Democracy Now!, publicado el lunes 23 de abril de 2007
Traducido por Juan Carlos Saladré y revisado por Sarahymi Serra
Se ha abierto una nueva fase en un caso que pone de relieve un gran vacío en la forma en que los Estados Unidos y muchos otros ven el terrorismo internacional. Luis Posada Carriles salió de una cárcel de Nuevo México la semana pasada, libre bajo fianza.
Posada es el militante anticastrista cubano relacionado con el atentado con bomba de 1976, a un avión de pasajeros cubano donde murieron 73 personas. Posada es un antiguo agente de la CIA que ha trabajado durante años para derrocar al gobierno cubano. Ha estado detenido en los Estados Unidos acusado de violar procedimientos de inmigración desde que entró furtivamente al país en 2005. Los Estados Unidos se han negado a extraditarlo a Cuba o Venezuela.
El domingo, el presidente venezolano Hugo Chávez acusó a los Estados Unidos de proteger al terrorismo internacional y dijo que llevaría el caso a la ONU. Cuba también volvió a pedir la extradición de Posada. Éste es el Presidente de la Asamblea Nacional cubana, Ricardo Alarcón. Ahora vamos a Venezuela para hablar con José Pertierra, un abogado de inmigración con bufete en Washington DC. Él ha sido contratado por el gobierno venezolano para que represente a este país en el caso de Luis Posada Carriles aquí en los Estados Unidos.
José Pertierra, abogado que representa al gobierno venezolano en el caso de Luis el Posada Carriles aquí en los Estados Unidos se nos une en conversación telefónica desde Caracas.
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AMY GOODMAN: Se ha abierto una nueva fase en un caso que pone de relieve un gran vacío en la forma en que los Estados Unidos y muchos otros ven el terrorismo internacional. Luis Posada Carriles salió de una cárcel de Nuevo México la semana pasada, libre bajo fianza. Posada se encontraba detenido por violar procedimientos de inmigración pero muchos desean que se le juzgue por terrorista. Posada es el militante anticastrista relacionado con el atentado con bomba ocurrido en 1976 contra un avión de pasajeros cubano que causó la muerte de las 73 personas que se encontraban a bordo. Posada es un antiguo agente de la CIA que ha trabajado durante años para derrocar al gobierno cubano. Ha estado detenido en los Estados Unidos acusado de violar procedimientos de inmigración desde que entró furtivamente al país en 2005. Los Estados Unidos se han negado a extraditarlo a Cuba o Venezuela.
El domingo el presidente venezolano Hugo Chávez acusó a Estados Unidos de proteger al terrorismo internacional y dijo que llevaría el caso a la ONU. Cuba también volvió a pedir la extradición de Posada. Éste es el Presidente de la Asamblea Nacional cubana, Ricardo Alarcón.
RICARDO ALARCON: [traducido] Según el derecho internacional, y los acuerdos antiterrorismo, cuando ocurre un ataque contra un avión civil, el país que tiene a un sospechoso bajo su custodia y recibe un pedido para que se extradite al sospechoso a otro lugar donde se le pueda investigar y juzgar, ese país que lo retiene solamente tiene dos opciones: extraditarlo o, sin excepción, procesarlo. Posada no es un sospechoso. Posada estaba en medio de un proceso legal en su contra, fue formalmente acusado hace más de veinte años, por otro gobierno venezolano, otros tribunales venezolanos que han estado exigiendo que se le extradite desde entonces.
AMY GOODMAN: Posada está ahora en Miami, esperando su juicio por cargos de inmigración el mes próximo. La semana pasada, el abogado de Posada, Arturo Hernández argumentó que el pasado de Posada no guarda relación con su estatus actual.
Arturo Hernández: Esta decisión del tribunal de apelación de confirmar la brillante decisión de la Jueza Cardone fue muy importante, porque el gobierno contaba con poder utilizar tácticas relacionadas con hechos que sucedieron o supuestamente sucedieron hace más de treinta años, para convencer a un juez de que niegue el derecho de un acusado a ser liberado y mantenerse bajo fianza mientras espera juicio.
AMY GOODMAN: Vamos ahora a Venezuela, donde se incorpora José Pertierra. Abogado con bufete en Washington, D.C. que ha sido contratado por el gobierno venezolano para representar a ese país en el caso de Luis Posada Carriles aquí en los Estados Unidos. Le damos la bienvenida a Democracy Now!, José Pertierra.
JOSÉ PERTIERRA: Buenos días, Amy. Es un placer conversar con usted.
AMY GOODMAN: Bien, ¿Puede usted hablar sobre la importancia del hecho de que Posada haya sido liberado?
JOSÉ PERTIERRA: Amy, no pienso que haya duda alguna de que Luis Posada Carriles es un terrorista y que ha sido un terrorista durante años y que fue quien organizó y planeó el derribo del avión en 1976 donde murieron esas setenta y tres personas inocentes.
Sin embargo, ahora con su liberación se evidencia el comportamiento de los Estados Unidos a lo largo de este caso, que en lugar de obedecer la ley y cumplir con sus obligaciones con los tratados internacionales y con las leyes de los Estados Unidos, ni lo extradita ni lo juzga por asesinato, sino que intenta esconder tras piruetas judiciales el hecho de que el gobierno de Bush ha estimulado prácticamente su conducta. Permítame explicarle brevemente lo que quiero decir. Nosotros sostenemos que la Casa Blanca ha manipulado al sistema judicial estadounidense para obtener exactamente el tipo de decisión que quería en el caso de inmigración y también en el caso que actualmente se encuentra pendiente en El Paso. En lugar de acusar a Posada de asesinato, los Estados Unidos solamente lo acusan de mentir en una planilla de inmigración.
Los Estados Unidos se han negado a presentar testigos, pruebas, documentos; a pesar de la gran cantidad de documentos que hemos presentado y que existen en los archivos de la CIA. No han interrogado a ningún testigo.
Esta es una manipulación del sistema judicial que ha restado legitimidad al sistema judicial estadounidense.
Usted sabe, actualmente vemos el escándalo que ocurre con los despidos de los fiscales que quisieron hacer cumplir la ley y acatar lo que les dictaba su conciencia. Éste es un caso donde los fiscales no obedecieron a su conciencia, obedecieron a la Casa Blanca, y al hacerlo, han soltado a este terrorista internacional en las calles de Miami.
AMY GOODMAN: José Pertierra, ¿puede usted mencionar las pruebas existentes que relacionan a Posada con el atentado de 1976 contra el avión de pasajeros cubano donde murieron las setenta y tres personas a bordo?
JOSÉ PERTIERRA: Bueno, Amy, había cuatro personas directamente involucradas: dos personas que realmente colocaron las dos bombas en el avión, Hernan Ricardo y Fredy Lugo; y dos organizadores del atentado, el Sr. Posada Carriles y Orlando Bosch. Bosch y Posada están libres en Miami, uno indultado por Bush padre, el otro liberado por Bush hijo
Las dos personas que pusieron las bombas, Hernán Ricardo y Freddy Lugo, fueron condenados en Caracas a veinte años de prisión y cumplieron su sanción y actualmente se encuentran en libertad. Ambos hombres confesaron ante las autoridades en Trinidad, donde fueron capturados, y en sus confesiones, algunas de las cuales están incluso escritas a mano, declaran que recibieron entrenamiento sobre explosivos por parte de la CIA, que trabajaron para la Agencia de Inteligencia venezolana en aquellos momentos, y que Luis Posada Carriles era su jefe y que fue él quien los dirigió.
Nosotros tenemos sus confesiones. Tenemos llamadas telefónicas que estos hombres realizaron a el Sr. Posada Carriles en Caracas. Aunque no lo localizaron, ellos dejaron un mensaje codificado que decía que el ómnibus había chocado y que los perros estaban muertos, refiriéndose al avión y a los pasajeros. Éstas eran las palabras claves que se utilizaron.
Poseemos también gran cantidad de documentos clasificados de la CIA y el FBI que muestran que Posada Carriles se jactaba del derribo de los aviones incluso antes de que ocurriera. El propio Posada habló con fuentes de la CIA en Caracas y dijo que iban a derribar un avión cubano, y que Orlando Bosch, su cómplice, tenia todos los detalles. Esos documentos pueden encontrarse en el sitio del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington disponible para todas las personas interesadas.
Éste es un hombre que fue acusado en Caracas por setenta y tres cargos de asesinato en relación con el derribo del avión. Escapó de la prisión en 1985 cuando aún el caso estaba pendiente y antes de que el juicio pudiera realizarse, y desde entonces es prófugo internacional de la justicia. El juicio en Venezuela no pudo continuar después que escapó, porque de acuerdo con las leyes venezolanas, si el acusado escapa, el proceso se detiene. Según las leyes venezolanas, en ese país no se dictan veredictos en ausencia. Así que se emitió la orden judicial, y ahora lo que Venezuela solicita es que la Casa Blanca cumpla con sus obligaciones con los tratados que tiene con Venezuela y lo devuelva para terminar su juicio aquí.
AMY GOODMAN: Usted se encuentra en Venezuela en estos momentos. Usted representa al gobierno venezolano en este caso. Los Estados Unidos dicen que no extraditarán a Posada Carriles a Venezuela porque les preocupa que allí lo puedan torturar. ¿Qué responde a esto?
JOSÉ PERTIERRA: Me alegro que haya tocado ese punto, Amy, porque ha habido mucha confusión respecto a esto, y creo que ha sido a propósito. La Casa Blanca quiso crear confusión con relación a todos los problemas legales que rodean este caso. Lo que tenemos es un juez de inmigración que decidió que Posada no podría ser expulsado o deportado a Venezuela de acuerdo a las leyes de inmigración.
Sin embargo, según las leyes de los Estados Unidos, la extradición prevalece sobre las decisiones de un tribunal de inmigración. Lo cual quiere decir, que se le puede extraditar a pesar de la decisión de un juez de que no se le debe deportar. El caso de referencia respecto a situaciones similares tiene que ver con la decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración de los Estados Unidos en 1963, irónicamente relacionada con un venezolano, un dictador que respondía al nombre de Pérez Jiménez, que había venido a los Estados Unidos y había solicitado asilo y a quien Venezuela reclamaba para enjuiciarlo por corrupción. La Junta de Apelaciones de Inmigración sostuvo que el procedimiento de deportación debía suspenderse y que procedía el proceso de extradición, porque la extradición prevalece sobre los procesos de inmigración.
En segundo lugar, Amy, la ley es muy clara al establecer que si los Estados Unidos por razones políticas deciden no extraditar a un individuo, están obligados a tenor de las convenciones de los tratados internacionales sobre terrorismo a encausar a ese individuo por los delitos cometidos en el extranjero, pero encausarlo en los Estados Unidos. Además el lenguaje de esas convenciones está muy claro. Dice: "se procesará, sin excepción alguna, al individuo en el territorio donde se le encuentre". Entonces, no hay nada que de lugar a confusión. La ley dice que lo puede extraditar o lo puede juzgar, pero no que lo puede soltar en las calles de Miami y acusarlo solamente de mentir en una planilla de inmigración a un oficial de inmigración.
AMY GOODMAN: José Pertierra, quiero agradecerle muchísimo por habernos acompañado. José Pertierra es un abogado de inmigración con bufete Washington, D.C. que se encuentra ahora en Venezuela. Él ha sido contratado por el gobierno venezolano para representar a ese país en el caso contra Posada Carriles. Le agradecemos muchísimo que nos haya acompañado. De seguro continuaremos siguiendo este caso.
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Originalmente en:  http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/04/23/1350205