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Que cada cual asuma lo que le toca

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En su blog Segunda Cita, Silvio Rodríguez responde a Manuel R, estudiante puertorriqueño en Nueva York, responde varias preguntas que le han hecho sobre las más recientes declaraciones de Pablo Milanés. Compartimos el intercambio:

Manuel R. dice...

Silvio,
te voy a ser bien sincero. No entiendo bien tu postura, ni la de muchos revolucionarios que considero honestos y maduros ante la carta de Pablo. He escuchado tantas opiniones, tantas críticas, tanto cinismo, unos le dan la pinta buena y otros la pinta mala.

A mí me parece honesta y eso lo admiro, personalmente tengo diferencias en cuanto a la forma de la carta aunque no en cuanto al contenido. Creo que precisamente esta es la disyuntiva mas interesante de las declaraciones de Pablo: Forma vs. Contenido.

Te pregunto: ¿Cuál es tu opinión sobre el contenido de la carta? ¿Cuál es tu opinión sobre su forma?

¿Crees tú que el espíritu revolucionario de Pablo viene por la misma línea del espíritu evolucionario de "Sea Señora"? ¿Sí, no, por qué?

Silvio responde...

Manuel R:

Pablo y yo hace algo más de 20 años que no nos vemos. Tampoco nos hemos hablado ni por teléfono. O sea que el Pablo que conozco tiene casi un cuarto de siglo de retraso. Aún sin estar cerca, en este tiempo sin relacionarnos directamente, ambos hemos mantenido una actitud respetuosa respecto al otro. Nos conocimos en 1967 y dejamos de vernos y de hacer proyectos juntos a fines de los 80s. Mientras duró, nuestra amistad rebasó lo que pudiera ser una simple colaboración. Fuimos testigos de muchos eventos personales de ambos. Y también colectivos. Vimos nacer a nuestros primeros hijos, fraguarse y deshacerse amores, proyectos, sueños de diferente linaje. Hay zonas del Pablo actual que son nuevas para mi y hay otras que me son muy conocidas. Y para resumirte mi postura, o para que aprendas a verla como es, sin confusiones, te la voy a identificar: Mi postura es la que mantengo cada día; lo que hago y lo que digo, el testimonio cotidiano de un hombre que, más por intuición que por sabiduría, nunca se ha creído infalible. Asimismo no me siento capaz de juzgar, menos públicamente, a un viejo amigo; pero de lo que sí estoy seguro, Manuel R., es de que Pablo está convencido de estar a la altura de lo que cree de sí mismo.

Esto me da oportunidad de decir que muchos ataques a Pablo no los he puesto aquí en el blog. Siempre han existido los "Pablistas" y los "Silvistas". Por mi parte nunca -jamás- he permitido que en mi presencia nadie hable mal de Pablo. Cuando me botaron del ICR en 1968, también fue por defenderle. Y por pincipios -míos- lo sigo haciendo, aún cuando Pablo me incluya a mi entre los "despreciables" que seguimos defendiendo la Revolución, y los que firmamos la carta que él entendió a su manera (y todos los que la firmamos entendimos de otra, o sea un momento en el que había que cerrar filas con la defensa de Cuba). Como dice un amigo mío: "Hay un viejo proverbio latino que dice Quod escripsi, escripsi. Lo que está escrito está escrito y no se puede borrar." Que cada cual asuma lo que le toca, y allá el que se arrepienta de la gloria que ha vivido por lo que quiera aparentar.

Coincido con Pablo en muchos de sus juicios críticos sobre la realidad cubana. Me parece que algunos de esos puntos los he tocado en conferencias de prensa en Cuba. Lo que escandaliza a algunos no es el contenido de sus críticas sino la forma, que además de burda parece desamorada, sin el más mínimo compromiso afectivo. Otra cosa que duele es que haya manifestado esas críticas en Miami, a unos días de un concierto que, por más propaganda que hacían, no se llenaba. Y para colmo que las hiciera a medios que tildan de héroes a terroristas que han derribado aviones civiles, medios cuyos dueños han pagado actos de violencia contra Cuba.

Es importante que los que vivimos en esta sociedad imperfecta -y eso quiere decir con cosas malas pero también con cosas buenas- sigamos criticando, sigamos mejorándonos. Y que este ejemplo triste no les sirva de pretexto a los extremistas para cerrarse a cal y canto. Ese es un daño interno que nos hacen actitudes como esta. Pero en las Revoluciones, si son verdaderas (como creo que es la cubana), nadie es imprescindible, al menos para siempre. Cada baja nos enseña a llenar la ausencia con lo que tengamos, y a aspirar a ser tan buenos como lo que nos falta.

No en balde escribí, hace unos 30 años:

Salgo y pregunto por un viejo amigo
de aquellos tiempos duramente humanos,
pero nos lo ha podrido el enemigo,
degollaron su alma en nuestras manos.

Absurdo suponer que el paraíso
es sólo la igualdad, las buenas leyes.
El sueño se hace a mano y sin permiso,
arando el porvenir con viejos bueyes.

Vaya forma de saber
que aún quiere llover
sobre mojado.

Se han publicado 280 comentarios



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  • walter dijo:

    es increible como se mal interpretan las cosas.. al parecer se tratase de una pelea de boxeo entre dos grandes y el publico decide quien gana.. absurdo todos aquellos que pienses asi y se expresan a favor de uno u otro.. Pablo es una manera de expresar deja bien claro lo Revolucionario que es.. o alguien piensa que ser Revolucionario es ser un vil servidor de quienes no nos han mostrado mas que lo que conocemos y es precisamente lo que les interesaba que conocieramos..no estar de acuerdo con muchas de las cosas que se hacen o se hicieron no entraña para nada la palabra traicciòn... Pablo deja ver bien claro cuanto ama nuestra patria, y tambien cuanto detesta la hipocresia y los lacayos servidores de un nivel superior intocable que el mismo Silvio sutilmente muchas veces ha dejado entrever...al igual que lo han expresado otros interpretes y trovadores como Buena Fe, a quien se le ocurriò en Cuba decirle a Lage que lo que estaba haciendo no estabamos de acuerdo y sin embargo hasta que no fueron ellos mismos quienes lo tronaron entonces oi muchos comentarios cuando decian "yo sabia que Lage..." pero ya habia pasado, incluso hasta una canciòn postmandato se le sacò "El Gorriòn"
    entonces de que hablamos... la vida no es blanco y negro... no es esto o lo otro.. en la vida hay muchas mas opciones y somos nosotros los que decidimos los colores y matices en correspondencia a nuestros beneficios como individuos sociales... para vivir mejor...
    de eso se trata lo que ambos quieren expresar... ambos conocen y sufrieron los abates de auge "Revolucionario" que hoy en dia se han reconocido los errores cometidos..tal vez uno borrò y vive como el Gorrion de Buena Fe.. para el otro fue mas dificil olvidar lo un dia fue y de seguro q

  • walter dijo:

    que su talento y su fama lo alcanzò por merito propio.. no creo que haya sido un interes propio del estado darles fama a ambos, si la lograron fue por sus condiciones como compositores, trovadores e interpretaciones que quedaron en el legado artistico de varios paises del mundo....no hicieron musica de moda.. hicieron musica para siempre.. eso es lo que hay que valorar... tambien Pablo puede decir que Un Mundo Mejor es Posible...
    si alguien piensa que Silvio es una heroe porque se quedò aqui y vive igual que la inmensa mayoria... està en una grave error..
    entonces no nos dejemos manipular por la prensa de ninguna parte...cuando aprendamos que en la vida hay que escuchar y aprender a escuchar hasta lo que nos moleste.. porque todo el mundo tiene el derecho de expresar lo que siente... entonces no ocurririan estas cosas y mucho menos una gran cantidad de idiotas apostando por el mejor postor.

  • Al Knox dijo:

    Escrito de Edmundo García, más abajo está la respuesta de Pablo. Es importante leer bien antes de comentar.
    Pablo Milanés reniega de la cruz de su parroquia

    Viernes, 26 de Agosto de 2011

    El pasado 13 de agosto, casualmente día del cumpleaños de Fidel, el periódico EL NUEVO HERALD publicó una entrevista de Sarah Moreno a Pablo Milanés con el título “Milanés critica falta de libertades y discriminación en Cuba”.

    En la extensa conversación Pablo mostraba un adelanto de lo que serían sus declaraciones para Miami. Daría un paso adelante, e inmediatamente tres para atrás. Pablo hace tiempo que tiene reservadas todas las críticas para la Revolución cubana y sus dirigentes; pero para Miami, desde donde tantos actos de terror se han fraguado y dirigido contra su patria y su pueblo, contra ese Miami, ni una crítica chiquita. No lo toca ni con el pétalo de una rosa.

    Hace algún tiempo que llegué a la conclusión de que Pablo, con este tipo de opiniones, contribuyó (y no poco) a la confusión y al distanciamiento de Cuba de nombres como los de Ana Belén, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y otros que habían estado cerca y con Cuba por décadas. Y esto, durante la más intensa de las campañas mediáticas de difamación que haya existido contra la isla. Y es que Pablo, el revolucionario, siempre fue un referente para muchos en el mundo.

    Sin esa Revolución a la que tantas manchas le ve y a la que tanto critica; sin esos dirigentes que la hicieron y hoy la reforman y perfeccionan junto al pueblo cubano; sin las dinámicas que generaron la estética cultural en la cual el querido Pablo se insertó para beneficio de su crecimiento como artista, no hubiera pasado (pienso yo) de ser un bolerista con una guitarra en un bar de Bayamo, o en el mejor de los casos de La Habana.

    Pablo lleva tiempo bajándonos el eufemismo de que no cree en dirigentes que hayan cumplido 75 años o más; ayer lo dijo al fin claramente al canal Univisión de Miami. Pablo no cree entonces ni en Fidel ni en Raúl. Confesó a la periodista Gloria Ordaz que había sido fidelista, pero que ya no lo era; y que no le dedicaría un concierto a Fidel, pero que sí lo haría para las llamadas Damas de Blanco y los llamados presos políticos en Cuba. ¿Será por esto que Carlos Alberto Montaner ha salido a apoyar su presencia en Miami? Quien sabe si hasta Posada Carriles esté contento también con estas declaraciones.

    Como adelanté la semana pasada, Pablo me dio la razón: se autocensurará su repertorio, dejando claro que no incluirá en su concierto en el American Airlines Arena del Downtown de Miami canciones como “Para vivir”, “Canción por la unidad Latinoamericana” y “Si el poeta eres tú”. Ni siquiera incluirá “Amo esta isla”, que bien pudiera cantarse en el restaurante Versailles de la Calle 8. Y todo esto, nuevamente, para no herir a Miami. Para colmo, después de todo, tengo que escucharle su insistencia en declararse revolucionario de izquierdas.

    Le pudiera pasar como a Obama, que tratando de complacer a una derecha que nunca lo aceptará, ha enajenado su base. Que al Presidente le dio el poder, y a Pablo, le dio la fama.

    Sinceramente le deseo una buena noche. Con gran asistencia de público y otros dividendos. Aunque bien sé que tras el descafeinado concierto, muchos se quedarán con ganas lamentando tanta prudencia.

    *Edmundo García, periodista cubano independiente residente en EE.UU., conductor del programa “La Tarde se Mueve”.

    Carta abierta de Pablo Milanés a Edmundo García
    Pablo Milanés

    Edmundo,

    Hace años estás intentando hacerme una entrevista sin éxito, hasta el punto de resultar insoportablemente insistente porque además, para colmo, en tu petición posteriormente iban tus entrevistas adjuntas, esas entrevistas que no tuve más remedio que clasificar como "correo no deseado", para al fin librarme de ellas.

    En esa primera ocasión en que nos encontramos, ibas oportunamente mal acompañado y no tuve más remedio que pensar para mis adentros "Dios los cría…". No obstante te explicaré por qué nunca hubiera hecho una entrevista contigo: vi en ti, con mi intuición natural para esas cosas, las nueve señales del hijo de puta que son, no sé si sabes, clasificaciones que hizo Don Camilo José Cela, en su novela Mazurca para dos muertos y que ha llegado a ser, en la historia, famosa por su visión extraordinaria de lo que es un ser execrable a primera vista. Voy a mostrarte esas nueve señales que son:

    1. Pelo ralo

    2. Baja estatura y canijo

    3. Cara pálida

    4. Barba por parroquia

    5. Manos blandas, húmedas y frías

    6. Mirar huido

    7. Voz atiplada

    8. Pijo flácido y doméstico

    9. Avaricia

    Con esta referencia sobra decirte por qué nunca he confiado en ti.

    Edmundo, tienes una forma de hacer periodismo que no es tal; coges a tus víctimas (a tus entrevistados), no los indagas, los cuestionas, los destrozas con una autoridad que no sé cuál ser poderoso te ha otorgado y terminas triunfante ante una persona apabullada por el terror de tus palabras que recuerdan un viejo estilo autoritario, ridículo y obsoleto. Esa es a mi juicio la esencia de tu programa.

    Cuando leí tu panfleto mi primera reacción fue ver a una niña en la pubertad, asombrada y ruborizada ante su primera menstruación, miedosa de cometer pecado ante una manifestación natural de su desconocido organismo. Esa fue la primera impresión, pero la segunda, fue más solemne y peligrosa: me di cuenta de que no solamente eras todo lo que yo había pensado, sino más aún, estabas ingresando en ese grupo selecto de la ultraderecha miamense que no admite reconciliaciones, críticas y que cuyo único neolítico gesto es romper discos con aplanadoras. Tú, al igual que ellos, no quieres amor, quieres odio, tú al igual que ellos, no quieres reconciliación, quieres rencores y desunión, tú en suma, no quieres al pueblo cubano, ni de allá ni de acá. Edmundo, tú no quieres a nadie y no me hubiera extrañado verte en esa “enorme” turba gritando "Abajo, abajo", donde sin duda alguna hubieras sido bien recibido.

    Has insinuado que la prensa de Miami y España se aprovecha y utiliza mis palabras en vez de beneficiarme de ese espacio para arremeter contra el imperialismo. Edmundo, estás equivocado, soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo y que un solo periodista, uno solo de los tantos miles que hay en la isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando; es más, como un punto de partida planteo que tu panfleto y esta carta se publiquen en el Granma y que el pueblo las lea, piense, sepa discernir por si mismo, y de una vez, dónde está la verdad y vayamos por el camino de las libertades individuales que tenemos que rescatar y que tú con tu actitud estás negando.

    A mi regreso a La Habana y en concordancia con el párrafo anterior, le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos cargos del Estado, que no me susurren más al oído: "estoy de acuerdo contigo pero… imagínate!". Yo no estoy arrepentido de incinerarme solo en mi actitud, pero es triste y vergonzoso que haya un silencio cómplice tan funesto como tu manifestación, Edmundo. Estas dos conductas, una en Miami y otra en La Habana, increíblemente al final convergen en su propia contradicción.

    Sobre la intelectualidad miamense que comentas que me ha apoyado en sus artículos, te diré que no tengo absolutamente ningún miedo ni prejuicio en recibir una frase amable y receptiva. No soy su compañero de viaje, pero Edmundo, me gusta sumar mientras que a ti te gusta dividir porque de eso vives, para eso estás en esta ciudad.

    También te has atrevido a decir que he mal influenciado a artistas del talento y el prestigio de Serrat, Sabina, Víctor Manuel y Ana Belén. No hay duda de que en este terreno también eres un ignorante, debías de saber que Joan Manuel Serrat es uno de los hombres más admirados por su entereza, caballerosidad y su limpieza durante toda su vida, y su posición ante el franquismo arriesgando su carrera y su vida, lo llevó hasta la cima de la dignidad. Que Joaquín Sabina, que a los 23 años se exilió a Inglaterra en su oposición a Franco y a su propio padre, es uno de los artistas más sinceros y honestos que conozco (esto lo sabe bien Fidel) independientemente de su talento. Que Víctor Manuel y Ana, antes de nacer tú, y andar por esos rumbos inciertos, que todos conocemos, para llegar a ser el extremista que eres hoy, pertenecían al Partido Comunista de España, en la época de Franco, y eso, Edmundo, les pudo costar la vida. Esas personas que tú no has respetado, tienen talento propio, criterios propios y no se dejan influenciar por nadie, al contrario porque son ciertamente su talento y sus principios los que han influenciado a medio mundo.

    Edmundo, mis 53 años de militancia revolucionaria me otorgan el derecho, que muy pocos ejercen en Cuba, de manifestarme con la libertad que requieran mis principios y esa libertad implica que no tengo ningún compromiso a muerte con los dirigentes cubanos, a los que he admirado y respetado, pero no son Dioses, ni yo soy fanático, y cuando siento que puedo hacer un reproche y decir no, lo digo, sin miedo y sin reservas. Cuando veo que unas señoras vestidas de blanco protestan en la calle y son maltratadas por hombres y mujeres, no puedo por menos que avergonzarme e indignarme y, de algún modo, aunque no estemos de acuerdo absolutamente, solidarizarme con ellas en su dolor; porque lo más vil y lo más cobarde puede ser que una horda de supuestos revolucionarios ataque despiadadamente a estas mujeres. No hay ningún código que defienda eso en el mundo, es más, la violencia de género se queda corta al ver esas salvajes manifestaciones. Estos dos conceptos que te he expresado, pero tú no has entendido —no hay duda de que estás en tu época de infantilismo revolucionario—, no implica que esté en desacuerdo con Fidel y tampoco implica que esté de acuerdo con las Damas de blanco. Pero tú vas al blanco o al negro, (más al negro que al blanco) y no tienes matices y los años irremediablemente te van a hacer aprender lo que es un verdadero revolucionario o inexorablemente vas a ingresar en ese mundo en el que he visto a tantos como tú, vagando, perdido en la nada.

    Edmundo, ayer creo que sufriste un revés que no te apliqué yo precisamente, sino los varios miles de personas que asistieron a un recital, carísimo para su bolsillo en crisis, demostrando que es posible el amor, que si anteayer decían "No" y ayer decían "Tal vez", hoy dijeron "Sí", un sí contundente, más fuerte que tus sucias y ofensivas palabras.

    Edmundo, te invito a que cojas tus maletas y regreses a tu país y allí tengas el valor de denunciar todo lo malo que veas, porque Edmundo, te advierto, esa lucha sí es dura y no te calles como esos miles periodistas de allá, cómplices lamentables del silencio.

    En muchas ocasiones he dicho que me sentaré en el portal de mi casa para ver pasar el "cadáver" de mis enemigos, ahí te espero.

    Solamente te exijo una cosa: saca mi nombre definitivamente de tu boca irrespetuosa y falsa, son demasiados los méritos que me ha otorgado el pueblo para que un desalmado como tú los manche con sus sucias palabras.

    Pablo Milanés
    Miami, 29 de agosto de 2011

    Una respuesta necesaria a Pablo Milanés

    Por Edmundo García*

    Admiro la obra de Pablo Milanés desde hace años. En esta ciudad de Miami he sido un periodista que de forma sistemática ha divulgado a artistas cubanos residentes en la Isla. Lo he hecho desde que vivo aquí, hace más de 11 años; por lo que he pagado un precio, y no bajo, impuesto por la ultraderecha que en esta ciudad controla los medios.

    Es por eso que yo quise hacerle una entrevista a Pablo. Fui insistente, pero no más allá de lo que un periodista insiste para alcanzar su objetivo. De hecho, su primera respuesta fue “sí”. En busca de esa entrevista nos encontramos un día, hay fotos del encuentro. Fotos de nosotros dos y de esa tercera persona que por alguna razón él no identifica en su “Carta abierta a Edmundo García”, y que por respeto a su privacidad no voy a identificar yo tampoco. Aunque ambos sabemos que se trata de un peso pesado en la vida política pública de la Isla.

    Poco hay que me hiera de veras en la “Carta…”; salvo un par de golpes bajos. Primero, sugerir que alguien me ha enviado a Miami a dividir; acusación que solo hacen mis peores enemigos y argumento que se utiliza para intimidar a quienes piensan diferente, haciéndoles creer que pudieran ser considerados agentes enemigos no inscritos ante el gobierno de los EE.UU. Segundo, el pedido de que yo mismo me haga una deportación, para ver si gano alguna credibilidad ante él; exigencia más propia de un oficial de inmigración que de un poeta.

    Todos saben que aunque es difícil siempre he querido sumar, y que puedo conversar hasta con los contrincantes más radicales. Parece que Pablo no está enterado de todo lo que hago cada día para transformar la ciudad donde vivo; en su “Carta…” Pablo nos habla de su trayectoria como revolucionario en el pasado; pero esta ciudad está llena de pasados revolucionarios, incluso de comandantes como Hubert Matos, que lo fueron hasta el día en que decidieron pasarse a la contrarrevolución, o comenzar a coquetear con ella.

    Mantengo que Pablo no ha sido equitativo en las entrevistas concedidas en Miami. Puedo entender que como huésped no quiera molestar al anfitrión. ¿Tal vez por eso concedió una entrevista a Radio y Televisión Martí? ¿Fue por eso que se reunió con Carlos Alberto Montaner? ¿Será por eso que agregó un párrafo introductorio a la Carta-insulto dirigida a mí, publicada en “Kaos en la Red”, donde parece que está sugiriendo para Cuba las mismas situaciones que se han vivido en Túnez, Egipto, Siria y Libia? A propósito, el cantautor Joaquín Sabina (que también se presentará en Miami) después de apoyar a Pablo ha pedido para Cuba algo semejante a las protestas de un M-15 en España. Esto demuestra además que aunque Pablo no dicte las posiciones hacia Cuba de sus amigos, sí puede influir sobre sus perspectivas.

    Como dije en mi anterior artículo “Pablo Milanés reniega de la cruz de su parroquia”, en Miami se han fraguado acciones contra su país, en Miami se obstaculiza el intercambio cultural con Cuba, congresistas de Miami quieren limitar los viajes de cubanos a la isla y en Miami se han opuesto a su propio concierto. De eso Pablo no ha dicho nada; no ha habido para ellos cartas abiertas. Tampoco ha condenado el criminal bloqueo impuesto a Cuba, ni se ha pronunciado por la libertad de Los 5. De eso hasta ahora, aquí, ni una palabra.

    La “Carta…” de Pablo contiene además injurias a mi persona; e injurias también a las personas que involucran sus ofensas. Cuando me llama “hijo de puta”, citando al excelente escritor, por demás franquista Camilo José Cela, o cuando insinúa que yo soy homosexual (más fácil era decirme maricón, y basta), Pablo ofende a quienes alude y no solo a mi. Pero de eso no me voy a defender.

    Quisiera aclarar un punto donde pude haber sido injusto yo. Cuando dije que sin el proyecto revolucionario Pablo hubiera sido un bolerista en un bar de Bayamo o La Habana, no intenté ironizar ni disminuirlo. Portillo de la Luz se hizo un lugar en la historia de la música cubana y lo recordamos en el Pico Blanco del Saint John; José Antonio Méndez es inmortal desde el Scherezada del Focsa; al Benny lo evocamos en el Ali Bar… Pero Pablo, gracias al proyecto cultural de la revolución, llegó a ser una megaestrella de multitudes.

    Creo le quedan algunos conciertos en esta gira de Estados Unidos, donde no le está yendo muy bien con la venta de entradas, a precios exuberantes. Ojalá llene los teatros, recoja aplausos y, como dije en mi artículo anterior, “otros dividendos”. Y ojalá también alguien le explique que cuando se es figura pública, se está expuesto a la crítica y no se debe responder con groserías.

    Quiero hacerle una confesión personal a Pablo Milanés: yo creo que él no, pero yo, yo me muero como viví.

    * Edmundo García, periodista cubano independiente residente en EE.UU., conductor del programa “La Tarde se Mueve”.

  • felipe dijo:

    Cuidado con los extremos: ya alguien por allá arriba en el foro ha interpretado que Pablo dijo que quiere la misma solución de Libia para Cuba. Cuidado. Estoy siguiendo este asunto desde el primer día y nada se ha dicho sobre eso. Eso lo piden la Ross y todo el lobby anticubano del Congreso. Aclarar por favor. Si alguien tiene esa información anterior a las cartas entre Edmundo y Pablo que diga dónde lo vio o leyó. Solo deseo que podamos ver – por la vía que sea - todo lo dicho por Pablo en cada una de las entrevistas anteriores a la polémica iniciada con Edmundo y que como supuse, ha terminado entre Silvio y él. Por suerte porque como dice Fito: No es bueno hacerse de enemigos que no estén a la altura del combate.

  • Dardo Ribas dijo:

    ES UN TEMA DIFÍCIL, HUBIERA PREFERIDO NO OPINAR…
    YO NO SOY CUBANO, PERO TANTA EFERVESCENCIA OBLIGA

    ““Puede existir un pueblo sin arte,
    pero no puede existir un arte sin pueblo.”

    Creo que muchos se están equivocando.
    Esta controversia entre hermanos sólo conviene al enemigo.

    Claro, puede haber alguno de nuestros hermanos que se hayan pasado con armas y bagajes a las filas de ese enemigo y justificarán, alborozados, esta polémica. No es nada ocurrente… pasa en Cuba, como en EEUU, la Argentina o en la lejana Libia, por sólo nombrar lugares comunes a nuestra información. En realidad, pasa en todo el mundo. Es una característica de la personalidad humana. Hay gente que cambia de opinión como de calzoncillos.

    Queridos amigos, no vayan a creer que este asunto es muy original. Los argentinos tenemos una larga experiencia con las confusas, ambivalentes, individualistas, zigzagueantes actitudes de los artistas, incluso de algunos intelectuales, que suponen ser el ombligo del mundo.

    Recuerdo cuando regresó Perón al país, allí por 1973. La gente que luchó desde el anonimato popular para que eso ocurriera -miles y miles de pobres incautos creían que Perón era un revolucionario-, se vieron superados a la hora de la “gloria” por cantidad de cantantes, actores de primera o de cuarta y cuanto “mediático” transitara por nuestra geografía; incluso algunos intelectuales, al momento de fotografiarse junto al “general herbívoro”.

    Hubo un avión fletado desde Madrid donde venía Perón y su tenebroso círculo áulico. El resto del pasaje -más de cien personas-, estaba integrado por cantidad de figurones que provenían de la TV, las artes y hasta de la literatura. Todos querían ser protagonistas y aparecer en la primera plana de los diarios. Ya se sabe, para presuntuosos, los argentinos. Cuando llegó el golpe de 1976, la mayoría de todos esos farsantes, estaban ausentes.

    A la hora de la represión, los muertos y desaparecidos, eran los verdaderos militantes, anónimos, consecuentes, heroicos… obreros, delegados de fábrica, estudiantes, profesores, incluso, por supuesto, los compañeros del campo popular que tomaron las armas contra el sistema.

    Por supuesto que hubo cantidad de caídos que eran compañeros del campo intelectual, pero no eran, precisamente, los que ponían la cara para las fotografías.

    Recuerdo el caso de artistas populares como Horacio Guarani, Mercedes Sosa, el querido Víctor Heredia, Víctor Jara, en Chile… Viglietti, Zitarrosa en Uruguay y tantos otros que se la jugaron -como se dice aquí-, y estuvieron a punto de ser asesinados de no haberse exiliado.

    Yo creo que la fama, la maldita y absuda vanidad que surge de la fama, tiene mucho que ver con estas cuestiones de las que hablamos.

    La fama, no es para cualquiera y la mayoría de los que por ella transitan, no están preparados para comprender que son iguales al resto de los mortales, con una sola diferencia: algunas veces -siempre y cuando no sean una creación del mercantilismo de empresas que se dedican a la literatura, la música, el cine, la radio, el periodismo, etcétera-, acostumbran a pretender expandir su rol social metiéndose en cosas que no comprenden, porque la estimulación exacerbada del ego les ha nublado las neuronas.

    Ya no les basta con ser aplaudidos en un escenario… ¡para nada! Quieren reconocimiento en cualquier ámbito y cuando ya se les pasó la hora, se meten a “políticos”.

    ¿Qué es la fama? ¿Qué cosa superadora al rol de un desconocido que, por lo general, aporta más a la sociedad en su conjunto que un cantorcito de moda?... Pero, claro, intervienen factores accesorios. Aplausos por doquier, cantidad de pelotudos que paran a estos cantorcitos o actorcitos de novelones que hipnotizan a multitudes por las calles, para pedirles autógrafos; tocarlos, besarlos, fotografiarse con ellos, idolatrarlos al extremo de colgar en sus dormitorios fotos y servilletas autografiadas, como símbolos casi religiosos obtenidos en el intrascendente cruce con estos íconos que no son más que personas iguales a nosotros…

    A mí no me parece más importante “Pablito” ni Silvio que el médico desconocido que salvó a un amigo.

    No sufro de tembleques emocionales porque un día me crucé con Sabina por una calle de Buenos Aires y me guiñó un ojo buscando que le adore como miles y miles de estúpidos. Y aclaro que me gusta Sabina y tengo muchos de sus temas en mi pequeña colección de cantantes populares. Pero cada vez que habla de política -ahora descubrió que menosprecia a la Revolución cubana como el estúpido de Fito Páez-, me causa urticaria. Sería mejor que se dedique a lo suyo, que lo hace muy bien, antes de hablar de lo que no conoce en absoluto. Y conocer no es haber cantado en Cuba de donde, seguramente, se llevó, además, abultadas ganancias.

    Uno se pregunta ¿Cuál es el aporte de estos individuos a la profundidad de las temáticas sociales? ¿Vale la pena que tengamos en cuenta sus opiniones de aficionados? Son ciudadanos como nosotros, pero la mayoría de ellos no viven como nosotros, aunque proclamen canciones de “protesta”, parapetados detrás de lo que en suerte les tocó.

    Desde un albañil hasta un médico, desde un piloto de aeronaves hasta una enfermera, un maestro mayor de obras a un peluquero, por solo nombrar a un sector conocido de la enorme grey del trabajo, la producción y el progreso, son más importantes en nuestras vidas que Luis Miguel o Pablo Milanés. Como decía un conocido y respetable intelectual argentino: “Puede existir un pueblo sin arte, pero no puede existir un arte sin pueblo.” Y con eso está todo dicho.

    Personalmente, admiro a los poetas. Embellecen nuestras vidas con sus creaciones, como los buenos escritores colman nuestro espíritu con sus cuentos y novelas. Una orquesta sinfónica es un trabajo en equipo y nos emocionan sus composiciones. Un cantor popular puede emocionarnos, por un rato, con un buen bolero o una balada. Todo sirve. Todo surge de la necesidad de disfrutar la existencia y, si se puede, aportar nuestras propias recreaciones artísticas como aficionados, pintando, tocando una guitarra, haciendo una escultura con barro del jardín o intentando imitar a Pavarotti interpretando alguna aria, aunque se queje, indignado y con razón, el vecino de al lado.

    Pero… ¿a qué viene este desproporcionado interés por unos pánfilos -no lo digo por ninguno de los dos verdaderos artistas aquí expuestos-, que un día deciden influenciar a la sociedad atreviéndose a opinar sobre lo que no conocen en profundidad, porque se convencieron que su participación es fundamental en cualquier problemática de la sociedad?

    Esté bien participen, tienen todo el derecho, pero no extiendan “su” fama a estas cuestiones.

    Estoy seguro que cualquier cubano de a pie (argentino, chileno o uruguayo), con algo de estudio y conciencia, tiene más capacidad interpretativa de los problemas sociales que cantidad de estos figurones.

    A mí me importa más la opinión de un obrero o campesino que se levanta desde hace cuarenta años a las cinco de la mañana para aportar su sacrificio cotidiano -sin brillo social o mediático- y que se acuesta a las 10 de la noche, agotado, sin aplausos y cámaras de TV que lo promocionen, que uno de estos pavos auto referentes que circulan por todo el planeta y que se creen con el derecho de influenciar a multitudes.

    Pavos que, además, no viven como los obreros o campesinos, como los científicos que se queman las pestañas tras un microscopio para detectar una bacteria desconocida o un médico de guardia que hunde sus manos entre la mierda de mis intestinos para salvarme de la muerte por una peritonitis.

    A la hora de la vejez o la enfermedad en la cama de un hospital, siento que una enfermera que me higieniza tiene más relevancia objetiva que uno de estos gansos que se creen dioses. Yo le besaría las manos a la enfermera, pero no lo haría -ni en joda- con estos tipos por más creativos que sean en la ejecución de sus habilidades. Y, dicho sea de paso, me conmueve más escuchar a Chopin que a Fito Páez.

    Estimados amigos, aquí, en Argentina, hemos recibido siempre al tal Pablo o a Silvio con el mismo entusiasmo. Claro, no el público de “derechas”.

    Siempre recuerdo la emoción colectiva cuando Silvio, el querido Silvio, vino especialmente a la llamada “Ferifiesta” que realizó el Partido Comunista y en ella deleitó a multitudes con su amanecido “Unicornio azul”.

    Ellos siempre representaron el canto popular y la poesía que toma perspectivas al lado de los sufrimientos o alegrías del pueblo; de los trabajadores, estudiantes, de la gente, en general, que no vive rodeada de riquezas; de aquellos que enfrentaron dictaduras y sufren por las injusticias sociales, que, dicho además, siempre han tenido importante protagonismo en mi Patria y en todas las otras, hermanas que nos rodean.

    Esta compulsa nos amarga el alma. Y voy a ser, necesariamente, franco (con perdón por la palabra). A mí, en particular, no me gusta lo que está protagonizando Pablo. Lo sigo desde hace un tiempo y me preocupa su actitud.

    Tiene todo el derecho a cuestionar lo que se le ocurra. Él sabrá el porqué de este posicionamiento. Pero, me parece, suponiendo que procede con lealtad aunque pueda estar equivocado, está haciéndole favores gratuitos al enemigo de su Patria. Favores muy graves. Nadie le pide que calle, que oculte, que “no se meta” -como se dice en Argentina-.

    Lo que le pediría -como humilde ciudadano del mundo-, es que modere sus adhesiones a gente que no merece ser catalogada como tal. ¿Era necesario que fuera a Miami? ¿Necesitaba recaudar más para vivir mejor? ¿Creyó que se constituiría en un embajador sin cartera para tratar de achicar diferencias con los que allí se marcharon y que, según ciertos macabros optimistas, pueden en un futuro no remoto, regresar para administrar a Cuba en el supuesto caso que la Revolución se caiga?

    Es curioso, fue allí y yo mismo he leído páginas llenas de odio a su figura. Por parte de los “miamenses”, por supuesto. ¿Eran necesarias las manifestaciones que se le adjudican inventando represiones a esa pandilla de mercenarias? ¿Cree él que logrará el favor de la canalla de “El País” o el “Clarín” de Buenos Aires y que ganará un lugar pasándose de bando ante lo que supone una vuelta de campana -para hablar en lenguaje marinero-, en el futuro de su país?

    En ese caso, estimados amigos, estaríamos ante la presencia de un perfecto oportunista. Es fácil ser revolucionario cuando los mejores tiempos de una Revolución. Es fácil serlo, además, cuando se tiene la panza llena y una vida propia de un burgués, aunque se viva de cantar poemas heroicos o canciones profundas.

    Yo creo, con todo respeto, que él debe formular sus críticas y participar, dejando a un lado su rol en la sociedad, “su” fama. Al imperio, al enemigo, le satisface ampliamente la adhesión y crítica a la Revolución de un artista popular que la de un humilde albañil que vive con menos de lo justo.

    Y lo aprovechan, lo usan. Y si uno es ese artista y se presta a la maniobra, señores, digámoslo con todas las letras: ha defeccionado, se ha pasado a las filas del enemigo. Como la tal Yoani, Fariñas o tantos otros que luego de hacerse las víctimas y vomitar contra la Patria que los cobijó, hacen fila en la SINA para obtener sus asquerosos estipendios.

    Creo que entre estos dos personajes -muy queridos por nosotros los argentinos-, se acaba de ampliar una lamentable brecha. Los que vibramos con su arte, los que nos estremecimos por el contenido particular de sus composiciones, también por la forma, sufrimos por este incidente.

    Pero, a mi parecer, me quedo con la coherencia y la paciencia de Silvio. Un Silvio que cuestiona y quiere profundizar el proceso revolucionario, depurarlo, mejorarlo, salvarlo y no la decadente actitud de su viejo compañero que está dando muestras pestilentes de descomposición.

    No tiraré a la basura ningún disco -de los que tengo- de Pablo. Yo no soy como eso imbéciles que machacan discos en Miami porque el cantor anduvo por La Habana. Por el contrario, están entre los más queridos, pero no tengo ganas de escuchar sus sermones quejosos que crean verdaderos orgasmos morales en la basura de los redactores de “El País” o en cuanto hijo de puta se entera de esta cuestión.

    Definitivamente, respetuosamente, creo que Pablo se está equivocando fiero… en el mejor de los casos, claro.

    Buenas noches.

  • Carol dijo:

    Lázaro se refiere a "Los aldeanos" y lo que dice es verdad.Dicen libremente en Cuba lo que quieren y cantan lo que piensan pero en Miami igualmente dejaron claro que ellos no dirian nada para complacer a otros.

  • pedro ferrer vergara dijo:

    SILVIO SIEMPRE INTELIGENTE POETICO Y CONSECUENTE.
    HAY QUE ESTAR ORGULLOSO QUE EXISTAN PERSONAS COMO EL.
    De Pablo me quedo con sus canciones ya sean las revolucionarias y las de amor.
    Lamento la metamorfosis de Pablo y que el pueblo juzgue , pero no hay peor condena que la de uno mismo y me imagino que Pablo esta en esto ultimo pues no se justifica su silencio.
    atte.
    pedro ferrer v.
    p.d. por siempre con la Cuba Revolucionaria y Evolucionada

  • Roberto G. dijo:

    Silvio siempre ha sido así, directo y franco y eso es lo mejor que tiene. como canta autor formidable. Muy buena respuesta Silvio, genial.
    Ahora, porque señores, nunca se leen comentarios del tipo que Pablito, en trabajadores de pueblo, de sudor y mangas remangadas? siempre se oyen de persona que mas o menos tienen una buena vida económica sea en la etapa que sea de sus vidas, es que el que tiene más quiere?

  • Respetuosa dijo:

    ...y mientras se sigue desguazando a uno de los grandes, el marchand sigue disfrutando de sus quince minutos de gloria y, seguramente, aumentando su rating.

  • tomatin dijo:

    Ciudadano Pablo.

    Nuevamente te has kgado fuera del tibol.!Tremenda embarrazon asere...!y de la peste ni hablar,esta llega mas lejos de lo que pensamos.Aun estas a tiempo de limpiarte...pero te digo,te va a costar trabajo.

  • José Antonio dijo:

    Curioso en este debate q repito no debe convertirse en un duelo Silvio-Pablo, es mas profundo, pues un debate traición y etica, los q apostamos por una actitud digna , somos miserables y extremistas, ofenden como ofende el propio Pablo, forista hasta cuasi mercenarios q hablan q no importa de donde viene el dinero, en análisis supefluos y atem`porales, además le recuedo q algunos patrotas preferian mantenerse colonia de España y no anexarse a los Estados Unidos, cierto es que Pablo no ha hablado de convertir a cuba en Libia, pero hay conductas complices y hoy el le hace el favor a aquellos y él ingenuo no es.
    Tambien creo como algunos, que lo sucedido debe trascender mas para q cada cual tomo su posición sin extremos. Los extremistas que queden de la otra orilla, donde además no son mayoria.

  • Ramón S. R. T. dijo:

    Conosco un cuento de algunos paises ex-socialistas, que el imperialismo lesw potenció intelectuales, les creo un espacio, les creo una fachada, una leyenda y despues a la caida del socialismo aparecieron como representantes de partidos politicos, que su tarea era satisfacer los intereses imperiales. Despues vienen los creditos, el apoyo financiero y adios independencia.
    No, no y no, no puede haber espacio para quien se codea y congrasea con la mafía anti cubano, la lucha del verdadero militante revolucionario está clara y no tenemos derecho a la confusión porque nos come el tiburón. La historia lo ha demostrado y no lo digo yo que soy un humilde ciudadano del pueblo cubano, lo han dicho El Che, Fidel y los mas grandes defensores de nuestra Revolución.
    Mis consideraciones para todos los militantes revolucionarios que en algún momento han expuestos sus vidas al servicio de una causa justa, pero los meritos no dan derecho a traicionar.

  • Lisandra-veraniega dijo:

    Muy de acuerdo con Ramón SRT, pero....es necesario que sea publicada la declaración inicial de Pablo Milanés en miami que dio origen al debate y así poder juzgar con veracidad.De otra forma es imposible.

  • Rafael dijo:

    Lo de la sugerencia que se dijo mas arriba no es porque Pablo haya dicho claramente que se apliquen en Cuba las recetas que ponen de moda los gringos en el Medio Oriente, ni que lo haya sugerido con sus palabras, pero si con sus posturas porque en las entrelineas de sus comparaciones y denuncias a los gobiernos de Libia, Siria, etc. (que introdujo junto al analisis que hacia de la realidad cubana) se podían interpretar una de dos cosas: total ingenuidad o una clara mala intencion.

    Y quienes manejan el capítulo Cuba desde el norte revuelto y brutal que nos desprecia, necesitan del desorden y del odio: probablemente ahora mismo se estén afilando los dientes pretendiendo conseguir en esas brasas un fuego lo suficientemente abarcador como para traer la terrible realidad de Libia a nuestro terruño querido, y entonces si eso sucediera, en un seguro y sosegado hogar de Europa, es posible que a Pablo no le quede otra opción que escribir una canción que repita: “Me detendré a llorar por los ausentes”.

  • Lázaro dijo:

    Traen mucha razón José Antonio y Rafael.- De lo que se trata aqui no es del diferendo Silvio-Pablo.-Lo que está en juego es nuestra soberanía y nuestra independencia.- Las declaraciones de Pablo alimentan la campaña mediática feroz que en estos momentos se lleva a cabo contra nuestro país que si bien es cierto, no es nueva, se desarrolla en momentos muy peligrosos y con varios miembros de la gusanera miamense pidiendo, desde dentro del Congreso de los EE.UU , que se recrudezca el bloqueo y se emplee el "método libio".-

  • Tony M. dijo:

    200% hago mias las palabras de Dardo Ribas. Gracias por su comentario.

  • Wu - camp revolucion dijo:

    la opinion de cada uno es lo primero que hay que respetar sea o no de su agrado. la mia es que los unico que se estan veneficiando son los del lado de haya que tienen algo nuevo que comentar pablo se le fue un poco la mano y devio decir eso en cuba pero es que aqui no se trasmiten ese tipos de criterios. entre pablo y silvio hay una gran diferencia y es que pablo siempre a sido mas de pueblo que silvio y eso lo sabe todo el mundo cuando pablo a mandado a callar a la multitud con fraces que si cantan ustedes me callo yo ademas silvio no canta con casi nadie busquen sus discografia lo diferente de pablo que si lo hace reflexionen sobre esto y digan . ahora pablo habla un poco fuerte y todo el mundo a quemar a pablo es increible que actuemos como ellos lo que falta es piketear los disco de pablo en plena calle en una manifestacion seria lo ultimo. lo que debemos es luchar por la union de estos dos iconos de la trova sean cuales sean sus puntos de vista. los aldeanos son el grupo que hacen mencion ariva eso eran los que nadie creia y les pusieron un tapon en la boca a los de miami que los queria cojer como punta de lanza . ojo con el edmundo ese que esta ganando mucha popularidad con esta controvercia entre pablo,silvio y el pa mi no se pa ustedes este el principal enredador del chisme cuidado este es el mayor oportunista .
    viva la revolucion adelante

  • Carol dijo:

    Por si alguien quiere leer más le sugiero: http://www.lajiribilla.cu/, hay opiniones interesantes hechas por periodistas y otros intelectuales, hechas con respeto, sin soberbias ni extremos quizás hasta con dolor como cuando se pierde a un amigo.Tambien algo de lo que originalmente dijo Pablo.
    Dardo Ribas como siempre esclareciendo dando luz y mostrando una vez más su profundidad y agudeza.
    Gracias a él

  • REY dijo:

    Jose Antonio me interpretaste mal te lo resumo en otra canción de Silvio:
    "Tener no es signo de malvado/
    y no tener tampoco es prueba/
    de que acompañe la virtud"
    Oigo a Pablo y Silvio de hace muchos años, o bueno oía tu sabes cuando los deje de escuchar? Cuando me di cuenta que Pablo dejo de vivir mi realidad y autoproclamada "lucha" pero desde lejos y a Silvio después de 15 años sin venir a Santiago dió un concierto para 150 personas a puertas cerradas con la crema y nata de la militancia de la provincia.
    Ademas ni te vayas a creer por un momento que esta situación de pablo y silvio se ha converido en un tema obligado de debate en cada esquina, en cada casa no mi hijito no , preguntale a la gente que el 90% no va a saber de lo que le estas hablando, no saben nada de lo que dijo Silvio y mucho menos de lo que dijo Pablo. Lo que más quisiera no es que le den la razón a Pablo ni a Silvio lo que más quisiera fuera es que se unieran y volvieran a cantar juntos como hermanos y que como en tiempos de gloria pasados cantaran canciones d amor y de verdad, no la verdad de ellos, por que la verdad nunca es una, cada individuo defiende la verdad de lo que vive y lo que sufre, sino que cantaran sobre la verdad de la mayoría como en antaño hicieron. Ojala ahora me entiendas y si no .................. esta es la mia, mi verdad.

  • tatiana perez julien dijo:

    hola me enacanta como cvanta y suus letras defendiedo la revolucion sino somos nosotros quien la ba a defender estoy con usted y me gustaria verv a plablo y asilvio cantando juntso seria todo un espectaculo .....

  • Lisandra-veraniega dijo:

    Hola,Carol, no tengo acceso a la Jiribilla, ¿podrías publicar un extracto aquí?
    Gracias

  • Bury dijo:

    Menos mal que Pablo ya no se está haciendo el revoluconario, es decir, está mostrando y diciendo quien es, eso no es tan malo, aquí lo peor es los que se siguen haciendo los revolucionarios y no muestran nunca lo que verdaderamente son, eso son los peores y de eso estamos llenos, son reovlucionarios hasta el mismo momento que llegan a las playas de miami y si los devuelven, llegan aquí revolucionarios de nuevo. Cierto o falso ?

  • Carol dijo:

    Hola
    Lisandra-veraniega
    Si puedes acceder a Cubadebate tambien debes poder hacerlo a http://www.lajiribilla.cu/ ya que ambas son de intranet.Dime si pudiste .Te pudiera copiar las cartas y lo que aparece ahí pero son un poco largas y nosé si todo ello lo publiquen aquí.Inténtalo nuevamente.
    Suerte

  • D.Aguilera dijo:

    Con algunos días de diferencia por estar fuera, y leyendo comentarios y noticias a medias me atrevo a dar mi humilde opinión, en primer lugar que para mi la música de pablo es la mas bella y poética del mundo, es mi cantante preferido, su calidad como compositor y cantante es extraordinaria y eso nadie se lo regaló, no creo que Pablo necesite congraciarse con nadie para ganar algo pues el tiene todo lo que necesita un ser humano materialmente y espiritualmente. Pero apartándome de mis valoraciones personales hacia sus habilidades artísticas y haciendo mi valoración propia sobre el asunto en cuestión no creo que se merezca las críticas exageradas de algunos de los foristas pues no veo en sus palabras la gran infamia cada cual tiene su opinión y es libre de expresarla y eso se llama libertad, y eso que donde las dijo y blabla bla, señores altas personalidades políticas y culturales de nuestro país han sido entrevistadas por periodistas contrarios al estado cubano y nunca he visto semejante crueldad y ensañamiento. Y por último que recuerden que el ser humano evoluciona que los años y las circunstancias cambian porque la vida es dialéctica, que no estemos de acuerdo con algo no es motivo para vilipendiar a nadie y mucho menos a pablo que fue y será siempre eternamente nuestro pablo querido.Gracias

  • Ramón S. R. T. dijo:

    D. Aguilera por favor, para aclararle un concepto, q

  • Ramón S. R. T. dijo:

    Perdon pasó algo en mi maquina que no entiendo y subió el cometario inconcluso involuntariamente.

    ...continuo... cuando se cree y se aplica la dialectica que no quepa la menor duda, que la evolucion que necesita la humanidad y nuestro país no es precisamente la que se quiere en Miami e indudablemente su dirección es por la que marcha nuestra Revolución, a la que hay que criticar, para que evolucione positivamente, dentro de ella sin abandonar los principiuos por los que se han derramado mucha sangre.

    Mis saludos respetuosos para Ud. Cro Aguilera.

  • Fiel dijo:

    Hoy más que nunca comprendo porque Silvio escribio estos versos tan puros y sinceros, SÍ SILVIO: !allá el que se arrepienta de la gloria que ha vivido por lo que quiera aparentar!.

    Para no hacer de mi ícono pedazos,
    para salvarme entre únicos e impares,
    para cederme un lugar en su Parnaso,
    para darme un rinconcito en sus altares.
    me vienen a convidar a arrepentirme,
    me vienen a convidar a que no pierda,
    mi vienen a convidar a indefinirme,
    me vienen a convidar a tanta mierda.

    Yo no se lo que es el destino,
    caminando fui lo que fui.
    Allá Dios, que será divino.
    Yo me muero como viví.

    Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
    yo quiero ser a la zurda más que diestro,
    yo quiero hacer un congreso del unido,
    yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
    Dirán que pasó de moda la locura,
    dirán que la gente es mala y no merece,
    más yo seguiré soñando travesuras
    (acaso multiplicar panes y peces).

    Yo no se lo que es el destino,
    caminando fui lo que fui.
    Allá Dios, que será divino.
    Yo me muero como viví.

    Dicen que me arrastrarán po sobre rocas
    cuando la Revolución se venga abajo,
    que machacarán mis manos y mi boca,
    que me arrancarán los ojos y el badajo.
    Será que la necedad parió conmigo,
    la necedad de lo que hoy result anecio:
    la necedad de asumir al enemigo,
    la necedad de vivir sin tener precio.

    Yo no se lo que es el destino,
    caminando fui lo que fui.
    Allá Dios, que será divino.
    Yo me muero como viví.

  • Roberto Francisco dijo:

    D. Aguilera:
    Concuerdo con usted con todas esas cualidades que menciona de Pablo en relación a su calidad como compositor e intérprete.
    Muchos de las valoraciones que se han expresado aquí alrededor del asunto han tenido implícitas la sello personal de cada uno de los participantes a los que evidentemente nos cuesta mucho creer la posición asumida por él y reaccionamos así. Y es cierto, lo expresado por Pablo podrá ser la libertad más grande del mundo, pero lo que hemos dicho los participantes en este post también ¿o no?
    Por otra parte si alguna personalidad de la cultura o la política ha sido entrevistada por estos medios contrarios a la política del estado cubano, de seguro no habrán hecho lo que Pablo, por tanto es de esperar que sobre ellos usted “nunca ha visto semejante crueldad y ensañamiento”.
    Es cierto, usted dice “que el ser humano evoluciona que los años y las circunstancias cambian porque la vida es dialéctica…”. Nadie puede negar los cambios, las discrepancias que pueden surgir dentro de un proceso, todo por hacerlo cada vez mejor, pero esto está muy alejado de negociar con los PRINCIPIOS.
    Para mi también siempre será eternamente Pablo pero no le puedo asegurar que sea ya tan nuestro ni tan querido.

  • Alina Lopez Fuentes dijo:

    Pero Pablo Milanes desde cuando no camina por las calles de La Habana?? Yo me acuerdo solo de su grandisimo cason en Nuevo Vedado, entonces no opinaba asi por ninguna parte!! Yo quiero invitarte "Pablito" a que vengas a Cayo Hueso, probablemente es demasiado "marginal" para ti, cuando se reunen algunas de las mal llamadas "damas" de blanco, para que tu me digas quienes son los que las golpean porque yo nunca he visto a nadie darle ni un cocotazo, que se lo merecen cada vez que se meten a posar para periodistas franceses o espanoles que quisieran hacer de Cuba la proxima Libia. Yo, ademas conozco a Edmundo, nos conocimos hace mucho, en La Habana y es uno con c.... y no ese ser asqueroso que tu describes. Creo que todos tenemos derecho a decir lo que pensamos, pero tu estas hablando basura, ademas porque todo ahora??? Que estas buscando?? A que le temes?? O peor todavia con quien te quieres congraciar???

  • Rosa C. Baez dijo:

    Por eso, mi Poeta, siempre fui "Silvista"... por que sigues siendo el mismo Necio, porque nunca perdiste tus raices de pueblo ni negaste a esa Revolucion a la que pediste, como hemos pedido todos, como luchamos por ello, que deje la R y evolucione con los tiempos, pero sin perder jamas nuestro horizonte, por el derecho a ver amanecer cada dia del muro del malecon hacia adentro... porque tu estuviste en "La Pachanga" de Cojimar, mientras posiblemente la proxima parada de PM sea en el Versalles... gracias por que sigues siendo el mismo, mientras que a Pablo tal vez pronto le averguence mirarse en un espejo... gracias, otra vez y siempre gracias, Silvio
    La Polilla

Se han publicado 280 comentarios



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Silvio Rodríguez

Silvio Rodríguez

Músico y poeta cubano. Es fundador de la Nueva Trova y autor de canciones antológicas como "Unicornio", "Ojalá", "La era está pariendo un corazón", y muchas otras.

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