- Cubadebate - http://www.cubadebate.cu -

Carta de amor a los Cinco. Cuba en el corazón.

Queridos compañeros Gerardo Hernández ; René González, Ramón Labariño, Fernando González, Antonio Guerrero:

Esta carta iba a ser enviada hace unos 20 días. En ese período hubo cambios muy fuertes en el mundo. Uno de ellos- y que dio lugar a infames especulaciones pero también mostró lo más descarnado del imperio y sus terroristas cómplices- fue la intervención quirúrgica a la que fue sometido el presidente de Cuba, comandante Fidel Castro.

Como ya se había previsto para una circunstancia similar el comandante le habló a su pueblo con la verdad, conducta revolucionaria que ha mantenido a lo largo de toda una vida. Se atuvo a la Constitución de Cuba, que prevé estas situaciones, como es normal. Pero estamos viendo que para ese imperio- que los tiene secuestrados a Ustedes- nada cambia. Está parado a fines del siglo XIX, está congelado en los tiempos de Bahía Cochinos(Playa Girón, 1961) y, como entonces, cuando algunos vendieron a Washington la idea de un triunfo fácil y un levantamiento popular, que acabaría con la revolución incipiente, ahora estamos en la misma situación. Sólo que hay un detalle no menor: Si en el 61 estaba la revolución en sus comienzos, en el 2006, después de 41 años de resistir una guerra terrorista, bloqueos, innumerables intentos de asesinatos contra Fidel o de cooptar y comprar a un pueblo sometido a condiciones tan duras de sobrevivencia, como sucedió en muchos períodos, ahora no sólo vuelven a tropezar con la misma piedra, sino resulta que la piedra es una montaña. La piedra se hizo un continente y un mundo. Solamente les digo que Cuba ha logrado otro triunfo formidable cuando vence al mayor aparato de desinformación que registre la historia de la humanidad y ni con millones de repetidoras el imperio logra convencer a los pueblos. Las encuestas son clarísimas. Millones de latinoamericanos y caribeños defienden a Cuba, sin dudar. Las cifras son cada vez mayores: casi el 90 por ciento de consultados en Argentina reconocen el derecho de ese país a su autodeterminación, a su soberanía irrestricta. Es humillante para Washington que haya semejante reconocimiento para Cuba y para Fidel. Son los pueblos, que han entendido muy bien lo que es un imperio, previas dictaduras militares o económicas- neoliberalismo rampante- y las injusticias y crímenes que están viendo cometer en el mundo. Son los sobrevivientes de todas las acciones de ese imperio, los que salen de las catacumbas y resucitan una y mil veces, son los pobres de toda pobreza, los dignos de toda dignidad. En estos momentos si hubiera justicia ustedes deberían estar regresando a casa, porque no hay razón jurídica por la que deban seguir encerrados. El 9 de agosto de 2005 un Tribunal de Atlanta de jueces probos, decidió por unanimidad revocar las condenas ilegales contra ustedes y pedir un nuevo juicio, lo que significaba que debían estar en libertad. Los jueces dijeron (la resolución tiene 93 páginas) que conformar" un jurado (imparcial) en esta comunidad de Miami era una probabilidad poco razonable debido al prejuicio existente en la misma". Habría que agregarle al miedo también. "En este caso-dijeron- un nuevo juicio se impuso por la tormenta perfecta creada cuando la ola de intensos sentimientos de la comunidad, y la amplia publicidad antes y durante el juicio se combinaron con las referencias inapropiadas de la fiscalía". Pero ustedes siguen allí injustamente y lo hacen creando, produciendo, multiplicando su ejemplo como los panes. Ustedes le dan fuerza al comandante, que es un símbolo de luz en un mundo de oscuridades. Ustedes, que hace tantos años viven en las catacumbas del imperio, por el delito de haber intentado salvar a su país de nuevos atentados terroristas y detener planes criminales contra su pueblo, son ejemplo e iluminería para millones de nosotros. Como dice Arleen Rodríguez Derivet, en una entrevista donde Silvio Rodríguez habla de ustedes.: "La misión fue cumplida honrosamente. Cuba pudo mostrar a las autoridades estadounidenses y al mundo las pruebas de sus denuncias, pero Estados Unidos prefirió encarcelar a estos luchadores (que luchaban contra el terror)y dar luz verde a los viejos terroristas que su propia CIA entrenó como emisarios de la muerte". Eso son ustedes los que hoy mejor pueden alentar a nuestro comandante con sus palabras y su ejemplo y como él mostrar que sí se puede.

Carta de amor a los Cinco. Cuba en el corazón.

Parada en el malecón, mirando las banderas negras con la estrella blanca que el viento agita y hace sonar como murmullos delante de la sede de la Oficina de Intereses de Estados Unidos, en La Habana, Cuba, pienso en ese mediodía de sol, cuya luminosidad enceguece por momentos, en ustedes, LOS CINCO para el mundo, y siento que todo lo que hay aquí los abraza. Los abraza amorosamente el mar, el horizonte lejano, el rumor de las calles en La Habana, las voces, la música que siempre está sonando aunque no suene. Los envuelve el amor de este pueblo, que sabe, que siente, porque de eso se trata, que hay cinco muchachos encerrados en las mazmorras del imperio por el sólo hecho de haberlo arriesgado todo por amor, por dignidad, por impedir el crimen contra su patria. Su patria es una isla, de un verde intenso donde el mar toma colores indescriptibles, donde existe un pueblo históricamente indoblegable. Lo fue desde los tiempos en que los colonizadores españoles sólo lograron ocupar la isla mediante el exterminio. Lo fue en la larga lucha de los que sobrevivieron y siguieron luchando por la independencia, dejando su ejemplo de un combate sin treguas, donde la idea, el pensamiento, la cultura siempre renaciendo y la mano armada, escribieron una historia única para la humanidad. Y después con el otro colonialismo pirata que intentó burlar la independencia. Siempre ese pueblo indoblegable en las palabras y en la conciencia de la libertad y la dignidad. Una y otra vez los han vencido. Recuerdo lo escrito por José Martí en el Manifiesto de Montecristi, inspiración y programa de aquellos jóvenes que produjeron el histórico Asalto al Cuartel Moncada en julio de 1953. Decían Martí y Gomez. "La guerra de independencia de Cuba, nudo de haz de islas donde se ha de cruzar, en plazos de pocos años, el comercio de los continentes, es suceso de gran alcance humano, es servicio oportuno, que el heroico juicio de las Antillas presta a la firmeza y trato justo de las naciones americanas y al equilibrio aún vacilante del mundo. Honra y conmueve pensar que cuando cae en tierra de Cuba un guerrero de la independencia, abandonado tal vez por los pueblos incautos o indiferentes a quienes se inmola, cae por el bien mayor del hombre: la confirmación de la república moral en América y la creación de un archipiélago libre donde las naciones respetuosas derramen las riquezas que a su paso han de caer sobre el crucero del mundo. ¡ Apenas podría creerse que con semejantes mártires y tal porvenir, hubiera cubanos que atasen a Cuba a la monarquía podrida y aldeana de España y a su miseria inerte y viciosa! . "A la revolución cumplirá mañana el deber de explicar de nuevo al país y a las naciones las causas locales, y de ideas y de interés universal con que para el adelanto y servicio de la humanidad reanuda el pueblo emancipador de Yara y Guáimaro una guerra digna del respeto de sus enemigos y el apoyo de los pueblos por el rígido derecho del hombre y su aborrecimiento de la venganza estéril y la devastación inútil. Montecristi 25 de mayo 1895" José Martí, Máximo Gómez. ¿Y que decían los jóvenes cubanos con Fidel Castro a la cabeza, en la proclama elaborada el 26 de julio de 1953 para el asalto del cuartel de Moncada? Cito párrafos: "La Revolución declara su respeto a los trabajadores y estudiantes como masas acreditadas en la defensa de los legítimos derechos del pueblo, el establecimiento de una total y definitiva justicia social basada en el progreso económico e industrial...la Revolución declara que se reconoce y basa en los ideales de Martí contenido en sus discursos en los postulados del Partido Revolucionario Cubano y en el Manifiesto de Montecristi". El continuismo en la historia liberadora del pueblo cubano es la fuerza que hace posible los innumerables recursos creadores de la revolución. Cuando en 1952 Batista se apodera violentamente del gobierno de Cuba, Fidel Castro ya llevaba dos años recibido de abogado y escribe una carta premonitoria diciendo al dictador que el golpe daría origen a la corrupción, a la tortura y muerte de muchos cubanos, y que esto finalmente llevaría a una gran reacción del pueblo cubano que se levantaría y lo sacaría del poder tal como ocurrió. La derrota de la dictadura -que el imperio había impuesto en Cuba a su imagen y semejanza- en 1959, no fue el final de la larga lucha del pueblo cubano. Fue el principio de otra que hasta estos días perdura cuando esa pequeña isla del Caribe, se mantiene bajo un bloqueo medioeval, que es el más largo en la historia del mundo. El bloqueo, demás está decirlo, lo ejecuta como un infinito acto de guerra la potencia más grande del mundo situada a sólo 90 millas de la isla. Ese enemigo tan poderoso, capaz de cruzar océanos para invadir, ocupar, matar, o de los actos más grandes de terrorismo en la historia contemporánea, como el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en uno de los crímenes colectivamente más grandes de lesa humanidad, es impotente ante Cuba. ¿Cómo no pensar en ustedes en este julio de 2006, después de estar en mayo en La Habana? ¿Cómo resistir a la tentación de decirles lo que ve un viajero en Cuba en tiempos donde el mundo registra uno de sus períodos más oscuros por la violencia de ese poder imperial que declara una guerra infinita, sin fronteras al mundo entero? ¿Cómo no hacerlo cuando en la contracara de esa violencia, de ese horror simbolizado en las víctimas de la política terrorista del poder mundial, vemos que Cuba da ejemplo de dignidad al mundo?. Mientras nosotros aquí en América Latina, como ustedes, luchamos por los derechos humanos y los derechos de los pueblos, es decir por la vida y la justicia, el imperio que los tiene encerrados, siembra la muerte en el mundo y sobre su propio pueblo. Mientras ese imperio manda terroristas a bombardear pueblos y matar masivamente niños y sepultan en cárceles siniestras y secretas a miles y miles de inocentes y torturan sin piedad y a vista del mundo, ustedes simbolizan la lucha por la justicia y el amor. Y en esto quiero detenerme hablando siempre con ustedes. He leído varios libros en Cuba, de investigadores extraordinarios que tiene ese país, producto de investigaciones apoyadas por el estado cubano,-el único que ha tomado la decisión de ir hasta el fondo para saber la verdad sobre acontecimientos que han ocurrido contra su pueblo y exigir justicia- y por la seriedad y la calidad conque están escritos. Leí las investigaciones y documentos inapelables, donde se cuenta la historia documentada del terror imperial contra Cuba, y entonces uno puede ver que la tarea de ustedes era no sólo por su patria sino, en el concepto revolucionario, por todas las patrias, que somos nosotros. Pude encontrar en esas páginas los antecedentes más contundentes y precisos para saber de dónde venían las operaciones contrainsurgentes, de guerra sucia, de Baja Intensidad, de muerte, depredación y desolación. Allí abrevé queridos amigos para saber sobre aquella "Guerra por los Caminos del Mundo", un nombre elegido por los terroristas cubanos de Miami, para su accionar, tan bien documentado en estas investigaciones, donde se describen con detalles, todos y cada uno de los atentados cometidos por esos terroristas, empleados de lujo de la CIA y otras instituciones de inteligencia contra Cuba. Pero esto también nos permite reconstruir zonas oscuras en los laberintos de la muerte sin fronteras, que significó la Operación Cóndor en los años 70 y 80 en América Latina y el Caribe. Y también sabemos ahora sobre una cantidad de atentados y crímenes cometidos en toda nuestra región por esos mismos personajes, incluso dentro del propio territorio de Estados Unidos, para entender que no es sólo Cuba la que debe demandar justicia a ese país. Nuestros abogados tienen que abrir un juicio para pedir la prisión y extradición de estos terroristas "estrellas" de las administraciones de Estados Unidos, por crímenes de lesa humanidad. Deben estar ante la justicia los autores intelectuales- entre los que se encuentran muchos funcionarios de la actual administración estadunidense- y directos, que son sus mercenarios todo terreno. Cóndor, esa Operación criminal de contrainsurgencia, que posibilitó la coordinación de las dictaduras del Cono Sur para asesinar, secuestrar, torturar, trasladar ilegalmente de un país a otro a todos los opositores, fue posible por la capacidad y experiencia que para estas acciones habían acumulado los grupos terroristas cubano- americanos de Miami, agentes predilectos de la CIA. Al leer sistematizadamente lo actuado por estos grupos, que contaban y cuentan con la impunidad protectora de sus jefes estadounidenses, utilizados los mercenarios por la CIA y otras instituciones para cubrir sus acciones de guerras sucias en el esquema de la Guerra Fría, como se hace con el común asesino a sueldo, Estados Unidos fue creando un monstruo sin control en muchos momentos. Amparados en esa impunidad, la misma que los protege en estos momentos, como se advierte en el caso de Luis Posadas Carriles y otros connotados terroristaa, responsables de crímenes de lesa humanidad, estos grupos siguen conspirando con la total anuencia del gobierno de George W.Bush y de su hermano Jeb Bush gobernador de La Florida, como antes lo hicieron con el padre de ambos. E los tiempos en que el ex presidente George Bush estaba al frente de la CIA, (1976.1977) se registró un salto cualitativo en las acciones terroristas, esencialmente en sus actividades en toda América Latina, y en sus conexiones directas con las dictaduras de América Latina. Estados Unidos creó, armó, financió y envió terroristas a todo el mundo, tal como se registra en una cantidad de documentación, surgida a partir de la búsqueda de justicia de ustedes y de organismos humanitarios y de familiares de víctimas y desaparecidos de toda la región. Terroristas llevando la "Guerra por los caminos del mundo", como llamaron a sus cadenas de crímenes y atentados los hombres de Miami, dictadores genocidas, todos fueron parte del proyecto estadunidense en el siglo pasado y lo que va de este. Es lo que el imperio necesitó y necesita para sus estrategias de dominación y recolonización regional y mundial. Resguardar a sus "queridos" terroristas significa respaldarse a sí mismos, y esto demandaba aterrorizar a jueces, investigadores, jurados, organismos humanitarios. Los terroristas que el sistema creó en Estados Unidos, eran absolutamente necesarios a su proyecto porque colonialismos e imperialismo sólo pueden imponerse mediante el terror. Ustedes trataron de descubrir los hilos conductores de ese terror. Esto evidencia el nivel de la lucha que llevan adelante el pueblo y el gobierno de Cuba en la defensa de su país y de sus habitantes. Esa lucha quedará para siempre en la historia de la humanidad. Es también lo que hace la diferencia entre un imperio inmoral y un Estado moral revolucionario, que lucha por la dignidad humana. Por la humanidad, en defensa de la humanidad, ustedes intentaron detener la mano del crimen y la guerra de Estados Unidos contra Cuba y nuestra América, que no tuvo descanso. Miremos el genocidio de América Latina, desde las épocas de la expansión capitalista.¿Acaso pueden dominar, silenciar a los pueblos sin el terror? Miremos hoy alrededor. Ustedes están detenidos por intentar detener la mano del crimen. Ustedes serían calificados como héroes durante la etapa de la resistencia al nazismo. Porque es nazi este avance de Estados Unidos y sus aliados sobre el mundo. Las "fronteras seguras" de las que habló Adolf Hitler en la Alemania nazi y que comprendían a algunos países, hoy son un enunciado menor comparado con las "fronteras seguras" que impuso George W. Bush después de los atentados contra las Torres gemelas en Nueva York en septiembre de 2001. Miles de ciudadanos del Tercer Mundo, árabes en su mayoría fueron perseguidos, encarcelados, desaparecidos, asesinados, sin que haya ninguna, absolutamente ninguna, seguridad de quien hizo los atentados de septiembre del 2001. No hay nada más que trazados de hipótesis que ignoraron en todo momento algo tan simple, como: a quien favorecían estos atentados, a quienes sirvieron, y quien tenía los recursos tecnológicos para llevar adelante ese tipo de acción. Las hipótesis se trazaron en base a las necesidades de llevar adelante la guerra de Baja, mediana y Alta Intensidad, proyectadas desde hace mucho tiempo contra el mundo en general. No hay un sólo paso dado por el Imperio y sus asociados o sirvientes que no sea funcional a su desesperada carrera por dominar el mundo, exterminar una buena parte de los "sobrantes" humanos, y disfrutar de los recursos naturales que han despilfarrado y despilfarran en estos tiempos del horror y la frivolidad criminal de los poderosos. Desde el 11 de septiembre, sin arrojart ninguna bomba atómica, ellos han matado, torturado, desaparecidos a más de 250 mil víctimas, lo que George W. Bush, Anthony Blair, los gobiernos israelíes y sus asociados menores anuncian sonrientes como "un triunfo en la guerra contra el terror". Mirando fotografías terribles de las torturas aplicadas a iraquíes, afganos y tantos otros en cárceles secretas y en Guantánamo-afrenta terrible para el pueblo de Cuba- me pregunto ¿cómo pueden dormir, besar a sus hijos, sonreír, como lo hacen en todas sus presentaciones publicas? ¿Creen acaso que este tiempo de la historia será borrado, que no aparecerán como los grandes criminales que son? No pueden escapar a su propia condena. Fulgencio Batista creía- como Posadas Carriles, la familia Somoza, Duvalier en Haití, Alfredo Stroessner en Paraguay, Augusto Pinochet en Chile, o Jorge Rafael Videla, y tantos otros en mi país, y en todos los países de América Latina, - que el amparo de sus jefes de Washington los iba a salvar del desprecio humano, que hoy los rodea. No hay salvación, porque el regodeo de los poderosos creyendo infinita la impunidad y eternos a los imperios, los lleva día por día a contradicciones insuperables que auguran el camino hacia su destrucción y su derrota. En este año 2006, con los pies empantanados en Afganistán, en Irak , siguen lanzando sus guerras de ocupación en Medio Oriente, en nuevos proyectos de dominación conjunta- que también los llevará a contradicciones insalvables- los han lanzado a otras aventuras en Medio Oriente. Palestina y Líbano, son por estas horas los campos de batalla horas del terrorismo imperial y su proyecto expansionista. Los pueblos están sufriendo los horrores de los bombardeos y las armas químicas, que no están en Irak precisamente. ¿Por cuanto tiempo podrán mantener sus ofensivas?. El mundo es la frontera segura de los nuevos nazis. El mundo será su sepulcro y esto es inevitable. Nos derrotaron esporádicamente. Pero estamos viendo que los pueblos se levantan siempre de las cenizas. Ustedes son un ejemplo. Cuba es un ejemplo. Quieren destruir el ejemplo, quieren arrodillarnos, pero surgimos una y otra vez, resucitamos. Ni siquiera con el poder brutal que significan sus armas de destrucción masiva, entre las que hay que anotar la desinformación terrorista para engañar a los pueblos y paralizarlos, han podido destruir a Cuba. Tampoco avanzan sobre el mundo como quisieran. La América Latina que creyeron "disciplinada" por el terror de las dictaduras que sembraron, está de pie, como nunca lo estuvo. Nada de lo que pasó y aparentemente murió, había muerto. Todo resucita y lo hace por el camino de la vida y de la dignidad. Si ustedes hubieran estado en el vientre del imperio asesino en aquellos momentos en que las dictaduras producían un genocidio en la región, estoy segura que la famosa "operación Cóndor" no hubiera existido. Ustedes son héroes y son lo que son, porque hay un pueblo detrás que los ama y los espera, que los defiende y los admira, pero no es un solo pueblo. Son muchos, somos todos, y aunque el imperio más grande de la historia de la humanidad haya querido encerrarlos, quitarles la luz, los sueños, la familia, ustedes se han multiplicado, tienen ahora miles de familias por el mundo. Ustedes ya no son de Cuba, son de todos nosotros, son de los que resisten en las cárceles secretas del mundo. Ustedes están junto a los torturados, tratando de defenderlos, abrigándolos con sus sueños. Están junto a los perseguidos y las víctimas del hambre. Pero también están en las rebeldías de los pueblos, en los despertares y renacimientos que vemos cada día. Ustedes son una causa justa de la humanidad. Los que los tienen encerrados son precisamente la causa criminal e injusta de la inhumanidad. ¿Cuantos ataques terroristas sufrió Cuba en todos estos años? ¿Cuanto aislamiento, encierro, depredación, además del bloqueo de casi medio siglo, único en la historia de la humanidad, que no pudo rendirlos? Cuba encerrada y ustedes encerrados salen al mundo a diario. Mientras el Imperio mata, Cuba da vida, solidaridad, dignidad. Pensemos juntos. Maestros, médicos, medicamentos, solidaridad. Eso es lo que ustedes dan. Están reconstruyendo con educación, salud y justicia lo destruido por dictaduras imperiales durante siglos. Están en las montañas, en los montes, en la luz de los hasta ahora ciegos. El símbolo que representa el dar la vida, la palabra y su contenido, la luz a los ojos muertos, entre tantas otras solidaridades, es el ejemplo de lo que significa una revolución, un hombre nuevo, hermano y no lobo del otro. Frente a esto veamos que ofrece el imperio a los pueblos: violencia, desculturización, hambre, terror, bombardeos, cárceles secretas, vuelos de la muerte, destrucción de países y pueblos, destrucción de la cuna de la civilización. Ayer en Bagdad, hoy en Beirut y Tiro, patrimonio de la humanidad. En rasgos generales esa es la oferta del poder criminal para la humanidad. ¿Qué puedo decirle? Camino por el malecón o por otros lugares de Cuba, siempre acompañada por un pueblo, que mostró a través de los siglos ser indoblegable. Camino segura de la mano que se extenderá si caigo. Escucho hablar al comandante Fidel Castro, poco antes de cumplir los 80 años, en Cuba y en Argentina y en Brasil y en Venezuela, adonde vaya van los pueblos, aunque toda la propaganda del imperio trate de impedirlo. Allí está el que enseña a ser dirigente porque lo es. El que tiene la palabra justa, la indignación justa y la reacción solidaria siempre justa. El estará en la historia de los amores de los pueblos, en la historia de la humanidad. Es y será bandera. Los otros estarán en la historia negra de lo que fueron: escoria, miseria, muerte, cobardía y terror. Quisiera abrazarlos como una madre, como una mujer de América, para decirles que son hombres símbolos, verdaderos defensores de la humanidad, víctimas de su decisión por la dignidad, lo que los hace más libres que los esclavos comprando mercancías inútiles en los mercados del mundo. Ustedes con infinitamente libres aún encerrados por el imperio, como es libre Cuba sitiada y cercada. Y si por su acción fueron héroes, el ejemplo que están dando desde las cárceles, nos alientan cada día. Los carceleros no han cortado sus sueños, no han quebrado su conciencia, los han transformado en pintores, poetas, escritores, inspiradores para los que quieren vivir en comunidad con la vida y la humanidad. Menciono otra vez a Silvio Rodríguez (en la entrevista citada)"Ellos han asumido las consecuencias de sus actos, eso es lo más claro que tengo. Todas las cosas que más o menos tienen un significado perdurable en la naturaleza, podría decirse que se producen gracias a la coherencia. Así está la coherencia que tiene la física, por ejemplo, que tienen los planetas, que tiene el universo, y cuando esa coherencia universal está encarnada en la actitud de los seres humanos y de hombres como estos Cinco, realmente es como si ese magnetismo que nos mantiene unidos y que nos hace ser lo que somos, se pudiera sintetizar y se pudiera tomar de ejemplo gracias a esa forma ideal de mostrarse que tiene aquello que nos une y que nos hace coherentes. Los antiguos le llamaban a eso la 'música de las esferas' que era ni más ni menos esa fuerza universal que mantiene el movimiento de los astros. En este caso son fuerzas -no sé si llamarles universales- que mantienen unidos a estos hombres entre ellos, unidos a nosotros y a cada uno en sí mismo,porque esa coherencia es la que los hace mirarse al espejo todos los días y sentir respeto por lo que ven". Yo me miro en Ustedes para respetar a la humanidad. Y ustedes y yo nos miramos en ese rostro sereno, fuerte, tierno, en esa mirada siempre abierta y lúcida, escudriñando más allá de lo que se ve a simple vista, en esa formidable coherencia de un hombre que vive y respira cada minuto de su vida por la dignidad del mundo que es Fidel Castro. Nos vemos en un espejo entero, desenterrado desde hace mucho años, puesto a brillar y a llamarnos desde el encantamiento del amor, de la responsabilidad por el otro, del nuevo hombre que imaginó Ernesto Che Guevara. Gracias por soplarnos la vida.