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El número 22091, la joya de La Coubre

Sabotaje contra el barco La Coubre

Por José Luis Méndez Méndez y Pedro Etcheverry Vázquez

Una interesante revelación se publicó el pasado 3 de marzo en ocasión del 51 aniversario del sabotaje al vapor francés La Coubre en el puerto habanero: el dossier francés secreto sobre este acto terrorista no será desclasificado hasta dentro de 150 años. Estamos acostumbrados a que las llamadas "joyas de la CIA" no se desclasifican o se desclasifican pasado medio siglo. Se refieren a operaciones extremadamente sensibles ejecutadas por esa agencia de espionaje norteamericana, que por su contenido se mantienen en secreto durante décadas.

Ahora el colega Jean Guy Allard en su documentado artículo, nos reveló, que una inofensiva armadora de buques de Francia, la Compagnie Générale Transatlantique  (CGT), también conocida como French Line, dueña del vapor francés La Coubre en el momento de la tragedia ocurrida en La Habana, estableció un régimen de desclasificación de sus documentos  tres veces superior a la de la superagencia norteamericana. Generaciones de franceses, de cubanos y de otros ciudadanos del mundo morirán sin conocer qué terribles secretos protege la naviera francesa sobre este acto criminal.

Los familiares de los marinos franceses que fallecieron, los de los cubanos muertos, desaparecidos, heridos o que sufren secuelas de ese acto terrorista, serán privados de conocer lo hasta ahora ignoto.

¿La desclaficación  de esos reveladores documentos, no pondría en su lugar la verdad y sellaría cada pieza en este complejo acertijo histórico? ¿Un interés estatal y humano en Francia no podría poner fin a estas especulaciones, que durante años han mantenido en la sombras lo ocurrido?

La ruta para conocer las circunstancias de este hecho histórico, parece clara. Entre las más de 30 000 fichas del archivo de la fundación "Association French Lines", que atesora el patrimonio marítimo francés, en su sede ubicada en la calle Lucien Corbeaux de la ciudad portuaria de Le Havre, 79 de estas contienen referencias a los distintos momentos de la existencia de La Coubre. La más reveladora es la marcada con el número 22091, integrada al fondo en 1997, tiene la descripción siguiente: La Coubre: explosión en La Habana, reparaciones, fotografías, artículos de prensa, lista de desparecidos, informe al comité de dirección, condiciones de aseguramiento, correspondencia y seguro otras muchas referencias a lo investigado y encontrado.

Un aspecto de lo ahora conocido, de dónde pueden estar las respuestas a tantas preguntas, que han aguardado  respuestas durante décadas sobre este crimen, lejos de esclarecer, oscurece. ¿Puede una entidad privada francesa reservar esta valiosa información, que involucró en su momento a los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Bélgica y Cuba, así como a muchos de sus nacionales, y que causó demandas jurídicas, administrativas, y humanas?

Esta revelación sustenta nuevas especulaciones. ¿Es una política generalizada de la naviera francesa, mantener ocultas estas fichas por tanto tiempo para todos los registros marítimos o hay datos tan comprometedores en el caso misterioso de La Coubre, que así lo aconseja de forma excepcional? ¿Por qué es coincidente lo establecido por la entidad francesa sobre la documentación sobre La Coubre y la no desclasificación por las agencias norteamericanas de los documentos que tiene Estados Unidos sobre este acto de terror y que han sido exigidas reiterada y legítimamente por el gobierno cubano?

Este descubrimiento fomenta la polémica y activa la demanda de quienes no nos resignamos a esperar un siglo más para conocer qué ocurrió esa trágica tarde de marzo de 1960. Por ello urge solicitar  que se recupere y se preserve intacto el valioso  documento sobre este acto de terrorismo.

Los 22 marinos sobrevivientes franceses de la Coubre, los seis que dejaron sus vidas en la criminal explosión, el centenar de cubanos muertos, los 34 desaparecidos y los 400 heridos, algunos de los cuales quedaron con secuelas, y las actuales generaciones exigen la verdad.

8 de marzo de 2011