estos reguetoneros que le falta creación han tomado el sexo crudo y brutal como gancho para atrapar a un público (muchachas linda con movimientos sensuales y enseñando la vida), así cualquiera puede ser el Rey o creerse LA VOZ….

    Yo doy un NO por el reguetón cubano, un NO a su difusión…. hasta que deje de ser la basura que es….

  • Flory dijo:

    FELICIDADESSSSSSSSSSSSSSSSSSS JJMUI, ME HUBIESE ENCANTADO DAR ESA RESPUESTA, PERO ME ALEGRO QUE ALGUIEN LA DIERA, NO ESTOY EN CONTRA DEL REGUETON PERO ESE SEÑOR QUE SE ACREDITA TANTA POPULARIDAD EN CUBA NO ME REPRESENTA A MI NI A MUCHOS QUE NO TENEMOS CELULAR O QUE NO GASTAMOS NUESTRO TIEMPO EN ESAS CUSTIONES Y NOS SENTIMOS MUY CUBANISIMOS, APOYO 100% LA DECISIÓN DE DESCALIFICAR ESA VULGAR CANCIÓN FUESE ABEL O QUIEN FUERA QUE LA TOMARA, RECTIFICAR ES DE SABIOS

  • Normando dijo:

    Con relación al tema:
    1) Se debe mejorar sus letras…e imagenes en los videos, de eso está claro y ojo la globalización y la tecnología actual con paso impresionante nos permite saber y recibir de todo, via internet, visitas al exterior, amigos y familiares que nos visitan o visitamos, etc , tendremos que irnos a otro planeta entonces????

    2) Recuerden que el cubano es un bailador SUPER, está en la SANGRE y es innegable que este ritmo contagia para BAILAR y de forma automática el cubano se manifiesta, lamentablemente está el problema antes señalado y no es el TUN TUN constante, este ritmo se ha ido enriqueciendo con otros ritmos y el caso cubano tiene su sello.

    3) CUANDO HARAN UN DOCUMENTAL INVESTIGATIVO O PELICULA SOBRE EL TEMA, DIRAN NO VALE LA PENA, PERO ES UN FENOMENO SOCIAL EN NUESTRA SOCIEDAD, por cierto ya hay uno por la calle donde son entrevistados muchos protagonistas yDJ del reguetón y algunas personalidades de la cultura cubana, hasta Rubiera.

    4) En este debate FALTAN LOS PROTAGONISTAS DE ESTE GENERO, que tendrán sus opiniones y si nos fijamos son JOVENES que su vitalidad los hace seguir contra viento y marea y tienen a favor la tecnología en la elaboración y difusión de sus propia música, lo cual es inevitable en estos tiempos

    SOLO DESEO BUENA SALUD A ESTE FENOMENO Y MEJORIA EN TODOS LOS SENTIDOS
    GENTE DE ZONA:
    ESTO ES PARA LOS QUE DICEN, QUE AL REGGEATON LE QUEDA POCO, USTEDES ESTAN MAL, USTEDES ESTAN LOCOS…ESTE MENSAJE LO DICE TODO Y SOLO VEREMOS QUE LOS HAGAN PARTIR Y DE TODAS FORMAS ELLOS VAN A LLEGAR O ESTAR ENTRE LA GENTE QUE LOS DISFRUTA Y CONSUME…A ESTO LEGAREMOS????

  • Luis Raimund dijo:

    Opino que Osmani García elabora sus canciones en relación directa a su cultural musical, la cual se representa en el chupi chupi, y un oportunismo intelectual dirigido no a difundir estilos novedosos, nuevas formas y variantes musicales, mas bien a ganar dinero fácil a costa del débil papel de dirigentes que viven la vida, pero no el papel que le corresponde como garantes de nuestra cultura, hoy mas clara que nunca, y que les toca también como administradores de la política del estado, desde la televisión hasta un teatro o cabaret. No hablo de censura, hablo de los intereses culturales de cada pueblo como lo hacen todos los países del mundo, de ética y desarrollo social. Es notorio, que en Cuba, cualquiera se abroga el derecho de hablar a nombre del pueblo, de la popularidad y dar premios altisonantes en programas de televisión y radio, tomando como base el mínimo sector de la farándula, las llamadas de los socios y los contratados para que se pasen el día llamando, qué cuentan, pero no es ni mucho menos el pueblo. Osmani, se rasga la bufanda y escribe carta, se declara como popular e importante artista, mas polifacético y autosuficiente que los demás y pone de manifiesto su ignorancia y vulgaridad, como en su canción. Sí creo, que Osmani y su chupi chupi, es solo un resultado que puede buscar un fin no deseado, pero que debe verse con profundidad la causa que lo motiva y que para mi es la indiferencia y falta de control de a quienes corresponde y que por estar en la cultura, no están exentos de lo planteado en nuestra Asamblea Nacional y Lineamientos del Partido. Permitir lo que no debe ser y atentar contra nuestra cultura debería tener no solo el justo análisis filosófico del problema, sino también del cargo. Esta es Cuba de todo el pueblo, no de Osmani.

  • candia dijo:

    Ante todo, saludos y respetos
    Aqui veo el problema fundamental que tenemos los cubanos
    Es que aqui siempre tiene que haber quien decida lo que hacemos?
    En Cuba nadie tiene que decir que musica se escucha, cada quien debe hacerlo por sus gustos
    Desde hace mucho tiempo la radio no representa ni la cultura ni el gusto popular
    en cuanto al reggaeton, ese es el precio que debemos pagar por confundir la igualdad con el igualitarismo
    Así que Puccinni al lado de El Chacal..?
    Mutis por el foro……

  • Alberto dijo:

    Ustedes aportan menos a la cultura. ¿Por qué hay que escuchar música instrumental en las guaguas? El socialismo dice eso? No sean ridículos. Son 23 contra los cubanos. Joel Guillian es un señor director, ha tenido dos de los programas más populares de la TV, que por cierto, apesta. ¿Ustedes no ven novelas en DVD? ¿Así cultivan la cultura cubana? ¿Ustedes solo oyen música cubana? ¿A las fiestas que van solo ponen trova? ¿Ninguno tienen ropa de marcas extranjeras? ¿Ustedes le proponen a sus hijos que no vean películas extranjeras? Dudo que si. Las malas palabras no las creó Osmani García, LAS jóvenes (no todas, pero su inmensa mayoria)de hoy son tal y como la música las pinta. Yo soy testigo de que se prestan para peores cosas. La prostitución no es cosa de Osmani García ni Joel G. La Charanga Habanera le dice a las mujeres: ¨Mentirosas, gordas, interesadas¨ y nadie dice nada. Motivo: No es REGGAETÓN. Detener el reggaetón es como evitar que las mujeres lo bailen. No nos hagamos los cultos, solo tenemos un poquito de instrucción. Cuide cada cual a sus hijos y cállele la boca a los reggaetoneros, no le calle la boca a los reggaetoneros para que su hija le sea ¨CASTA¨. Estamos en el siglo XXI.

  • Iran dijo:

    La estructura social influye notablemente en el desarrollo cultural de una nación. Antes de criticar un género musical determinado (pienso que no es el reguetón el único que peca de grosería, no olvidemos las canciones de la Charanga Habanera) deberíamos preguntarnos… ¿Por qué se escucha esa música? ¿Quiénes la oyen?
    A mí me queda claro que estamos viviendo un proceso de involución en materia de música popular, porque lo que no es grosero es demasiado facilista en cuanto a armonización, melodía y letra, y termina por conducir hacia el consumo de lo que puede resultar grosero pero entretenido (a fin de cuentas las personas se habitúan a escuchar la música simplemente para divertirse). Por eso no nos debe extrañar que las mismas personas que escuchan la música de Thalía, Cristian Castro y Ricky Martin, sean los más proclives a gozar con la fútil experiencia orgásmica que propone el reguetón. Ese facilismo conduce a la idiotez, la idiotez conduce a lo incivilizado, la carencia de civismo termina convirtiéndose en grosería. Me queda muy claro que los que oyen la música de Silvio, Schubert o Guns&Roses, aceptan gustosamente las propuestas de Van Van, Buena Fe o Raúl Paz, pero son intolerantes con el desparpajo del Chupi Chupi.
    La vertiente más pedestre del reguetón se ha impuesto porque los que tienen el poder adquisitivo en Cuba para asistir a los centros nocturnos en divisa no son nuestros profesionales, estudiantes universitarios, o los trabajadores que viven del fruto de su trabajo, (esa clase media que tanto se ha criticado pero que sigue siendo la estructura social en la que se forman y perviven los mejores valores éticos) sino los que prosperan mediante el flagelo de la desviación de recursos, que casi siempre están ligados directamente a la producción o distribución de las mercancías, y cuyos trabajos menos complejos y que conllevan un alto riesgo ético no resultan del agrado de las personas de mayor nivel cultural (aunque en ocasiones se vean obligados a ejecutarlos para sobrevivir). En la década de los 80’ se escuchaba mucha Nueva Trova (¡en los clubes nocturnos!) porque los que podían darse ese lujo eran los médicos, ingenieros, intelectuales, maestros y técnicos. La estructura de la sociedad funcionaba. En mi opinión esa es la causa del problema.
    El problema ya existe, con la censura no lo vamos a eliminar porque no estaríamos atacando sus raíces.

  • Ulyses dijo:

    Muy acertado el comentario pienso que la television debe ser el reflejo de la sociedad pero también sin enajenar ni separar a nadie soy del criterio que los unicos responsables de este fenomeno del regueton somos nosotros mismos que por años hemos dejado pasar la influencia foranea la buena y la mala presumimos de ser un pueblo culto pero los espacios televisivos o radiales para la critica la reflexión el debate y la polemica en muchos casos no son enfocados de manera atractiva lo que provoca que no goce del beneplacito de los tele espectadores o los radio escuha se deben buscar enfoques creadores para abordar estos temas apartarlos de todo el formalismo posible,no se trata ahora de una guerra al reguetón se trata de una guerra a los malos textos a los enfoques sexistas de los productos que se ven por la tv que los cuales muchos de ellos denigran a nuestra sociedad no estoy hablando de realizacion televisiva, no hay por que vender un producto audivisual o por lo menos ponerlo en nuestra tv que no respondan a los valores que cultivamos en nuestras escuelas, coincido plenamente con uno de los criterios aquí expuestos que esto se ha convertido en un negocio promocional donde las agrupaciones o los solistas erogan grandes sumas de dinero para la realizacion de un video clip pienso que el estado tiene la forma de regular esto a traves de los impuestos y de revisar que producto estamos vendiendo en definitiva es el reflejo para el mundo de lo que es nuestra sociedad y seria una imagen a mi modo de ver completamente distorsionada de la realidad.

  • Jorge Simón dijo:

    Caballero lo que está haciendo los timberos salseros y otros es de lágrimas, las letras son peores que las del reggaetón incluso para poder pegarse están tratando de hacer reggaetón , están perdidos , incluso aquí en Santiago está pega´o Angelito y su banda que mal gusto dios mío , soy vendedor de discos y he dejado de quemar ese disco aunque pierda dinero porque es muy malo , uno de los estribillos dice :Policía revísala pásala por la computadora , déjenla que la niña está luchando(déjenla jinetear)..jajajaja increíble la echa pa´lante con el guardia y lugo dice que la dejen ¨luchar¨jajajajaja.. sin embargo se vende más aquí en Santiago que cualquier otro músico como Van Van Pupy Paulito y el resto.Lo malo no es solo el reggaetón , eso es lo que más se oye pero hay cosas mas malas, y echas por músicos de formación.

  • Nelson Ricardo dijo:

    Cuando una persona habla es importantisimo verle los ojos. Se debe promover la idea de que en las entrevistas, al menos, los entrevistados que no lo necesiten, no usen espejuelos oscuros. No puedo pensar que a los artistas les de verguenza sostener en la mirada lo que sale por la boca.

Se han publicado 362 comentarios



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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con Cubadebate y otros medios digitales como La Jiribilla, CubaSi y el Portal de la Televisión Cubana. Fue directora de El Caimán Barbudo.

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