
El avileño Mario Vega conecta hit... Mario, sinónimo de amor a su camiseta. Foto: Archivo
Para A.B., que gusta
de las provocaciones
Vuelven hoy los play offs. Cambiaron de teatro, porque ahora Pinar y Granma acogerán tres juegos entre sábado y lunes. Pero ello no los hace diferentes. Por lo menos, no tanto. Lo seguro es que las emociones vuelven.
En la última fecha de contienda, con la lluvia pasando una cortina, Cienfuegos equiparó su duelo ante los aguerridos hombres del tabaco. Fue un partido que se desniveló desde el comienzo, aunque luego tendió a disminuir la diferencia y creció en intensidad.
En el otro desafío, en cambio, la adrenalina llegó al cielo. Pasaron muchas cosas, tal como debe acontecer en todo juego que se precie de ser bueno. Aquí lo dejo con mi selección de los pasajes más notables del encuentro.
Lo más inteligente: Con hombres en tercera y primera y ningún out, Yordanis Samón roleteó por el cuadro interior. Astuto, Yoenis Céspedes salió a un aparente suicidio rumbo al home, dejando dos opciones indeseables a la defensiva avileña: o dejarlo anotar, o perder la posibilidad del double play. Céspedes anotó.
Lo más emocionante: Parte baja de la novena entrada. Ciego con bases llenas y sin out, Yorelvis Charles en conteo de tres bolas y un strike. Obligado a pitchear por el centro -so pena de quedar al campo por una carrera "a caballito"-, el joven Alaín Tamayo acopió flema y lanzó dos envíos espléndidos. Resultado: una doble matanza. Luego "mató" la entrada con un ponche, y rubricó un escón inolvidable.
Lo más absurdo: En la situación referida previamente, Yoelvis Fiss partió rumbo a segunda con la línea tremenda de Charles, Samón la capturó de aire y dobló en la inicial al veterano jardinero. La carrera de Fiss nada representaba para la causa avileña, toda vez que el equipo ganaba con la de tercera. Entonces, ¿por qué moverse de la almohadilla mientras la pelota no picara? ¿Por qué la prisa, si Granma no podía buscar el double play por la intermedia? Un pelotero de tanta experiencia debió haber pensado antes de que se produjera la jugada.
Lo más revelador: Es algo que vengo advirtiendo hace tiempo: Alfredo Despaigne "asesina" la recta, pero sufre con los rompimientos veloces, en especial la slider. Vladimir García lo corroboró.
Lo más terrible: Michael Folch explotó sin sacar out, como mismo le había sucedido el día antes a Yander Guevara. Pésimo -y muy preocupante- desempeño de los abridores de los Tigres.
Lo más inexplicable: La reclamación del alto mando granmense ante una interferencia "fantasma". El torpedero Adrián Moreno forzó en segunda, disparó hacia primera y la Mizuno impactó en Osvaldo Vázquez, que venía por su línea y no hizo ningún gesto para interferir el tiro. Detalles como éste dilatan innecesaria y dañinamente los encuentros. El arbitraje tiene la solución en sus manos. "Piece of cake", como dicen los angloparlantes.
Lo más desatinado: Urmaris Guerra protestó airadamente un strike que valía por diez, y el umpire no vaciló a la hora de expulsarlo. Bien por él. Como también estuvo muy acertado al mandar a las duchas a Rubén Valdés cuando el novato enfureció por un dead ball de Alberto Soto. Guerra y Valdés perdieron los estribos, y sus equipos los perdieron a ellos en el choque. Nada menos que un choque de play off.
Lo más increíble: El enorme batazo por la pradera izquierda que consiguió Despaigne sobre un envío afuera. Descolgado, el granmense llevó la pelota hasta las cercas. Vaya poder en las muñecas.
Lo más doloroso: No es broma: el tip foul que dio en la anatomía del receptor Osvaldo Vázquez nos dolió a todos los hombres.
Lo más encomiable: El esfuerzo del ahora designado Mario Vega, quien pegó par de hits con un pie severamente lastimado. Lo suyo ha sido una lección de amor a la casaca. Y de enorme respeto al pasatiempo.
Nota: Obviamente, el titular del texto es muy ambicioso, porque la disección de un juego de pelota exige innumerables y sustanciosos párrafos que acaso excederían las posibilidades de este redactor o, peor aún, la paciencia del lector. Pero, por esta vez, me tomo una licencia periodística.