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¡Patria Libre o Morir!

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Randy Alonso Falcón

 Nació de la lucha y las ideas de Sandino y Carlos Fonseca. Se conquistó con balas, sangre, osadía. Acabó con una de las más oprobiosas dictaduras del continente; la de uno de los “hijos de puta” de Washington. La Revolución Sandinista llegó hoy a 30 años.

Aquella victoria se forjó en el duro combate frente a un ejército armado y entrenado por el imperio, Llegó tras audaces acciones como la toma del Congreso, el Repliegue, la lucha en plenas calles de Managua.

Tenía entonces apenas 9 años, pero recuerdo como si fuera ahora la euforia generada en toda nuestra patria aquel 19 de julio de 1979, cuando los sandinistas proclamaron el triunfo definitivo sobre Somoza. Dos décadas después del amanecer de enero de la Revolución Cubana, América Latina volvía a estremecerse ante la fuerza poderosa de un pueblo.

Una enorme ola de solidaridad se levantó en el mundo con aquel proceso nuevo que crecía en pleno corazón de Centroamérica. Ciudadanos del mundo llegaron hasta Nicaragua a compartir su suerte, como maestros, médicos, técnicos, recolectores de café. Entre ellos estaban numerosos cubanos, que abonaron incluso con su sangre el intento extraordinario de cambiar radicalmente la historia de una de las más pobres naciones de nuestra región.

Pero el triunfo sandinista coincidió con la llegada al poder en el imperio de Ronald Reagan y las más retrógradas y hegemónicas fuerzas de Estados Unidos. La osadía nicaragüense no podía permitirse por los halcones que consideraban a Latinoamérica como su seguro traspatio. No hubo respiro para poder construir en paz la sociedad justa, soberana y digna por la que tantos lucharon y no pocos cayeron.

Una colosal guerra sucia fue desatada contra la Revolución, con millonarios recursos financieros, un poderoso aparato de inteligencia, numerosas armas yanquis, una amplia guerra mediática, la complicidad de los gobiernos centroamericanos y la participación de siniestros personajes como John Dimitri Negroponte, Otto Reich, Félix Rodríguez Mendigutía y Luis Posada Carriles.

Bandas de contras armadas hasta los dientes, minado de puertos, bloqueo comercial, asesinato de campesinos y maestros, sabotajes, amenazas de agresión directa de Estados Unidos, todos los métodos fueron empleados contra el proceso centroamericano.

Durante 11 duros años, el Frente Sandinista y el Gobierno encabezado desde 1984 por el Comandante Daniel Ortega, batallaron junto al pueblo por construir la utopía.

Pero la incesante agresión norteamericana, el alto costo humano y económico, la caída campo socialista y el abundante dinero que desde Washington fluyó para la campaña opositora, condujeron en 1990 a la derrota electoral del Frente.

Fue un duro golpe a las aspiraciones revolucionarias en América Latina. Hubo los que entonces se creyeron lo del fin de la historia, traicionaron o simplemente desistieron.

Más, muchos otros siguieron en el combate y no renunciaron a sus ideas. Resistieron los avasalladores años neoliberales, con el mercado como dios, las grandes diferencias, los retrocesos sociales, los intentos desideologizadores. Creció el desempleo, creció la pobreza, creció el analfabetismo, pero también creció el descontento social y el sandinismo recuperó su fuerza movilizadora.

Con el empuje transformador que se expande por la América Nuestra, regresó al poder el sandinismo y sus sueños. Los tiempos políticos de hoy son otros en Nicaragua, pero también han cambiado los de la región. El ALBA une y fortalece. Las voces que se plantan frente al imperio son más. La conciencia solidaria e internacionalista crece.

Imagen de ese tiempo nuevo es haber proclamado a Nicaragua en este aniversario como Territorio Libre de Analfabetismo.

A treinta años de la victoria, la Revolución Sandinista tiene muchas razones para recordar, festejar, mirar hacia delante. Junto a los veteranos de la lucha guerrillera y los años fundadores, están las generaciones nuevas que han heredado los sueños de Sandino y de sus padres.

Como entonces, con la bandera rojinegra al aire, el grito sigue siendo el mismo: ¡Patria Libre o Morir!

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Alcebíades dijo:

    Os sonhos de Sandino continuam….viva a revolução sandinista!. Abraços. Alcebíades – Brasil

  • incrédulo dijo:

    La TV marti se peude ver por internet pero en cuba los cubanos no tienen esa posibilidad. de todos modos para mi TV marti no es una buena television pero como el cubano puede opinar si no se la dejan ver?

  • Jorge Olivera dijo:

    La Revolución Sandinista continúa, el pueblo consciente la apoya, los logros en el ámbito social son evidentes y la política internacional va más allá de lo imposible.Sigan por ese camino, el pueblo lo agradece.

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director del portal web Cubadebate y del programa de la Televisión Cubana “Mesa Redonda”. Cursa el Doctorado en Ciencias Políticas de la Universidad de La Habana. Correo: editor@cubadebate.cu En Twitter: @RandyAlonsoFalc

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