
Base Naval de Guantánamo
La Unión Europea (UE) consideró este viernes "una vergüenza" que Estados Unidos no haya cerrado aun el campo de concentración de Guantánamo, sin embargo nada refirió sobre posibles sanciones o la adopción de una Posición Común hacia Washington por continuar torturando y violando los derechos humanos en esa base militar ilegal que mantiene en territorio cubano.
La comisaria europea de Interior, Cecilia Malmstrom, afirmó en Bruselas que todos los miembros del denominado Grupo de Los 27 están "muy descontentos" por el hecho de que el gobierno norteamericano tenga todavía abierta la cárcel de Guantánamo.
Recordó que una de las promesas electorales del actual inquilino de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama, fue cerrar esa prisión, y hasta el momento no la cumplido.
Admitió que las personas apresadas en esa cárcel carecen de derechos jurídicos, algo que la UE ha recordado a sus "amigos" norteamericanos en los contactos permanentes que sostienen.
Sin embargo, la funcionaria europea nada dijo sobre si el Grupo de Los 27 hará algo para que Washington ponga fin definitivamente a las brutales torturas y vejaciones que comete a diario contra los reos en Guantánamo.
Tampoco se pronunció sobre eventuales presiones o sanciones de la UE hacia su aliado norteamericano, ni a la adopción de una Posición Común, como la que impuso a Cuba en 1996 por supuestas violaciones de los derechos humanos en la nación caribeña.
Una vez más la organización regional del llamado Viejo Continente evidencia el doble rasero que aplica cuando se trata de Estados Unidos y de otras naciones, consideradas adversarias de Washington.
La UE se sumo sin escrúpulo alguno y ha servido de peón en la guerra de rapiña impuesta por la administración norteamericana a Libia. Igual está haciendo en el caso de Siria, país al cual presiona y cerca por orden de la Casa Blanca.
Resulta entonces sarcástico que Los 27 consideren "una vergüenza" que el régimen norteamericano mantenga el campo de concentración de Guantánamo, y solo se lamenten y se queden de brazos cruzados ante las continuas violaciones de los derechos humanos que allí se cometen.