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Strike 3: Casas tomadas

Lorenzo Quintana (Pinar del Río)

Quintana ha tenido una postemporada de ensueño

A todas luces, el disparo de las semifinales cogió adormilados a los anfitriones, que en el primer compás no pudieron ser Tigres ni Elefantes. Cayó Ciego, y peor le sucedió a Cienfuegos. Temerarios, los visitantes tomaron parte de la casa.

En ambos casos, la victoria sonrió a quien pudo sacarle más provecho a su abridor. Baños trabajó completo por Pinar; Norberto, en cambio, duró poco en la loma cienfueguera (después de tantas buenas aperturas, le "tocaba" fallar una). Y en el otro partido, Ciro Silvino firmó cinco entradas decorosas para Granma, mientras Yander Guevara naufragó prematuramente por el bando avileño.

Nadie me diga que sabía de antemano lo que acontecería en el choque entre los tabaqueros y la tropa del sur. Nadie, porque estaré obligado a desmentirlo. Muchos -lo sé- apostaban y apuestan por el triunfo de los hombres de Urquiola, pero ninguno supuso que el éxito inicial sería tan contundente.

Pinar masacró, casi literalmente, a Cienfuegos. Fue una tromba desde el segundo inning, y no paró hasta superar los veinte hits. En el montículo, Baños resultó el mismo que llegó a la internacionalidad con el equipo grande de la Isla, y cumplió sin sobresaltos ni reparos el trámite de apuntalar la importante primera victoria.

(Un detalle vital de su faena: no permitió imparable alguno a la tanda baja de los Elefantes. Les puso el interés debido a los contrarios menos avezados, y por ahí encontró un camino limpio y expedito. Esta es una receta que olvidan a menudo -o acaso desconocen- muchos pitchers del país).

A día de hoy, si una novena cubana extrae amplios dividendos a embasar corredores, esa es la de Cienfuegos. Pero anoche no pudo conseguirlo a su antojo, y ello cortó de cuajo la creatividad que le suele imprimir Iday Abreu al juego.

Enfrente, los pinareños no se empeñaron en halar la pelota, sino que conectaron repetidas veces hacia el jardín derecho, dada la persistencia de los serpentineros de la Perla -ha sido una constante durante todo el año- en lanzar del medio del pentágono hacia afuera.

De modo que el Prado amaneció nublado por el humo del habano. En la tarde sabremos si los muchachos de Cienfuegos son capaces de fumar...

Decenas de kilómetros al este, Granma lidió con gallardía ante el elenco más victorioso de la etapa regular, que habitualmente hace de su estadio una fortaleza inexpugnable. Sin embargo, esta vez el Cepero enmudeció.

El encuentro -mucho mejor jugado que el de la zona occidental- se mantuvo empatado hasta el séptimo, cuando la artillería de los Alazanes dijo "aquí estoy yo" y venció la resistencia de un novato con pinta de estelar, Yadir Rabí.

Ramón Tamayo, intratable con el madero, y Urmaris Guerra, desempeñaron roles destacados en la puesta en escena. Menos fogoso que en otras oportunidades, Alfredo Despaigne de todos modos encontró ocasión para empujar un par de anotaciones. Pero Céspedes volvió a ser silenciado.

Cambiar o no cambiar: he ahí el dilema. De siempre se ha dicho y redicho que las alineaciones ganadoras no se cambian. No obstante, como descreo mucho de las frases absolutas, no soy partidario de ponerme la camisa de fuerza que impone el viejo axioma.

Antes de que arrancaran las semifinales, un forista me preguntó si yo movería a Céspedes en el line up, dada su escasa producción versus Guantánamo. Y le dije que me parecía oportuno darle un voto de confianza en el primer choque de esa instancia. Pues bien, ya lo tuvo, y nuevamente defraudó.

Se trata de un excelente bateador que, ahora mismo, vive un mal momento. Entonces, ¿para qué ponerle más peso en los hombros? ¿Por qué no dejarlo salir del slump en un turno de menos responsabilidad? Total, en materia de ofensiva, a su equipo le sobran variantes...

Un aparte merece Manuel Vega. El derecho ha sido un cinchete en los relevos para Granma, apoyado en esa recta supersónica que, amenazante, silba junto a la anatomía del adversario. A no dudarlo, La Pistola ha sido pieza clave en el logro de la tropa oriental. Una tropa que viene haciendo historia.