Nada menos y nada más que en la presentación de un libro, dicen que escrito por el terrorista Carlos Alberto Montaner, el ex mandatario español José María Aznar la emprendió este jueves contra el actual ejecutivo de su país, al cual acusó de no ofrecer atención a los mercenarios que desde Cuba sirven a los intereses de Estados Unidos.
Ese es Aznar: en las mismas de siempre.Aznar, quien cuando habla de Cuba lo hace con la misma verborrea de siempre, expresó que el gobierno español liderado por el presidente José Luis Rodriguez Zapatero ha dado la espalda a los llamados opositores en la Isla, conocidos asalariados de los sucesivos regímenes de Washington.
Las declaraciones del ex líder del derechista Partido Popular (PP), afamado por su exagerada sumisión al saliente jefe del régimen de Washington George W. Bush, fueron hechas en compañía de Montaner, un connotado terrorista de origen cubano y agente de la norteamericana Agencia Central de Inteligencia (CIA), reciclado en " periodista y escritor".
Por supuesto que otra cosa no podía manifestar Aznar, quien durante sus dos mandatos en España, de 1996 al 2004, financió con el erario público a Montaner, y a cuantos denominados disidentes cubanos aparecieran o se fabricaran, empeñado en ser él uno de los principales protagonistas de la destrucción de la Revolución en la isla caribeña.
Enano político como de estatura, el ex jefe del PP mantiene su frustrada obsesión de agredir a Cuba y, después de haber sido un crítico severo de Barack Obama, dijo ahora que con el recién electo presidente norteamericano se "respiran nuevos aires en Estados Unidos" para propiciar cambios en las mayor de las Antillas.
La enfermedad de Aznar con Cuba evidentemente no tiene cura, y ciertamente con esas afirmaciones lo que está buscando es un eventual acercamiento a Obama para intentar favorecer a terroristas y mercenarios que, tras la salida de Bush de la Casa Blanca, aparentemente se han quedado sin amos ni padrinos para continuar con el negocio de su agresiva guerra contra la Isla.
Está claro que esa es una gran preocupación de los debilitados grupos de mafiosos cubanoamericanos asentados en Miami que toda su vida han vivido de hacer la contrarrevolución, y luego de la llegada de Obama al poder han perdido sus viejos contactos e influencia en Washington.
Tales mafiosos junto a los denominados disidentes andan desesperados buscando apoyo y sustento en cualquier rincón de Europa, y especialmente en España, para seguir viviendo del mismo cuento de hace 50 años de echar abajo la Revolución cubana.
Precisamente, un portavoz de esos mercenarios en Cuba se lamentó en las últimas horas de que presidentes y funcionarios de países y organizaciones internacionales que han viajado a La Habana no han querido reunirse con los llamados opositores.
Coincidiendo con esas declaraciones, Aznar hizo las acusaciones al gobierno español de no darle atención a los susodichos disidentes, en otro indudable acto de desesperación de los enemigos de la nación caribeña.
Por cierto, menudo portavoz se han buscado en España los terroristas y mercenarios para conseguir sus propósitos, el más desprestigiado ex gobernante español, protagonista de la última invasión norteamericana a Irak, y sobre quien pesan crímenes de lesa humanidad. Ese es Aznar.
Dime con quién andas y te diré quién eres, reza un viejo refrán popular.