Voleibol femenino: elogio de la plata

Yoana Palacio es un portento. La muchacha salta, se cuelga de las vigas y baja misiles por las líneas, y por la diagonal. Roxana Giel, sin mucho revuelo, es pura eficiencia. Yanelis Santos: lo de siempre. Con fallas en el pase, pero gran atacadora. Yudisey Silié la complementa. Cede en el ataque, pero arregla balones inconcebibles, y para colmo de bienes, bloquea. A Kenia Carcacés ya la hemos visto. Innumerables veces. Nunca recibió bien y ya no lo hará. A su vez, Giselle de la Caridad Silva ataca, bloquea y saca. Lo hace todo. Y todo lo hace bien.