Democracy Now, Jueves 21 de junio de 2007
Traducido por Yadilka Valiente Boloy y revisado por Ana Maria Acosta, del Equipo de Traductores de Cubadebate y Rebelión
La doctora Linda Peeno, encargada de denunciar las prácticas ilegales y actividades corruptas dentro de la HMO, dice que la organización pasó de la subordinación del sistema de asistencia medica a un sistema con fines de lucros
Hace diez años la Doctora Linda Peeno fue noticia cuando informó al Congreso sobre su trabajo como supervisora médica al servicio de la gigante compañía HMO Humana, donde según afirma negó la asistencia médica, que podría haber salvado la vida de un hombre, para aumentar las ganancias de la compañía. Posteriormente se convertiría en una de las críticas mas conocida del país contra las HMO (Organizaciones para el Mantenimiento de la Salud) y la industria de la asistencia médica.
Nuestra próxima invitada también aparece en el nuevo documental de Michael Moore SICKO.
Hace diez años la doctora. Linda Peeno fue noticia cuando informó al Congreso sobre su trabajo como supervisora médica al servicio de la compañía gigante HMO Humana, Michael Moore vuelve a incluir parte de ese testimonio en su nueva película.
Luego de su aparición en el Congreso, ella se convertiría en una de las denunciantes del HMO y de la industria de la atención médica más conocida del país. La doctora Peeno está con nosotros en Washington.
La doctora Linda Peeno, antigua médico analista de la compañía HMO Humana ahora médico en Louisville, Kentucky.
Dra. LINDA PEENO: Ante todo, estoy aquí hoy para hacer una confesión pública. En la primavera de 1987, siendo médico le negué a un hombre una importante operación que habría salvado su vida, y como resultado, el hombre falleció. Ninguna persona ni grupo alguno me han responsabilizado por esto, porque en realidad lo que hice fue ahorrarle medio millón de dólares a una compañía.
AMY GOODMAN: La doctora Linda Peeno, quien testificó hace once años, luego de su comparecencia ante el Congreso se convertiría en una de las denunciantes del HMO y de la industria médica, más conocida del país. La doctora Peeno está con nosotros desde Washington, DC, donde también asistió anoche al estreno de la película de Michael Moore junto a muchos otros legisladores. Doctora Peeno, cuéntenos su historia. ¿Cómo llego usted a trabajar en Humana? ¿Cuál era su trabajo? ¿Cómo cambió? ¿Qué hacía usted?
Dr. LINDA PEENO: Bueno, yo comencé cuando me gradué en la Facultad de Medicina. Pedí una licencia durante mi residencia para cuidar a mis niños, y había comenzado a trabajar en un hospital donde hacía algo llamado resumen de utilización. Luego una cosa condujo a la otra, logré conseguir ese trabajo a tiempo parcial en Humana. Me dijeron que era una compañía de seguros y que yo haría algo similar, que estaría examinando las listas de pacientes y las solicitudes y ayudaría a tomar las mejores decisiones médicas sobre esos casos.
Cuando en realidad me fui a la entrevista, me preguntaron si yo podía ser fuerte, porque le iba a estar diciendo a los médicos que no podían hacer ciertas cosas y que se esperaba que yo mantuviera un nivel de negativas del 10 por ciento. Así que, realmente, ni siquiera comprendía qué significaba eso.
Entonces comencé a trabajar, y empezaron a llegar las solicitudes. Básicamente, mi trabajo específico consistía en evaluar las solicitudes de ingreso al hospital. En esencia, nuestro trabajo consistía en mantener a las personas fuera del hospital porque, a finales de los años ochentas, ese era el aspecto prioritario que acarreaba el mayor gasto.
Sólo estuve en Humana aproximadamente nueve meses, porque de pronto me di cuenta de que mi experiencia médica estaba siendo utilizada para justificar decisiones económicas, y también tenía esa epifanía ética, que fue la fuente del testimonio y que se representó en la película que hicieron sobre mi trabajo, donde yo le había negado al hombre el transplante de corazón. Al cabo de un día aproximadamente vi que se colocaba una escultura en la rotonda, y me dicen que había costado casi lo mismo que el transplante de corazón que habíamos negado. Es en ese momento, cuando me percaté que lo que estábamos ahorrando con estas negativas, muchas de las cuales no eran legales, y yo consideraba que no lo eran, no se destinaba a ayudar a los pacientes. A propósito, luego descubrí que esa escultura costo 3,8 millones de dólares suma equivalente a ocho transplantes de corazón.
Sin embargo, dejé Humana, y me dirigí a una HMO sin fines de lucro, que era propiedad de los hospitales, pensando que las cosas serían diferentes, que estaría más centrada en el paciente, es interesante el hecho de que en la película SICKO, en realidad se presenta la historia de un joven a quien se le negó la atención, y fue a causa del empleador, que era un hospital. Así que ese fue el comienzo de mi educación sobre la manera en que funcionaba la atención medica administrada, un entorno donde usted hace dinero en tanto niegue, limite, substituya u obstruya la asistencia, que o está centrada en el paciente.
Por tanto no había ninguna diferencia si usted estaba en un sistema con fines lucrativos o en uno sin fines de lucro, justamente empecé a pensar que, como médico era inescrupuloso estar haciendo eso, estar sentado en un escritorio distante sin ningún tipo de contacto con el paciente y en realidad, sin experimentar en ningún momento el efecto de las consecuencias de las decisiones. Así que al final me fui a comienzos de los años noventas y decidí concentrarme en tratar de educar el público y proteger a los pacientes.
AMY GOODMAN: Teniendo en cuenta que usted pasó esos meses en Humana su sueldo debe haber aumentado precipitadamente. ¿Podría explicar lo que ocurrió, si su sueldo era proporcional o, usted sabe, cómo fue afectado por el número de negativas que usted tuvo que dar?
Dra. LINDA PEENO: Bueno, en realidad no aumentó de esa forma mientras estaba en Humana, porque me fui antes de que eso sucediera, pero yo comencé como - usted sabe- normalmente a los médicos supervisores se les pagaba por horas. Como yo estaba en Humana, creo que comencé con un sueldo de 50 dólares por hora. Había un equipo de médicos, y trabajábamos por turnos, y en dependencia de cuántas horas trabajabas a la semana así era el pago.
No obstante, como consecuencia de esa experiencia, cuando me fui para la HMO sin fines de lucro, ellos estaban muy contentos por el hecho de haber sido entrenada por Humana, que era considerada como una especie de cúspide de la industria en ese momento. Así que entonces pase a ocupar un puesto ejecutivo como director médico y fue ahí cuando empecé a tener sueldos de seis dígitos cada vez más más altos, usted sabe. De esta forma, el aumento de mis ingresos estaba directamente relacionado con, usted sabe, volviendo a esa pregunta original de la entrevista: ¿Cuán fuerte yo podría ser y cuánto dinero podía ahorrar?
Ahora bien, en realidad salí de la compañía Humana justo antes de que hubieran puesto en practica un sistema, y se nos dijo que el médico supervisor que tuviera el mayor nivel de negativas recibiría una bonificación en la Navidad. Renuncié, creo que fue en noviembre, antes de que eso ocurriera. Según supe después, en relación con la manera en que se ejecutó el programa en adelante los directores médicos si recibieron bonificaciones que estaban relacionadas con su desempeño, solo que yo salí antes de que recibiera alguna.
JUAN GONZÁLEZ: Entonces, posteriormente usted se convirtió, sin duda alguna, en una importante denunciante y crítica de la industria de HMO. No obstante, estoy especialmente interesado en sus comentarios en el sentido de que no había mucha diferencia entre las compañías de seguros con fines lucrativos y las compañías de atención médica no lucrativas. En su opinión, ¿cuál es entonces la contradicción estructural o fundamental? ¿Si el incentivo de una compañía con fines de lucro no es sólo la ambición por obtener ganancias para los accionistas, cuál es la causa de que compañías sin fines de lucro participen en el mismo tipo de sistema abusivo?
Dra. LINDA PEENO: Bueno, yo creo que todas las prácticas y estrategias para la atención médica administrada se convierten en una vía para ahorrar o gastar dinero, independientemente del término que usted emplee. Por tanto, en un sistema sin fines de lucro, quiero decir, piense usted en las HMO de Medicaid, por ejemplo, que están tratando de administrar un presupuesto estadual. Para ella, el dinero se ahorra utilizándolo de forma prudente y tomando las decisiones correctas. El problema radica en el hecho que estas estrategias pueden costarles su propia vida, de ahí que sea tan fácil cometer el error de abandonar las decisiones medicas legitimas que suponen ahorros legítimos para tomar decisiones con las que usted está haciendo, está intentando hacer más dinero, usted sabe, para cualquier propósito.
Así que en el sistema sin fines de lucro del cual hablábamos, usted sabe, había muchos otros gastos, quiero decir, a los médicos se les pagaba por ser miembros de la junta directiva, los salarios de los empleados ejecutivos, usted sabe. Así que necesariamente usted no trabajaba con vista a tener una reserva, pero hay otras cosas. Sabemos por cosas que se han hecho, análisis que se han hecho en algunos de los planes de salud sin fines de lucro, de beneficios que fueron a parar a manos de los ejecutivos y las maneras en las que los recursos se gastan por motivos no médicos.
De modo que el problema estructural fundamental estriba en que todo el proceso de atención médica administrada actúa como un embudo inmenso. Usted vierte el dinero en la boca del embudo, y quiere que salga la menor cantidad de dinero posible por lo que crea esos filtros. Creo que, en dependencia de cuán justos o injustos, legítimos o ilegítimos sean esos filtros, así será el efecto directo en la vida de los pacientes.
JUAN GONZÁLEZ: En meses recientes hemos estado recibiendo muchos informes sobre médicos que están siendo sobornados, principalmente por compañías farmacéuticas, para que receten cierto tipo de medicamentos que provienen de esas compañías farmacéuticas. ¿Por su parte, considera usted que no sólo hay problemas estructurales sino que todo el sistema de salud estadounidense se corrompe cada vez más?
Dra. LINDA PEENO: Bueno, me alegra mucho que usted haga esa pregunta, porque creo que el problema no radica en una compañía, y no es sólo por la industria del seguro. A mi juicio, el problema en su conjunto estriba en el carácter empresarial de la atención médica, el hecho de que el dinero lo controla todo. Fue interesante venir aquí, ya sea por los sobornos a los médicos para que receten ciertos medicamentos o incluso las decisiones de los médicos sobre la forma en que organizan sus oficinas y los contratos que suscriben. En el avión me senté frente a un médico y por lo que pude deducir de su conversación, usted sabe, sentía curiosidad, él era algo así como un ejecutivo de Relaciones Publicas. Estaban hablando sobre cómo establecer una clínica en la que harían cirugía especializada. El caso es que si usted no escuchaba cuidadosamente, nunca habría imaginado que estaban hablando sobre la atención al paciente. Quiero decir, todo estaba centrado en la inversión y la ganancia de inversión y la mercadotecnia, usted sabe, y cuántas unidades podían producir en un día, estaba tan lejos del cuidado de los pacientes como usted se pueda imaginar, eso no debe existir en la medicina.
AMY GOODMAN: Estamos hablando con la doctora Linda Peeno, ex supervisora médica de la compañía HMO Humana, quien pasó a trabajar en otra organización HMO, supuestamente sin fines de lucro. Ahora ejerce la medicina en Louisville, Kentucky y está en Washington D.C. para el estreno de la película de Michael Moore SICKO. Ésta es una película que se supone inicie todo un movimiento por todo este país con la participación de la Asociación de Enfermeras de California y a la organización MoveOn. Oprah va a celebrar reuniones municipales después de recibir las historias de las personas durante el verano. YouTube está pidiendo a las personas que envíen sus historias de horror sobre el sistema de atención médica. Esto se remonta al hecho de lo que puede ser. En la película de Michael, él nos muestra Gran Bretaña, Canadá, Francia, Cuba. En última instancia, habla sobre el pagador único, una idea de tener al estado como único proveedor de la atención medica, al igual que estos otros países, sin el intermediario en este caso la compañía de seguros. ¿Doctora Linda Peeno, usted que ha trabajado en estas compañías de seguros, ¿coincide con esa valoración?
Dra. LINDA PEENO: Completamente, quiero decir, puedo ver, usted sabe, yo he estado en esto durante veinte años, no he podido ver nada que las compañías de seguros están ofreciendo que sea beneficioso en este momento. Quiero decir, este es un sistema ingenioso que ha sido creado entre el dinero que se esta gastando y el servicio que se está ofreciendo, que no es nada más que obstruccionista e incluso cruel, sobre todo por la manera en que maneja la vida de los pacientes. Así que incluso si lo organizamos, o en última instancia cuando hagamos una reforma radical del sistema de salud, creó que debemos reformular seriamente el concepto de seguro al ofrecer la atención médica.
AMY GOODMAN: Usted está dentro de la comunidad médica. Michael habla con un médico en Gran Bretaña que dice, sí , usted sabe, él tiene, creo que era un auto Audi, una casa de millonario. Él dice que, por supuesto, no tiene dos o tres de esas casas, pero que esta muy feliz y le va muy bien, incluso trabajando en el Servicio Nacional de Salud en Gran Bretaña. ¿Qué decir de la actitud de los médicos? Son sus colegas.
Dra. LINDA PEENO: Bien, tengo que admitir que no sé directamente, porque, usted sabe, la mayoría de los médicos con los que tengo alguna asociación, una asociación continua, son médicos luchadores que apenas mantienen sus prácticas en orden, porque son pediatras y médicos de familia que quieren ejercer buena medicina realmente. Creo que estarían satisfechos de poder pagar su hipoteca y cuidar a sus niños, usted sabe, y conseguir completar el pago de los préstamos para sus estudios de medicina.
A mi juicio el médico británico a quien entrevistaron tenía razón. Usted sabe, sin duda, alguna actualmente en nuestro sistema hay médicos a quienes les va sumamente bien desde el punto de vista económico y no estoy segura de que ellos respaldarían algún tipo de cambio. No obstante, creo que era interesante lo que sucedió ayer: uno de los estudiantes de medicina que habló en las audiencias de John Conyers afirmó, usted sabe, que a estos médicos que centran su atención en lo económico, en su economía personal, solo les quedan unos pocos años, porque hay una creciente oleada de estudiantes de medicina que tienen una opinión diferente sobre cómo ejercer la profesión, cómo atender a los pacientes y cual será la dimensión de su éxito, que no creo sea tener casas grandes ni bonitos automóviles.
JUAN GONZÁLEZ: Permítame preguntarle con relación al tema del pagador único. Obviamente existen críticos, críticos conservadores, y de igual manera, muchas personas que son más moderadas desde el punto de vista político, y que se estremecen ante la idea de una burocracia gubernamental centralizada, que manejaría el seguro médico. Indudablemente, existen historias de horror de toda clase, sobre los abusos del Medicaid, las duras situaciones del Medicaid y la explotación del sistema de Medicaid. ¿Cuál es su respuesta para esos críticos?
Dra. LINDA PEENO: Bien, antes que nada, pienso que les diría que vean la película de Michael, porque pienso que hace un trabajo estupendo para desmitificar algunas de las críticas y acusaciones que se hacen sobre otros países. El pagador único, quiero decir, usted sabe, se ha convertido en una especie de espada que equivale a la medicina social, y que se supone ponga a todo el mundo a temblar. Usted sabe, como él señalara de forma acertada, quiero decir, nosotros socializamos muchas cosas en este país: nuestros departamentos de policía, de bomberos, la educación. Es lo que yo diría, usted sabe, sobre la base de mi experiencia y el hecho de haber visto desde adentro la manera en que las compañías de seguros trabajan,
AMY GOODMAN: Tenemos diez segundos.
Dra. LINDA PEENO: - es que por lo menos con el Gobierno tenemos transparencia y podemos cambiar las prácticas. En estos momentos, no tenemos control sobre las corporaciones.
AMY GOODMAN: Doctora Linda Peeno, queremos agradecerle mucho, usted es conocida en todo el país como una importante denunciante de las HMO, ahora médico en Louisville, Kentucky, que nos habla desde Washington , D.C., donde tuvo lugar anoche el estreno de SICKO.