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Strike 3: Cuatro jinetes rumbo al Paraíso

Vladimir García (Ciego de Ávila). Foto: Marcelino Vázquez, AIN

A todas luces, Vladimir ha vuelto por sus fueros. Foto: Marcelino Vázquez, AIN

"Dieciséis navegan al salir del puerto", rezaba la canción de un serial aventurero que sacudió mi infancia. Esa misma cantidad -pero de equipos, no de marineros- echó a correr hace unos meses, y ahora únicamente cuatro han conseguido mantenerse en la pelea.

El cuarteto es dispar. Solo uno conoce la gloria de alzar el trofeo doméstico, Pinar del Río. Por su parte, Granma lleva años nadando con denuedo, pero jamás se vio tan cerca de alcanzar la otra orilla. Ciego de Ávila, en tanto, es el más exigido del grupo, porque ha decepcionado varias veces pese a contar con armas, parque y generales. Por último, Cienfuegos representa el poder emergente de nuestra pelota.

La pugna será dura en ambas zonas. En sentido general, el que sueñe con proseguir en liza deberá caminar más allá de los lindes del decoro en cada departamento colectivo, además de sacarle máximo provecho a las maniobras tácticas y aun despilfarrar virilidad en cualquier trance.

Pero todo conjunto tiene elementos distintivos y particularísimos que suelen decidir su suerte en el terreno. Detalles que ora salvan a la tripulación, si mantienen su curso, y que ora la ahogan, si desvían la ruta. He aquí algunos de ellos...

Pinar del Río

-El momento de forma de William Saavedra.

-El liderazgo que ejerce Donal Duarte.

-La dirección de Alfonso Urquiola.

-El quehacer de su línea central.

-El repunte de Yosvani Torres.

-La casta de sus hombres.

Cienfuegos

-Su velocidad en el corrido de las bases.

-La tríada Abreu-Arias-Puig.

-El regreso al line up de Adir Ferrán.

-La solidez de sus primeros abridores.

-La consistencia de Duniel Ibarra.

-El hambre de conquistas.

Ciego de Ávila

-Su tremenda efectividad cuando juega en el Cepero.

-La aparente recuperación total de Vladimir García.

-La experiencia de varios de sus jugadores.

-El aplomo de Yadir Rabí.

-La hermeticidad de la defensa del plantel.

-El estado de su autoestima.

Granma

-El calibre de su alineación.

-Los servicios que presta Manuel Vega.

-La casi infalibilidad de Alfredo Despaigne en choques tensos.

-La vuelta a la titularidad de Luis Ferrales.

-La inesperada aportación de Alberto Soto.

-El saber que no es una escuadra favorita para llegar al trono.