Aroma de tulipanes, frustración de cubanos (+ Fotos)

Cuando Gran Bretaña ganó la primera Copa del Mundo de Béisbol en 1938 ya Holanda había debutado cuatro años antes en citas universales de fútbol, y seguramente no se vislumbraban monarcas del orbe en las bolas y los strikes sin levantar el cetro en el balompié. Nadie en su sano juicio duda que los europeos sean mucho mejor dotados de cara a la portería que bate en mano, por ello resulta increíble el maleficio de los Cryuff, Van Basten, Rijkard o Gullit en tres finales del más universal.