La mejor de las carreras, o un sueño por las carreteras del cielo
Increíble. Nostradamus no lo habría predicho. Ni Rubiera. Ni el más presuntuoso de los especialistas. Ni tampoco el inventor de las bicicletas.
Nadie intuyó jamás que Cuba iba a copar el podio de la ruta ciclística panamericana. Nadie, puesto que de pensarlo solamente, cualquiera se daría una vueltecita por la consulta del siquiatra. Era un pasaje onírico que envidiaría Marcel Proust.
Pero la realidad construye palacios donde termina la ficción (creo que eso se lo leí a Sabina alguna vez). Y así fue que tres muchachitas cubanas, tres heroínas de la carretera -porque se necesita mucho corazón para salir a dar pedales y pedales y pedales, y muchos más pedales- hicieron pleno de medallas al cumplir los ochenta kilómetros de examen.
Increíble. Arlenis Sierra, la más joven de las 43 inscritas, se despegó del pelotón faltando casi un cuarto de carrera, y aguantó como pudo las arremetidas del resto, que ya era serpiente venenosa y polícroma por el asfalto de Guadalajara.
Tanta lágrima puso en cada pierna, tanto sudor corrió por sus entrañas, que rebasó la meta como un espectro ansioso por bajar del Rocinante de carbono. Los entrenadores la auxiliaron enseguida, y ella tan solo era dolores y alegrías. Pareció que acabábamos de atestiguar un parto.
Estremecida, Cuba vio a su chiquilla vencer la raya de sentencia, y se dio a festejar, y lloró entre agitada y sorprendida, sin saber que el milagro no estaba terminado...
Yumaris González y Yudelmis Domínguez, que habían asumido con humildad trapense la misión de custodiar a Arlenis, salieron entonces como balas del estómago del grupo. Tensos los cuádriceps, engarrotados los gemelos, las gregarias embistieron la línea en un sprint que detuvo el cronómetro emocional del continente.
La goma delantera de Yumaris -¡qué grande esta Yumaris!- le deparó la plata. Y Yudelmis no le dio chance a nadie: ni a María Luisa Calle, ni a Luz Adriana Tovar, ni a Angie González, ni a Janildes Silva. A nadie. Entró tercera, destrozó la utopía y fue de bronce.
Gesta escrita. Estrategia brillante y victoriosa. Por lo menos un día, el ciclismo es el deporte nacional. Y estas Marianas, reinas de toda América.
Comprobado: mucha sístole y diástole caben en la corta envergadura de un pedal.
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que las muchachitas del ciclismo le den clases de eso que todos sabemos al equipo de pelota.
Ante todo excelente su comentario Michel: Que decir de estas campeonas, felicidades, y para Arlenis Lo mejor para ella. Con 18 añitos ya está en el podio de lo más grande en el área continental. Muy buen futuro tiene esta manzanillera de pura cepa.Ya tiene el panamericano, veamos que nos depara las olimpiadas el próximo año.
FELICIDADES CAMPEONAS
Hay deportistas que ocupan el corazón de un pueblo por su actuación, por su entrega, por su amor al país y ese es el equipo de ciclismo y no solo de ruta, todas y cada una de esas muchachas son campeonas y merecen y tienen el reconocimiento de todos. ellas son el simbolo vivo de que con amor y constancia todo se puede. FELICIDADES
Michel:
Excelente , bella y tierna crónica
La merecen las muchachas, hicieron vibrar a Cuba, que tanto necesitaba ese regalo.