- Palabras de Enrique Arturo Antonio Houston Touceda en la entrega al pueblo de Cuba de la Bandera Nacional que ondeó en Cárdenas, el 19 de mayo de 1850.
Señor Presidente, invitados, damas y caballeros:
Ustedes me honran con su presencia aquí en este día. Quisiera unir mi agradecimiento junto al Doctor Leal, a la Dra. Sánchez que hizo posible también que este acontecimiento sucediese.
Quisiera agradecer a todos aquellos que tan amablemente nos han tratado durante nuestra estancia aquí, aquellos que prepararon nuestro viaje, todos aquellos que nos han tratado tan generosa y amablemente mientras hemos estado acá. Nos han tratado como familia y he sido aceptado y adoptado como miembro, como un ciudadano de este país, lo cual yo agradecidamente acepto.
El Doctor Leal mencionaba que esta bandera estuvo en posesión de mi familia. De hecho quiero decir ahora que esta bandera estuvo en posesión de mi familia, estuvo en posesión de mi abuelo y Alicia (Macías) le pidió a él en un momento que la devolviera, porque deseaba que fuese devuelta y siempre fue el deseo de mi familia que estos emblemas y símbolos tan significativos fuesen devueltos al pueblo de Cuba.
Esta bandera estuvo en las manos del General Narciso López y en mi corazón, y aunque he tenido esta bandera en mi casa, nunca ha sido mi posesión. Tampoco creo que sea la posesión de este edificio o la posesión del gobierno. Hablo desde lo más profundo de mi corazón: este símbolo y todos estos símbolos que nos rodean a todos nosotros ahora, si hay que determinar quiénes han de poseerlos, hemos de decir que es el pueblo de Cuba quien ha de poseerlos.
Nosotros, si lo hemos tenido, lo hemos tenido como guardianes. Han estado bajo nuestra custodia durante años, pero lo más importante a largo plazo es el pueblo, y el pueblo debe entender lo que estas banderas simbolizan.
A través de los años 1800 Cuba combatió contra el gobierno español. Hubo una conspiración de 1809 a 1810 que no trajo consigo nada, otra en 1823. Contradictoriamente uno de los líderes de esta conspiración fue un poeta, a lo largo de la historia han habido muchos poetas que han sido líderes, y luego llegamos a la fallida expedición que apenas duró un día, en 1850, que es ahí donde este estandarte llega a suelo cubano y ahora es devuelto después de tanto tiempo.Su destino siempre fue este.
Fue este primer intento de alzamiento en armas que energizó el pueblo cubano. Cuando usted ve allá afuera en la Plaza esa estatua (de Narciso López) no es una mera figura de piedra. Esa persona fue un verdadero héroe que dio comienzo a esa guerra quizás con unas 400 personas bajo su mando, y tres semanas más tarde fueron 800 personas hasta llegar a 1200.
Narciso López fue el primero en ganar los corazones y las mentes de las personas y darle la energía y la valentía para que luchasen contra el imperio español. Por supuesto que huyeron a Bayamo donde 30 mil personas dieron sus vidas, y es mi oración que los hijos del pueblo de Cuba conozcan estas cosas. Sé que aquí en este lugar hay muchos directores de museos, museos de arte, museos de historia. Como directores de museos que son ustedes al mismo tiempo son maestros, e historiadores. También son guardianes del pasado, para mirar al pasado de manera tal que podamos saber a qué mirar cuando contemplemos el futuro, qué debe guiarnos; estas son cosas muy importantes.
No fui yo quien decidió traer esta bandera; estaba destinado a traer esta bandera aquí. Mi abuelo quería que esta bandera llegase a Cuba. Mi tío Enrique Javier Touceda había hecho preparativos para traer esta bandera a Cuba en los años 40 a través del Departamento de Estado de los Estados Unidos, pero un desafortunado incidente, que fue la profanación de la estatua de José Martí, destruyó ese intento.
Pero sabemos estas cosas porque tengo en mi posesión una carta y creo que el Doctor Leal ya tenía consigo una copia. Fue escrita el 4 de abril de 1949, escrita por mi tío Gonzalo de Quesada Miranda, que era secretario de José Martí. Pero en cuanto a lo que respecta a la carta es que mi familia siempre estuvo vinculada a la persona de José Martí, lo cual agradezco y siento un gran respeto y estaba ahí solicitando a ver de qué manera podía regresar esta bandera, pidiendo instrucciones para poderla regresar de una manera respetuosa y digna. Pero bien, ya al final estamos aquí en el día de hoy y he cumplido mi misión.
Algunas personas me dijeron: "Usted sabe cuán valiosos son los tesoros nacionales. ¿Por qué no la vendes en un sitio de Internet comercial llamado eBay* o la pones en otro lugar? Por ella te pueden pagar muchísimo dinero". Resulta que al respecto hay varios problemas. En primer lugar, no estoy tan interesado en el dinero. En segundo lugar, no es mía para yo venderla; y en tercer lugar, Cuba no está a la venta ni nunca lo estará.
Les agradezco por haber venido, mi corazón está lleno de agradecimiento por haber venido también. Yo sé que este estandarte es pequeño, pero el corazón y la fuerza detrás de él es grande.
Gracias.
*eBay es un sitio destinado a la subasta de productos a través de Internet.
(Tomado de Habana Radio)