James Cason y Frank Calzón: Bandoleros al acecho

El ambiente conspirativo que se respiraba en la Biblioteca de la mansión de James Cason, ex Jefe de la Sección de Intereses de Norteamérica en La Habana, la tarde del 18 de septiembre de 2002 cuando mandó a salir a las empleadas domesticas y le pidió a Carmen, su esposa, que sirviera personalmente el habitual whisky y los camarones empanados con salsa agridulce que matizaban nuestros más íntimos encuentros me llevó a la conclusión de que el extraño personaje que detalló ese día su currículum diplomático estaba emparentado en primer grado de consanguinidad y afinidad con la Agencia Central de Inteligencia.